Categoría: Teatro

  • Emerson, Lake and Palmer: potencia neta, juguetona y de gran versatilidad

    eleperoyalalbertEl power trío británico fue protagonista del primer recital que pude ver en el Estadio Chile. Fue a fines de marzo de 1993.

    Se hacen hoy muchos más espectáculos de alto vuelo que antes: no hay duda. Se atribuye el precio del dólar como factor, aunque yo creo que hay uno mucho más potente: la caída de la industria del disco como se le conoció al menos durante unos 50 años. La explicación de esto, a su vez, es la fuerza casi incontrarrestable de Internet.

    Pero no es aquél el tema al que quisiera poner énfasis, sino el cómo disfrute el primer concierto que presencié en el Estadio Chile (hoy Víctor Jara). Fue a fines de marzo de 1993 y tuvo como protagonista a la banda de rock progresivo británico, Emerson, Lake and Palmer. Al final dio dos recitales. Yo acudí al primero.

    Si en el rock denominado progresivo Pink Floyd estaba considerado como el espectáculo asombroso; Genesis, la teatralidad al servicio de la música y viceversa; y Yes, la maestría; el power trío británico era la potencia neta y hasta juguetona, aunque de gran versatilidad.

    El sonido acústico de la guitarra clásica y la delicadeza vocal de Greg Lake, así como la incursión de Keith Emerson en el sonido de piano casi acústico que permitía su órgano, brindaba en ELP la pausa ante esa intensidad «volcánica» de su rock.

    Hechizo del virtuosismo

    eleperoyalalbert2Me instalé en la galería norte. Esperé alrededor de una hora y quedé fascinado una vez sumergido en el hechizo de virtuosismo, fuerza y colorido escenográfico propuestos por el tecladista Emerson, el bajista y cantante Lake y, el baterista, Carl Palmer, provisto éste de un gong y baquetas especiales, especiales (valga la redundancia) para ciertos sonidos más envolventes y profundos.

    Desde el principio, con la luz apagada y la irrupción de «Eruption» (suena rima), que logra sacudir; el enganche con «Stone of years», «Iconoclast» y, casi pegadita, «Knife Edge». la música de ELP me atrapó.

    El repertorio fue casi similar al que se inmortalizó en el fantástico álbum en vivo: «Live at the Royal Albert Hall». Por cierto, hubo momentos calmos: como «Lucky man» y, otros, mucho más festivos de lo habitual (hasta bailable), como «Fanfare for the common man», pero ese todo no destiño y, sin duda, para mí fue un recuerdo imborrable, pese a la partida reciente de Emerson, el «Jimi Hendrix» de las teclas.

     

     

  • «Broon’s Bane»: introducción inolvidable de Alex Lifeson

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    Alex Lifeson (Youtube)

    Delicadeza y resonancia de instrumental de guitarra clásica inmortalizado para el álbum «Exit… Stage Left» de Rush, son tan recordados como «The Trees».

    Recuerdo que a principios de los años 80 debo haber escuchado por vez primera «Broon’s Bane». Me encantó su aire medieval, ajeno a cualquier asociación gris y citadina, y más bien propia de cualquier referencia a la naturaleza de más bucólica connotación, como si fuera siempre de noche y con la espléndida bóveda de estrellas luminosas de un cielo azul más que marino.

    Esta idea, que puede parecer más bien el extracto de un relato de Edgar Allan Poe (de alta riqueza poética en plena prosa), es nada inexacta.

    Es lo que me ocurre con un tema que dura tan sólo un minuto y 37 minutos, donde el guitarrista Alex Lifeson seduce con la dulzura de las cuerdas de la variante clásica de su instrumento predilecto, alejado circunstancialmente de la elegante y efectiva dureza que caracteriza a su banda, Rush (en efecto, acto seguido irrumpe el bajista Geddy Lee y el baterista con el potente «The Trees«, cuyo inicio tiene el espíritu de «Broon’s Bane).

    Ambas píezas pegaditas están en el álbum en vivo «Exit…Stage Left» (1981) del power trío canadiense. «Broon’s Bane» es un homenaje al productor del grupo, Terry Brown.

    En un vistazo por Youtube, descubrí tiempo atrás diversas versiones que tiene «Broon’s Bane». Por ejemplo, una enlazada a «A Farewell to kings» y «The Trees», una de «Broon’s Bane» a secas; y otra de los dos temas mezclados uno tras otro en «Exit…Stage Left».

     

     

  • Paul McCartney y su vínculo con la música selecta

    ernstandethelSu más reciente creación a nivel público es un tema que forma parte de la banda sonora de un filme animado todavía no estrenado.

    El importante vínculo de Paul McCartney con la música selecta no es nuevo. Ya en tiempos de los Beatles se observaba aquella tendencia gracias a piezas como “Yesterday”, “Eleanor Rigby” o “Let it be”, que hicieron tanta historia como las “sandías caladas” pop que por entonces firmaba por montones como coautor en su genial dupla de composición con John Lennon. Por añadidura, esa fuerte predilección con la música sinfónica se ha confirmado en bibliografías y fue ratificada en el “Oratorio de Liverpool” de 1991.

    Incluso ya hacia la mitad de los años 60, el mismo período de establecimiento de los “fab four” en el gigantismo masivo y poco tiempo antes de la etapa más experimental del cuarteto -inaugurada por “Rubber Soul” (1965)- Paul ya alucinaba con el sonido de las cintas escuchadas al revés y, a su vez, los efectos que producía sobregrabar unos sonidos con otros, junto con un genuino interés por otros instrumentos y la pintura. Evidentemente George Martin y Bob Dylan deben haber influenciado en aquello, aunque iguales créditos caben para los padres de Paul y la familia Asher.

    Su más reciente canción pública es parte de la banda sonora de la película animada “Ethel & Ernest” que, tal como informó el sitio especializado argentino “Mellotron”, alude a la historia de dos londinenses basado en la novela gráfica de Raymond Briggs, quien se inspiró en la vida de sus padres. “In the Blink of An Eye” (algo así como “En un parpadeo”) se llama el tema que, conforme a lo señalado por el mismo medio informativo, cuenta con la colaboración del compositor y conductor Carl Davis, quien ya había colaborado con el ex Beatle en el referido oratorio.

  • Focus versión 2002 deslumbra en New Jersey

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    Focus: Live in America 2002

    Con formación diferente a la de inicios de los 70, banda liderada por Thijs van Leer demostró en “inmortalizado” recital su clásica esencia.

    Me gusta Focus desde los años 80. Si bien es cierto el período de gloria de la célebre banda de rock holandesa fue en la década anterior a esa, toda aquella música de perfil juvenil que no encajaba del todo en el concepto tradicional de lo popular (como se entendía el pop en aquellos años), como la que ofrecía Focus, estaba en los referidos 80 dispuesta para la escucha de sus seguidores chilenos de manera fragmentada en algunas radios FM, como Concierto, Galaxia u otras dirigidas a un público más adulto.

    Lo mismo ocurría con el Genesis de Peter Gabriel, Yes, Emerson Lake & Palmer, Jethro Tull y varias de las bandas tipificadas en nuestro terruño bajo el concepto de “rock progresivo” o “rock sinfónico”.

    En octubre de 2002 fuimos especialmente a Valparaíso con mi señora y nos dimos el gustito de ver a la gran agrupación de los países bajos en el Teatro Municipal de la ciudad puerto. Fue muy lindo. Nosotros no teníamos descendencia todavía y recuerdo que un tipo joven con su hija, de unos ocho años, disfrutaban como nadie del espectáculo brindado por el cuarteto liderado por el tecladista, flautista y vocalista, Thijs van Leer. Hasta ese canto tirolés del clásico tema «Hocus Pocus» del que hacía gala el organista -por entonces, de 54 años de edad- le salía igual al novel padre.

    vanleer2002
    Thijs van Leer

    Hoy quiero compartir un recital similar al que vimos el año citado, pero con la diferencia que fue en Estados Unidos. Focus ha tenido una veintena de distinguidos integrantes. Digo abiertamente “distinguidos” porque formar parte de una agrupación que combina elementos de rock más duro, con otros del jazz y unos tantos más cercanos a la música selecta, al folk y hasta lo medieval, debe tener y ha tenido músicos de un estándar perfectamente vinculante a una verdadera “orquesta de rock”.

    Otros nombres, pero con espíritu Focus

    Sabemos que, al margen de Van Leer, resaltaba en esta agrupación el guitarrista Jan Akkerman. Ambos fueron pieza clave en una época de tan alta valoración de un conjunto que, incluso, llegó a ser elegido por la presencia especializada como la mejor banda extranjera y, Akkerman, como el mejor guitarrista del mundo.

    Curiosamente en el recital aludido no está Akkerman, pero sí un guitarrista que lo reemplaza a la altura de las circunstancias de un cuarteto como Focus: Jan Dumée. En la batería deslumbra Bert Smaak y, en el bajo, Bobby Jacobs. Creo, con toda franqueza, que la esencia no se pierde. Uno de los legados de aquel entonces -los albores del siglo XXI- es el álbum “Focus 8”.

    El delicado deslizamiento lleno de matices de la guitarra de Dumée, las variadas sucesiones de golpes llenos de energía, menor intensidad cuando corresponde y gran coordinación de Smaak, y el desempeño provisto de una eficacia sin estridencias de Jacobs, llaman la atención dentro de un repertorio donde clásicos como “House of the King” “Sylvia” y “Mother Focus” son parte de una propuesta sobresaliente donde Van Leer es secundado en las voces por Dumée.

    Cerca de una hora y 45 minutos dura esta exhibición de talento, realizada en el Patriots Theatre Trenton, de Nuevo Jersey, y facturada por Video Mania International.

    FOCUS LIVE IN AMERICA 2002

  • The Police: el power trío que sacudió la Quinta Vergara

    thepolicevinaEn 1982 el Festival de Viña del Mar fue el escenario de uno de los mejores shows de rock de su historia.

    En febrero de 1982 tenía 10 años de edad, ya me gustaba mucho el fútbol por entonces, Colo Colo estaba en pretemporada, la selección se preparaba para el Mundial de España, pero había una noticia que, si bien es cierto no me llamaba mucho la atención, si me generaba un «bichito» de curiosidad.

    The Police iba a estar en el Festival de Viña del Mar y como que noté cierta carga negativa en los medios informativos por la presencia del grupo en el tradicional evento internacional. Años después comprendí que Sting, el líder de la banda, era antipinochetista y que ya en 1982 estaba al tanto de los atropellos a los derechos humanos cometidos por la dictadura chilena.

    Cuestiones como que el cantante habría realizado declaraciones políticas en contra del gobierno de facto, que esto a Sergio Riesenberg -una de las voces autorizadas de la organización del gran espectáculo veraniego (transmitido entonces por TVN)- no le agradó y que a Ana Josefa Silva -crítica de espectáculos- no le caían bien los integrantes del power trío, por ejemplo, eran parte de las cosas que se decían, o se reconocieron después, respecto de los responsables de éxitos como «Roxanne» o «De do do do, De da da da».

    No está de más recordar (casi al margen) que en ese mismo año Gran Bretaña enfrentaba a Argentina en la Guerra por la posesión de las islas Faulkland …o Malvinas.

    Unos cinco años después supe, a través de un curioso reportaje de la revista Vea, que la prensa los consideraba un grupo altanero, arrogante y simplón (y para algunos, sobrevalorado). Yo diría que primaba una animadversión pura. «Los pelaron harto», recordó mi hermana mayor.

    En fin…

    thepolicevina2Populares e influyentes
    Lo cierto es que por entonces los Police -conformado también por Stewart Copeland (batería) y Andy Summers (guitarra)- contaban con cuatro discos superventas, cerca de una docena de éxitos (o temas de alta difusión radial, llenaban recintos con decenas de miles de espectadores, en sus giras incluían lugares tan distintos como Melbourne, Hawaii o Tokio y ya eran considerados uno de los grupos de rock más influyentes en Estados Unidos, Europa y los dos más grandes países del continente sudamericano: Brasil y Argentina…Y subrayo esto sólo por mencionar algunos aspectos distinguibles del conjunto precursor del reggae blanco.

    Por si fuera poco las actuaciones del power trío en Viña del Mar han sido consideradas, no pocas veces, por periodistas y medios del rubro del espectáculo como la mejor presentación de una banda de rock en el popular certamen de la «Ciudad Jardín»; y, en general definida por otros tantos especialistas, entre las más destacadas de la historia del festival considerando allí célebres exponentes del subgénero provenientes del Hemisferio Norte, como Europe, Faith No More, el mismo Sting como solista (2011), Elton John, Rod Stewart o Lionel Ritchie.

    De hecho, en un artículo del sitio web de radio Futuro la citada actuación de The Police -que incluyó sección de vientos- es mencionada entre las presentaciones emblemáticas en la larga bitácora del evento veraniego.

    Lo de febrero de 1982 en la enorme concha acústica de la Quinta Vergara fue, incluso, definido como «clase magistral» o «verdadera jam session».

    Ante circunstancias de ese vuelo, no hay duda que las antorchas siempre serán pocas.

    The Police en Viña del Mar 1982

    The Police en Viña del Mar segunda noche

  • Rock’n Love: liviana y chistosa

    rocanlove
    Rock’Love (La Butaca.net)

    En materia de diversión y desenfreno, para la juventud no hay límites.

    Liviana y chistosa son algunos de los adjetivos que califican para definir a «Rock’n Love», película de 2011 dirigida por David Mackenzie. Ocupo aquellos adjetivos porque no es de extrañar que a algunos críticos de cine o personas que buscan mayor profundidad y contenido en los filmes, encuentren la citada cinta, de factura británica, una porquería.

    Creo que «Rock’n Love» debe ser vista con la curiosidad a la que simplemente invita la entretención. Las secuencias, que dan la impresión de un casi nunca acabar en la incómoda e inesperada situación en la que se ven envueltos un muchacho y una muchacha rockeros, llevan a un obvio aunque simpático desenlace regido por la obviedad aunque con dosis de suspenso. Los amigos y amigas de los protagonistas hacen las veces de «arroz graneado» en el sentido de adorno.

    Pero no es justo detenerse sólo allí: el accidental encuentro entre dos bandas de estilos distintos entre sí en un imponente festival realizado bajo las inclemencias del tiempo en Edimburgo, es más que «fondo de pantalla» para los protagonistas. El enredo de madeja inicial tiende a poner de relieve cierta rivalidad entre las agrupaciones (una formada por varones y, la otra, por mujeres), pero al mismo tiempo tiempo algún tipo de admiración.

    Divino tesoro

    «La juventud va a todas las paradas», dirían acá en Chile. No importan las circunstancias: llueve, truene o hagan 40 grados, un evento que reúne a mucha gente en torno a una predilección en común, siempre tiene algún cimiento de éxito y, si si hay muchos jóvenes de ambos sexos, «es más power todavía», como los mismos protagonistas podrían decir.

    En el mismo tenor de la observación anterior: las condiciones higiénicas y las incomodidades, aunque sean parte de una o varias jornadas maratónicas, no son obstáculos para un momento de diversión y, por cierto, ir «más allá» de ese somero  relajo.

    El reparto de Rock’n Love lo conforman Luke Treadway, Natalia Tena, Sophie Wu, Gavin Mitchell, Alastair Mackenzie, Mathew Baynton, Ruta Gedmintas, Joseph Mydell, Gilly Gilchrist, Newton Faulkner, Jonny Phillips, Laura McMonagle, Jo Mango, Cora Bissett, Kelly Clare, Kari Corbett y Rebeca Benson.

    En síntesis, ¡juventud, divino, tesoro!

    Trailer Rock’ n Love

  • Buenos Aires Rock Festival 1982: final y muy recordado

    barock82

    Fueron cuatro los eventos, en años diferentes, con esta denominación. Sin duda un referente obligado de la historia de la música popular argentina, sobre todo para entender su evolución entre los años 70 y 80. El último fue en 1982 y fue resumido en una película.

    Aunque suene a lugar común, se podrán decir muchas cosas sobre el Festival Buenos Aires Rock 1982, mítico evento inmortalizado en formato audiovisual y realizado en los dominios al aire libre del Estadio Obras Sanitarias de la capital argentina durante los cuatro sábados de noviembre del año citado, época de agonía de la última dictadura militar de nuestro vecino país y algunos meses después de la guerra que sostuvo con Gran Bretaña por la posesión de las Islas Malvinas (o Falkland).

    De hecho, en el arranque como que ya uno siente una especie de agradecimiento al ver a Leon Gieco, Piero, Raúl Porchetto y Miguel Cantilo zapando (improvisando, al decir de nuestros vecinos) en la casa de uno de ellos y muy relajados…Y, por cierto, treintañeros  (hoy andan por los 60: el privilegio de la experiencia lúcida y activa).

    Exponentes y bandas como Spinetta Jade, Litto Nebbia, Riff, Ruben Rada, La Torre y V8, entre otros, fueron parte de este ya clásico evento del rock argentino resumido en el documental-recital que comparto. Hay, evidentemente, testimonios de los propios protagonistas, lo que enriquece indudablemente el valor del acontecimiento.

    De hecho llama la atención -y sólo por poner un ejemplo- la opinión de Patricia Sosa, la cantante de La Torre, quien manifiesta cierta curiosa satisfacción de ser parte de un espectáculo con un tipo de música donde claramente los exponentes masculinos dominan casi sin contrapeso, al menos, en término numéricos y de formas.

    Daniel Ripoll, director y fundador de la legendaria Revista Pelo, fue uno de los impulsores de la iniciativa de hacer un evento que tuviera como marca, un auténtico sello, el nombre de «Festival Buenos Aires Rock» o «Festival de Rock de Buenos Aires». Las versiones fueron cuatro, una de ellas fue inmortalizada en la película «Rock hasta que se ponga el sol», dirigida por Aníbal Uset; y, la restante, en ésta que está vinculada debajo de este texto.

    Con la factura de Aries Producciones, al igual que el largometraje aludido, y la dirección de Héctor Olivera, «Buenos Aires Rock» fue bautizada esta producción.

    ¡Imperdible!

    https://www.youtube.com/watch?v=Na4vICoiumc

  • Jerry Lee Lewis: pianista y cantante sin límites

    grandesbolasdefuegoLa clásica película alusiva a la leyenda del rock and roll es reflejo de la esencia del insigne rock star.

    “Gran Bola del Fuego”, «Bolas de Fuego» o “¡Grandes bolas de fuego!” constituyen las traducciones en castellano de “Great Balls of Fire!”, película de 1989 protagonizada por Dennis Quaid y Winona Ryder, que relata los primeros, acelerados (casi sin freno) y alocados años de la carrera de una leyenda del rock and roll de los inicios de esta tendencia musical popular, en los años 50: Jerry Lee Lewis, quien hoy tiene 80 años.

    Independientemente de algunas impresionistas opiniones en el sentido de que Jerry Lee Lewis habría sido tan grande o más que Elvis Presley en términos de popularidad e influencia, cabe consignar algunas situaciones asociadas al filme, que atrapa al espectador por lo interesante del personaje, aspecto avalado por los atributos ya mencionados:

    1-No hay duda que Lee Lewis era amo y señor de los escenarios. Su atractivo podría traducirse en el lema: «para el espectáculo no hay límites» (o «casi no los hay»). Se podía decir que el tipo no estaba poseído por el piano, sino que el piano poseído por él. ¿Habrá sido inspiración para Jimi Hendrix o Keith Emerson?.

    2-La idea de no tener límites también tiene que ver con su vida privada: siendo veinteañero, al casarse con su sobrina menor de edad, Myra (más allá de los simples hechos de la calentura natural y la sintonía fina entre ambos) y entrar en conflicto con el resto de su familia, revela lo mismo: el rock y el sexo no tienen límites para él.

    3-El primo de Lee Lewis es el controvertido y famoso (probablemente también el más charlatán y cínico del mundo) telepredicador: Jimmy Swaggart (me acordé del clásico estribillo de un tema del ochentero grupo punk nacional Caos: ¡Jimmy!, ¡Jimmy!, ¡Jimmy!, ¡cerdo!, ¡Swaggart!»).

    En tiempos y un contexto notablemente más conservadores que los actuales, la verborrea de Swagart (hoy insufrible a los oídos de muchísima gente) funcionaba. El personaje, interpretado en «Great Balls of Fire!» por Alec Baldwin, me recuerda a esos típicos fanáticos religiosos que, de tan histriónicos, son regularmente capaces  de pasar corrigiendo a sus propios hijos y regañando a sus propios padres . «Un hueveta», como diría un chileno bien «shileno». Un  «payaso», digo yo.

    4-La relación de aprecio-rencor entre Jerry y Jimmy es de caricatura, como de caricatura son casi todos los personajes del largometraje. La bendita liviandad que Richard Lester y George Dunning imprimieron en películas como «A hard Day’s Night», «Help!» y «Yellow Submarine» (con los Beatles de protagonistas) tuvo a uno de sus herederos en Jim McBride.

    5-La relación entre Sam Phillips, dueño de Sun Records y «propietario circunstancial» de los destinos artísticos de Jerry Lee Lewis, y la propia estrella de rock, es parecida a la de un padre y un hijo bien peculiar: un progenitor explotador del talento del joven y, éste, un descarriado.

    6-La suspensión de la gira del cantante en Gran Bretaña tuvo su origen en la denuncia de un periodista inglés alusiva al matrimonio de Lee Lewis con su sobrina menor de edad.

    Jerry Lee Lewis Great Balls of Fire

  • «La voz de Pirincho»: conversando animadamente con un muy buen amigo

    vozpirinchoEs una entrevista pero, más que eso, un diálogo muy prendido entre el periodista Carlos Costas y el legendario locutor.

    Sergio «Pirincho» Cárcamo tiene un lugar de privilegio en la historia de la radiotelefonía chilena. Que esto no suene a palabras al voleo o a simple referencia oportunista en torno al personaje.

    En una conversación abiertamente relajada, el periodista Carlos Costas logra traspasar el velo de la intimidad del legendario locutor. El extinto pero mítico programa de TV «Midnight Special», en su versión chilena, es sólo parte del diálogo que constituye el libro «La voz de Pirincho», narrado por el mismo Costas y publicado en 2013 por Ediciones B.

    Se conocen así detalles sabrosos acerca de cómo vivía el día a día un hombre que, cuando era muy joven, jugaba muy bien al fútbol, logró destacarse como músico y, con el curso de los años, sobresalió en diversas emisoras de Valparaíso, Viña del Mar y Santiago como gran promotor de aquella música popular de escasa llegada en términos de difusión por las vías formales, pero que de algún modo pudo masificarse en nuestro país con el «empujoncito» de los programas que conducía «Pirincho».

    Y el diálogo es cercano y nada formal. Es como estar en un bar o en el balcón de un departamento conversando animadamente y compartiendo un cigarro con un muy buen amigo.

    Recuerdos muy pretéritos y…lo que era difícil de hallar

    Las épocas de «Midnight Special» en el Canal 4 de Valparaíso (5 de Santiago), Radio Galaxia y Radio Futuro están plagadas de historias y de sonrisas rememorativas por parte de los auditores, tras cerca de 50 años de programas dedicados a difundir música popular, sobre todo las corrientes más juveniles; entre ellas, la ligada al rock tanto del extranjero como de Chile. El protagonista del libro comentado es igualmente protagonista de toda esta riqueza en materia de recuerdos.

    Y lo último tampoco es oportunista decirlo. El programa «Hecho en Chile» no sólo es recordado por «Pirincho» y por el afán de difundir mejor nuestra música (incluyendo el Canto Nuevo) en tiempos ochenteros (no quisiera agregar la idea de «tiempos difíciles» porque se subentiende). Las precariedades de las radios en que trabajó, siendo éstas muy exitosas; el hecho de que no existiera una tecnología como Internet (algo que deben saber necesariamente los más jóvenes ) fueron un dique importante en el sentido de conseguir material interesante no necesariamente distribuido en el mercado convencional.

    Sin embargo, la valiosa voluntad de auditores, amigos y el espíritu de «Pirincho» de buscar y encontrar lo difícil de hallar, ayudó a difundir un material que hoy es tan valioso como clásico.

    Los viajes por el día entre Viña del Mar y Santiago, los amigos de la Ciudad Jardín y de Valparaíso, anécdotas sobre los concursos y los premios del «Midnight Special», su gusto refinado por el fútbol, algo de teoría musical, el plano familiar (incluyendo la primera infancia) dan forma a un interesantísimo relato…Esto y mucho más es «La Voz de Pirincho».

    ¡Salud por siempre «Pirincho»!

  • Enlaces de rock: destinos en el ciberespacio para todos los gustos

    superguitarraComo todas la materias populares en Internet, la música de guitarras duras tiene un vasto espacio.

    Como ocurre con cualquier palabra clave de alta popularidad, al poner “rock” en los buscadores de Google y Yahoo, éstos (al menos acá en Chile) arrojan enlaces a Wikipedia, una conocida emisora radial de factura nacional, las 20 mejores canciones del subgénero según un registro de Youtube, el orígen de dicha música según las “7 edades del Rock” por TVN, el sitio chileno de “Escuelas de Rock”, un vínculo a la radio Futuro mediante la frase “No les falta rock”, una alusión al cantante Peter Rock (quien está muy delicado de salud) en las noticias del noticiario de TV “24 Horas” y, por cierto, muchísimo más porque hay multiplicidad de variantes conforme al numerador de la parte inferior de cada página de inicio.

    Sin embargo, como en la vida afortunadamente no hay tan pocas cosas que se puedan elegir con total libertad, cada seguidor o seguidora del rock tiene sus sitios predilectos. Yo tengo los míos. Hay tres que son argentinos y muy buenos, aunque de características muy diferentes: por ejemplo MELLOTRON tiene un fuerte énfasis en lo que es la música progresiva, fundamentalmente bandas o exponentes como Yes, Genesis, Pink Floyd, Marillion, Steve Hackett o Steven Wilson. Las novedades en materia de recitales, audios y vídeos es su fuerte.

    ROCK.COM.AR, igualmente conocida como “El sitio del rock en Argentina” tiene un perfil más general, cuyo fuerte es más popular en cuanto al tipo de tendencias musicales. Hay audios, entrevistas y comentarios de discos, entre otros atractivos. ROLLING STONE ARGENTINA, en tanto, llama la atención por un set de noticias, música, cine, televisión y entrevistas, tal como su edición de papel, cuyas portadas se pueden ver en la misma plataforma. Algo similar ocurre con ROCKAXIS, que es nacional, aunque con un fuerte tinte más rockero.

    Mención destacada merece el sitio de MYLODON RECORDS, especializado en música progresiva, sobre todo nacional. Al final del listado pongo a los sitios de las radios nacionales FUTURO y CONCIERTO, con tantos elementos atrayentes y noticias frescas como las otras, aunque la primera con mayor énfasis en el rock, fundamentalmente clásicos a nivel mundial aunque sin menospreciar bandas chilenas y novedades; y, el segundo, en una línea similar aunque más suave: es decir, pop.