Categoría: Teatro

  • «Rocanrol 68»: el espíritu de una época

    rocanrol68
    «Rocanrol 68» (festivaldecine.com)

    Película peruana retrata el espíritu de la juventud a fines de los años 60.

     

    Ambientada a fines de los años 60 «Rocanrol 68″(2013), dirigida por Gonzalo Benavente Secco, es una liviana comedia del cine peruano acerca del espíritu juvenil que irradiaba a los seguidores del subgénero musical más popular del planeta en el período conocido míticamente como el de mayores sueños e intentos de transformación de la sociedad occidental.

    Si bien es cierto la pareja protagónica pudiese encasillarse en el rótulo de «clase alta», éste no es un elemento trascendente en la dirección que toma la película, a pesar que se advierte un claro autoritarismo y un guiño de excesiva formalidad de los padres del personaje masculino principal, Manolo (lo que puede atribuirse a la condición de uniformado del progenitor).

    No obstante, dada su aproximación al cómic por cierta obviedad de los diálogos y lo caricaturesco de los perfiles de los personajes, esos papeles sólo influyen en el sentido de realzar la tensión que causa lo teóricamente prohibido, dada la juventud temprana de los protagonistas y sus amigos con sus deseos de conseguir lo que quieren y su predilección por la música rock.

    Resaltan allí Manolo (Sergio Gjurinovic), deseoso de conquistar un amor y ser cineasta algún día; la extravagancia de su hermana, Bea (Gisela Ponce de León), y de Bobby (Manuel Gold), amigo del protagonista; y la proveedora de la «inyección hippie», Emma (Mariananda Schempp), la protagonista.

    «Rocanrol 68» es una película entretenida, que contribuye a comprender las motivaciones de la juventud a fines de los años 60, conocer sus gustos por las estrellas del rock de entonces, provenientes por cierto en forma mayoritaria de Estados Unidos y Gran Bretaña, pero sin dejar de lado (al menos en lo auditivo) el rock peruano de grupos como Los York’s, Telegraph Avenue o Traffic Sound.

    PELÍCULA ROCANROL 68

  • David Bowie: talento sideral

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    David Bowie (spin.com)

    Por eso, el aporte del músico inglés, tras su muerte, ya no es sólo terrenal.

    Tenía pensado escribir sobre la película «Rocanrol 68»  o el mítico Festival de Rock de Buenos Aires de 1982, pero hubo una noticia que este lunes 11 me remeció minutos antes de partir al trabajo: murió David Bowie.

    Había cumplido los 69 años hace algunos días, había grabado un nuevo álbum, su último videoclip se viralizaba «a full», su distintivo de «leyenda viviente» no sólo se engrosaba sino que adquiría ribetes especiales por una vigente y fecunda creatividad.

    Curiosamente estos días no sólo me recordaron la escasa discografía que tengo de este cantante y autor que admiro (reducida sólo a «Space Oddity» y un documental principalmente alusivo a su paso por Alemania e influencia de este país en su trayectoria), sino que a la vez en cómo nació esa admiración hacia el británico.

    Corría el año 1987, leía una revista de moda en aquel entonces: «Súper Rock» y había un reportaje alusivo a estrellas de este subgénero que habían participado en cine. Me llamó la atención su estilosa figura, obviamente no desde el punto de vista sexual, sino por una extravagante elegancia.

    Años después, un amigo del liceo me hizo escuchar un par de discos del «Duque Blanco» como parte del grupo Tin Machine y quedé deslumbrado por lo que consideré un sonido moderno dentro del universo del rock.

    Difícil de ensasillar

    Era difícil encasillar a Bowie. Desde música hiperbailable -una especie de guiño a la onda disco-, pasando por un universo de razonable estridencia electrónica hasta el desarrollo de obras conceptuales gracias a ese tremendo personaje, igualmente inclasificable, Ziggy Stardust -como «Oldman» o el «caballero Britania» de Peter Gabriel en Genesis, o Freddie Mercury de Queen con su atlético histrionismo-, cautivó masivamente a las audiencias.

    Quizás por eso se le catalogaba como un artista inquieto, quizás por eso su hijo Duncan siguió la veta cinematográfica y, quizás, por eso a un cantante como el recordado Federico Moura, del grupo Virus, se le definió el «David Bowie argentino».

    Por eso, el talento del músico británico, tras su muerte, ya no es terrenal: desde hace algunos días David Bowie pasó de ser una leyenda viviente a una leyenda sideral.

    He querido compartir estas líneas con el videoclip de «Heroes», clásico al que le conozco, al menos, dos versiones: el del grupo trasandino Fricción y el de la película «Moulin Rouge».

    David Bowie «Heroes»

  • Federico Moura o «la diversión no es pecado»

    MouraPor Gonzalo Figueroa Cea

    El recordado vocalista de Virus fue en 2013 objeto de homenaje en un programa argentino de TV, tributo que ya suma cerca de 75 mil visitas en Youtube.

    Han pasado algunos años de la exhibición de este especial del programa de televisión argentino «Soy lo que soy», conducido por la destacada cantante Sandra Mihanovich, pero dada la envergadura del protagonista: Federico Moura, se puede decir sin titubeos que no tiene época.

    El recordado vocalista y principal figura del grupo Virus no sólo es parte de la historia del rock argentino sino que uno de sus personajes más queridos entre quienes ya son leyendas, como Gustavo Cerati o Luis Alberto Spinettta.

    El particular carisma de Federico Moura es revivido por diversos entrevistados para la ocasión, entre éstos uno de sus hermanos, Julio, y algunos de sus amigos, como Daniel Melero.

    La lucha constante contra cierta imagen frívola instalada a principios de los años 80 -período de los primeros años de Virus como agrupación- por quienes entendían el rock sólo como música de guitarras y distorsión, el accionar constante de la banda por sobresalir conforme a un estilo hiperbailable, con letras elegantes, provistas de sensualidad, sensibilidad y cierto sarcasmo, sumados al histrionismo de  Moura, muy inspirado en David Bowie, son parte del material que ya cuenta con más de 74 mil 400 visitas en Youtube y que aquí compartimos.

    Tal como señala Sandra Mihanovich, «Federico apareció en el horizonte musical argentino como una explosión de color y energía. Los Virus desacartonaron la música con letras irónicas y diciéndonos que nos largáramos a bailar. Proponían salir del agujero interior, hacerle el amor a la vida. Federico no quería que nos quedaramos pegados con la tristeza. Él fue el primero en decir que la diversión no es pecado».

    Homenaje a Federico Moura (Virus) – Soy lo que soy – 14/09/2013

  • The Beatles: «If I fell», una canción para enamorar

    Los Beatles con Muhammad Ali
    Los Beatles con Muhammad Ali
    «Imágenes de Los Beatles» (Tim Hill)

    El clásico tema de los «fab four», parte de la película y del disco «A Hard Day’s Night», gatilló un simpático recuerdo de mi infancia.

    Debe haber sido por ahí por el año 1977, más o menos. Tengo fresquito en mi mente, por entonces, un ciclo de películas de los Beatles en la televisión. Yo tenía como unos 5 ó 6 años y, como hace sólo un tiempo le escuché decir a mi cuñada, quien es psicóloga, una cosa del tono «los niños tienen un pensamiento concreto», no es raro que yo recuerde algunas cosas simples, no por ello menos curiosas, asociadas a ese filme.

    Recuerdo, por ejemplo, a George Harrison en un lugar donde los «fab four» iban a dar un recital y de repente se quejaba con un tipo: «¡epa!, ¡ésa es mi guitarra! ¿qué haces con ella?»….Años, después, redescubrí, tras ver de nuevo el mismo largometraje, que el beatle quejumbroso no era George sino que Ringo Starr.

    Ringo estaba con sus compañeros de banda a punto de grabar un especie de clip televisivo. Estaba muy molesto y se manifestó agresivamente con un asistente que manipulaba algunos accesorios de su batería: «¡Oye! ¿Qué haces con mi batería? ¡Déjala», manifestó.

    Acto seguido, John Lennon agarra su guitarra y, acto seguido, inicia la interpretación de la estupenda canción «If I fell»,  atractiva y potente como todos los temas que interpretan los Beatles en «A Hard day’s Night» («La Noche de un Día Agitado» o «Que noche la de aquel día»), la película a la que me refería. Y que también es un disco.

    Por tal motivo, he querido compartir este excelente tema, cuyo título traducido al castellano  es «Si me enamorase», y la secuencia correspondiente en el citado filme y con subtítulos:

    https://https://www.youtube.com/watch?v=3G5x-UiE070

  • Cuando Sting se transformó en un «señor de cuatro décadas»

    sting1991En 1991 el músico británico celebró su cuarto cambio de folio con un gran recital.

    Han pasado casi 24 años del acontecimiento y, quien escribe, es un señor de cuatro décadas y algo más, mientras que el personaje objeto de estas líneas, está próximo a cumplir unos años más tras haber cumplido hace algunos años seis décadas de vida. Se trata de una leyenda viviente: Gordon Matthew Sumner, más conocido como Sting.

    Y el recital que comparto en esta ocasión corresponde precisamente al momento en que el ex líder de The Police cumplía 40 años de edad. Es, evidentemente, un momento para disfrutarlo por el sonido y por el talento del músico británico y su banda: la misma que había estado en Chile un año antes para el Concierto de Amnesty, salvo en el caso del tecladista: David Sancious. El resto son Vinnie Colaiuta, en batería; y Dominic Miller, en guitarra.

    Sting, como de costumbre, toca el bajo, canta y anima al público. Recuerdo que, por entonces, lo pasaron por la TV. No lo grabé pero me dieron muchas ganas de verlo hartas veces.

    No está de más señalar que el británico celebraba su cumpleaños en el marco de la gira de su tercer álbum de estudio como solista: «The Soul Cages» (!991). Hoy podemos disfrutar de este espectáculo gracias a Youtube.

  • Wind and Wuthering: entre la potencia etérea y la rockera

    Wind and Wuthering Coveralia.com
    Wind and Wuthering
    Coveralia.com

    El noveno disco de Genesis tiene los atributos suficientes como para ser mirado más allá de la idea de un álbum bisagra.

    La primera vez que vi la portada de «Wind and Wuthering» supuse de inmediato que debía ser muy diferente a otros discos de Genesis.  Tenía unos 13 años de edad. Era, no obstante, una suposición superficial, como muchas que uno tiene en la adolescencia más temprana.

    Por ese entonces, «Wind and Wuthering» era ya un clásico: había sido grabado y publicado hacía 9 años (es de 1976). Aclaro que mis 13 años de edad corresponden con 1985.

    Y los referentes de otros álbumes que yo tenía de la banda británica no eran muchos en ese momento. En un mueble en casa de mis padres había (y siguen allí donde mismo) seis long plays del mítico conjunto de rock: «Trespass», «Nursery Cryme», «Live», «A trick of the tail», el referido y «Duke». Son de mi hermano mayor.

    No iré al detalle sobre lo que me produce a esta altura cada uno de estos discos (no es la idea), pero sí comentaré lo que me ocurrió al querer conocer más acerca de «Wind and Wuthering». Eso agarró forma de conocimiento total en 1991. Ya tenía 20 años de edad y el oído más fino.

    El mejor elepé de la era post gabrielana

    Para quienes poco conocen la historia de Genesis, el elepé citado es el segundo después del retiro del cantante Peter Gabriel de la banda, el noveno de ésta en la cronología general y el último de estudio en el que participó el guitarrista Steve Hackett.

    «Es el mejor disco del conjunto de la era post Gabriel», me comentó un amigo que estudió sonido y que, a petición expresa mía, me hizo escuchar «Wind and Wuthering» en una modesta grabación de caset (con el sonido fidedigno de un peak up de tocadisco).

    Etéreo, por no decir intangible o sublime; tal como se señaló en un reportaje de «Bajo Cuerdas» (revista sobre música que existía por entonces) con letras y sonido inspirados en la naturaleza romántica de David Copperfield; «un disco bello», como sentenció una voz de la Radio Futuro en un especial acerca del guitarrista Steve Hackett, lo cierto es que coincido con todos estos sentires y, por añadidura, con mi amigo: creo que es el mejor álbum de Genesis de la era post gabrielana.

    Frenesí y serenidad

    Un sonido que envuelve y reverbera, con la virtud de lograr que los instrumentos que más se distinguen con la melodía: la guitarra y los sintetizadores, se noten todavía más y que, en los momentos de mayor frenesí, los temas adquieran mayor potencia aunque sin llegar a la opulencia del hard rock o del heavy metal, o a la exageración del prog metal en cuanto a virtuosismo y velocidad.

    Por cierto, están los espacios para los momentos calmos: he ahí «Blood on the Rooftops», con el inicial arranque de guitarra clásica de Hackett; o la delicadeza puesta en la combinación de piano y guitarra eléctricos entre el tecladista Tony Banks y el mismo Hackett en «One for the vine». Pero aquéllos son sólo un par de ejemplos de una producción que difícilmente aburre escuchada con atención.

    Es cierto que se había ido el arcángel Gabriel, pero no se perdió la capacidad de asombrar en Steve Hackett, Tony Banks, Phil Collins y Mike Rutherford. Se puede decir que «Wind and Wuthering» está a medio camino entre «A trick of the tail» y «And then there were three».

    La evidencia está en que «A trick of the Tail»  es el puente entre el sonido más intrincado de la era gabrielana y el acercamiento al pop, mientras que «And then there were three» es el paso directo entre esa concesión al pop y el pop romántico próximo al estilo Collins.

  • B.B. King & Friends: un grande con otros grandes

    B.B. King & Friends sitio Skakin' El Mundo
    B.B. King & Friends
    sitio Skakin’ El Mundo

    Phil Collins, Eric Clapton y Stevie Ray Vaughan figuran entre los superclase del rock que participan en este gran evento de 1987.

    «B.B. King & Friends» se denomina el álbum que publicó B.B. King en 2005 y cuyo vídeo comparto en esta ocasión.

    El legendario cantante, guitarrista y compositor estadounidense, fallecido recientemente a los 89 años de edad, fue uno de los emblemas del blues, sobre todo por ser uno de sus exponentes que más se familiarizó con al rock y, por tal vínculo, más influyó en dicha tendencia musical.

    En efecto, en la película filmada en 1987 en Los Ángeles (Estados Unidos), de casi una hora de duración, aparecen figuras como Phil Collins, Gladys Knight, Eric Clapton, y Stevie Ray Vaughan, entre varias otras.

    Evidentemente un elenco que, en cierto sentido, ahorra comentarios.

    https://www.youtube.com/watch?v=tJ6bo9xx1cs

  • La música puede tener momentos especiales junto a tus hijos

    Víctor Jara radio.uchile.cl
    Víctor Jara
    radio.uchile.cl

    Las variantes acústicas son las favoritas mías y de mi pequeña hija: pueden ser Víctor Jara o Silvio Rodríguez, pero también Emerson, Lake & Palmer o Rush.

    Una de las cosas que más disfruto con mi pequeña hija, Rocío (quien cumplió 10 meses de vida), es compartir la música que me gusta con ella. ¿Cómo es eso? Muy simple: la pongo en la camita con la cabecita sobre una almohada y mirando al techo (ahora se sienta y se para, lo que es sin duda motivo de orgullo para cualquier papá o mamá), y mediante mi celular o mi tablet, pongo algún tema a través de Youtube.

    Antes me bastaba con poner «guitarra clásica», pero he ido variando según motivaciones y circunstancias. Por ejemplo, puse en alguna oportunidad la «Sinfonía de los juguetes» de Leopold Mozart, la Pastoral de Beethoven (también conocida como la Sexta Sinfonía) o el Cuarto Movimiento de la Novena Sinfonía del mismo autor.

    Ahora nuestro repertorio habitual es una mezcla acústica o semi acústica de conocidos intérpretes del rock, de la Nueva Canción Chilena, del Canto Nuevo o de la Nueva Trova Cubana. Podemos hablar de música para bebés, pero en otras categorías.

    Y ha funcionado: se nota un sentimiento de felicidad muy especial, el que ha sido engalanado por ella mediante alguna sonrisa o algún ademán parecido a estar tocando la guitarra. Sin duda, yo también contribuyo a ese sentir haciendo morisquetas y gestos parecidos a estar tocando batería o guitarra.

    En otro plano, al momento de los dulces sueños, escuchar música es tan eficaz como leer un cuento. Aprovecho de compartir mis listados de temas más regulares al respecto (no necesariamente escuchamos las versiones de los autores originales, sino que a veces interesantes covers):

    MÚSICA EN CASTELLANO

    «La partida» (Víctor Jara)

    «Charagua» (Víctor Jara, versión en vivo de Inti Illimani)

    «Y Nada más» (Silvio Rodríguez)

    «Los Momentos» (Eduardo Gatti)

    ROCK

    «The Sage» (Emerson, Lake and Palmer)

    «Still you turn me on» (Emerson, Lake and Palmer)

    «Mood for a Day» (Yes)

    «The Clap» (Yes)

    «The Dusk» (Genesis)

    «After the Ordeal» (Genesis)

    «Harlequin» (Genesis)

    «A Farewell-Broon’s Bane»

    (Rush)

    MÚSICA SELECTA

    «Sinfonía de los Juguetes» (Leopold Mozart)

    Dueto de Papageno y Papagena («La Flauta Mágica» de Wolfgang Amadeus Mozart)

  • Cuando Gustavo Cerati participó en un disco tributo a The Police

    Andy Summers y Gustavo Cerati Paulaestodo.com
    Andy Summers y Gustavo Cerati
    Paulaestodo.com

    Hace 17 años fue conocida una versión en castellano del clásico «Bring on the Night». El recordado músico argentino acompaña a Andy Summers.

    Cuando apareció en el mercado «Outlandos D’Americas», el tributo a The Police donde participaron diversos y connotados artistas de la música pop, casi de inmediato y sin demasiado análisis, ya sentía a «Bring on the Night» («Tráeme la noche») como mi tema favorito de aquel álbum.

    Corría el año 1998. Y lo anterior no sólo era porque me atrajera la música del trío liderado por Sting, sino por el añadido de que en la canción  misma estuvieran en los créditos Andy Summers, el guitarrista de la banda británica, y Gustavo Cerati, el referente de otro trío emblemático de la historia del rock de las últimas cuatro décadas: Soda Stereo.

    Había un factor que añadir: «Bring on the Night», cuyo original está en «Reggatta de Blanc» (1979), era uno de los temas que más me gustan de The Police: las cuerdas de la guitarra tienen un efecto tal dulcemente adormecedor y romántico que, puesto en otra versión, no pierde su vigor.

    Por eso, el vídeo que acá comparto, correspondiente a la grabación de aquel tema de «Outlandos D’Americas», tiene un gran valor: allí, el músico argentino, quien dejara el mundo terrenal hace algunos meses, explica los entretelones de dicho registro, los que son testimoniados también por Andy Summers y el baterista Vinnie Colaiuta, quien forma parte de la banda de Sting.

    En la versión tributo de «Bring on the Night», Cerati cambia su guitarra por el bajo y, además, canta. Summers ejecuta la guitarra y, Colaiuta, la batería.

    Testimonios

    «La oferta resultaba más que tentadora: tocar con ellos, producir lo que se produjo, imaginármelo cuando me lo comentan. La verdad es que prendí inmediatamente con la idea. Al principio dudé porque no sabía si realmente era cierto», comenta Gustavo casi en el arranque del vídeo.

    «Me dio gusto que (Gustavo) escogiera «Bring on the Night» porque es una muy buena canción, además de ser una de mis favoritas», resalta, posteriormente, Andy. «Siempre fui un fan de The Police. Digamos que de tanto escucharlo gasté sus discos», sostiene a su vez Vinnie.

    «Lo hice con acústica primero y, ahí, fui descubriendo algunas variaciones armónicas que podían darle alguna vuelta diferente a la versión original. Pero de alguna forma está a medio camino: por un lado está ahí presente Police obviamente, no sólo a través de esa canción, sino a través de Andy Summers», comenta Gustavo.

    ¿Resultado? Una atractiva nueva versión de «Bring on the Nigh».

    https://www.youtube.com/watch?v=NwoSJDhVzZw

  • Steve Hackett y el encanto de «Firth of Fifth»

    Steve Hackett musiquapaulo.eklablog.com
    Steve Hackett
    musiquapaulo.eklablog.com

    El clásico tema de Genesis es una especie de sello distinguible del gran guitarrista británico.

    Dentro de lo que se entiende como rock progresivo, traducido en la sensación orquestal y meticulosamente elaborada del rock en comparación a la mayor simpleza del rock and roll, la guitarra ha sido, al menos para mí, una pieza tan clave y distinguible como los sintetizadores.

    Desde ese punto de vista, la capacidad de guitarristas como Steve Hackett, Steve Howe, Steve Rothery o David Gilmour de ejecutar sus instrumentos me generan una sensación volátil altamente agradable, algunas veces ligera y otras veces envolvente, que proporcionan también con alta intensidad las teclas. En ambos casos el denominador común es la elegancia.

    Por tal motivo, elegí una interpretación de Steve Hackett, el ex guitarrista de Genesis, en el marco de una presentación en París inmortalizada en el álbum en vivo «Seconds Out» (1977) de la mítica banda británica, por dos particularidades:

    1-Se trata del clásico «Firth of Fifth», tema en el que Hackett se luce con los clásicos punteos, que a veces dialogan con las baterías de Chester Thompson y Phil Collins y, en un momento dado, pasan a segundo plano para ceder el paso a las teclas de Tony Banks en el lucimiento musical.

    2-Esa parte es resaltada en la película «Genesis: A History» (1990) acerca de la historia de la mítica banda británica, donde figura junto a otros regularmente recordados registros del guitarrista, como los de los temas «The Musical Box» o «The Fountain of Salmacis».

    Y los motivos no son menores: es realmente representativa de la belleza de la música de Genesis y, en particular, de los indudables atributos de Steve Hackett como guitarrista.

    https://www.youtube.com/watch?v=CkNtaZ_cgcs