Categoría: Teatro

  • Blind Faith: un súpergrupo al que le bastó un disco para ser clásico

    Portada «Blind Faith
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    Eric Clapton, Steve Winwood, Ginger Baker y Rich Grech ya eran todo unos veteranos del rock cuando inmortalizaron temas como “Had To Cry Today” o “Well all Right”.

    Blind Faith es un grupo británico de rock, de tendencia blues, que grabó un disco homónimo en 1969, el que producido por Jimmy Miller y publicado por el sello Polydor , fue un éxito y la clara demostración del virtuosismo y la experiencia de sus integrantes.

    Entre los integrantes, Eric Clapton, el guitarrista, ya se había destacado en bandas clásicas como Cream y The Yardbirds con sus prolijos y seductores punteos bluseros y otros un tanto más distorsionados pero efectivos. Su ex compañero de Cream, el baterista Ginger Baker, quien también se sumaba a la aventura, se había distinguido en aquella banda y en Graham Bond Organization con toda su energía y potencia con las baquetas, pero al mismo tiempo también con la delicadeza que requiere el blues en sus momentos pausados.

    Conformaron también Blind Faith Steve Winwood, quien fuera el tecladista y vocalista de The Spencer Davis Group y Traffic, agrupaciones donde la cuerda percutida y la energía vocal de Winwood dominaban parte importante de la propuesta. En el nuevo cuarteto, no obstante, también ejecutó la guitarra. Rick Grech, bajista que había destacado en Family y quien también sobresalía por la ejecución del violín eléctrico, fue el otro músico de la efímera agrupación.

    Blind Faith
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    Difícil de olvidar
    Sin duda, con el renombre de sus integrantes, difícilmente Blind Faith podía pasar inadvertido y, en efecto, aunque su carrera fue corta, su contribución al rock and roll y al blues fue enorme, incluso con guiños de rock progresivo.

    Famoso fue su concierto en el Hyde Park de Londres, en junio de 1969, ante más de 100 mil espectadores. De allí en adelante sólo hubo algunos meses de actividad antes de la disolución de Blind Faith, período que incluyó una gira por los países escandinavos y Estados Unidos.

    El único álbum que grabaron, de más de 40 minutos de duración, dejó como legado los clásicos “Had To Cry Today”, “Can’t find my way home”, “Well all Right”, “Presence of the Lord”, “Sea of Joy” y el largo tema (más de 15 minutos de duración) “Do What you Like”.

    Para finalizar los dejo con el excelente «Can’t find my way home»:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=mUW1SGF7bR8]

  • Emerson, Lake and Palmer: “Tarkus” (1971), confirmación de un power trío progresivo

    EPSON scanner Image
    Portada Tarkus
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    Keith Emerson, Greg Lake y Carl Palmer ratifican todo su virtuosismo y potencia en su segundo disco como agrupación.

    “Tarkus” de 43 minutos y 24 segundos de duración, es el segundo disco del grupo británico de rock progresivo Emerson, Lake and Palmer, trabajo que fue publicado en 1971 por Islands Records y producido por Greg Lake, el cantante y bajista de este mismísimo power trío.

    En este álbum, conformado por siete temas, el ya experimentado triunvirato de músicos demuestra sus habilidades como compositores y virtuosos en sus respectivos instrumentos: Lake en las cuerdas, Keith Emerson en los teclados y Carl Palmer en la batería.

    En efecto, el tema de mayor duración: “Tarkus Medley”, de algo más de 20 minutos, es un poderoso indicio inicial de todo el potencial que la banda británica ofrece en el resto del disco. Un sonido de teclado coral muy suave que va in crescendo, aumentando una tensión rápidamente, y que es interrumpido por una energética conjunción de los instrumentos en un sonido de jazz rock donde el órgano de Emerson lleva la melodía.

    ELP
    (cabezademoog.blogspot.com)

    No obstante, aquella suite registra tantas variantes en sonidos e intensidades como aquellas que caracterizan a los restantes seis temas, entre los cuales figuran «Are you Ready Eddy?», «And Time and a Place» o «The Only Way».

    Espacios para el jazz, el rock and roll y guiños a la música clásica sobresalen dentro de esa gama de melodías, donde Lake también luce sus generosos matices vocales. Gran capacidad de improvisación y cambios repentinos de ritmo, incluyendo la presencia de instrumentos como el gong y el piano, son también parte del sello de este clásico álbum de ELP.

    Cabe resaltar las ilustraciones de la tapa e interiores del envoltorio del disco, desarrolladas por William Neal.

    A continuación los dejo con la ejecución en vivo del clásico tema «Tarkus Medley»:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=bTbeNxBiA6o]

  • “Corazones en Llamas”: andanzas de astros del rock argentino ochentero

    Corazones en llamas
    Corazones en Llamas

    El libro de historias, publicado en 1991 y que va más allá de la “cosa anecdótica”, tiene como protagonistas a figuras de la talla de Charly García, Gustavo Cerati, Fito Páez, Fabiana Cantilo, Federico Moura y Luca Prodan, entre otras lumbreras de la música trasandina.

    Si bien es cierto “Corazones en Llamas: Historias del Rock Argentino en los ‘80” parece un libro para “devorarlo” (por lo cortito: 171 páginas), su llamativa estructura y diseño obliga al lector no sólo a “digerir” cada relato sino que también las breves citas (con cristalina autoría, claro) que aparecen en los costados y una pequeña serie de titulares, con fecha incluida, de noticias relevantes de cada año entre 1980 y 1989.

    Laura Ramos y Cynthia Lejbowicz, dos reconocidas redactoras de medios informativos escritos de nuestro vecino país, son las autoras de este texto publicado en 1991 por Clarín y Aguilar, el que logra emocionar en varias de sus narraciones y, a su vez, demostrar la enorme actividad que caracterizó al rock trasandino de aquel entonces.

    Y la credibilidad pesa harto, pese a que las mismas autoras, muy humildemente, confiesan un importante vestigio de subjetividad en la publicación, producto de diversas entrevistas y conversaciones que tuvieron lugar en la década citada.

    Es más: sin querer transformar el texto en una radiografía exacta de lo que fue el rock argentino en una década, los aspectos humanos y cotidianos son los que hacen más interesantes las narraciones, que van más allá de la simple anécdota.

    Personajes, tiempos y lugares

    Luca Prodan

    A raíz de la muerte del astro británico de rock, John Lennon, acontecida a fines de 1980, los relatos e historias paralelas acerca de las reacciones casi de shock que generó el trágico acontecimiento en personajes como Gustavo Cerati o un muy joven Fito Páez, constituyen una potente forma de arranque en la lectura del libro; dicho de otro modo, un comienzo que atrapa.

    Las dificultades de una lluviosa y concurrida actuación de Charly García cuando éste tenía entre los componentes de su banda al mismo Fito y a G.I.T., el apoyo del mismísimo Charly para la proyección de diversos músicos, la gran sintonía fina entre Fabiana Cantilo y Fito, el estrés que tuvo a muy mal traer a Gustavo Cerati en el complicado tramo final de la grabación del aclamado “Signos” de Soda Stereo y las muertes repentinas y demasiado prematuras de Luca Prodan y Federico Moura -los líderes de Sumo y de Virus- respectivamente, son sólo parte del conjunto de relatos de “Corazones en Llamas: Historias del Rock Argentino de los ‘80”.

    Evidentemente no pueden dejar de ser mencionados los continuos problemas entre los jóvenes y frenéticos seguidores del rock y la policía, sobre todo en tiempos de dictadura; y la relevancia que tomaron pequeños lugares destinados al rock, como Cemento, casi tan relevantes como el teatro Coliseo, el estadio Obras Sanitarias, el mismo Monumental de River Plate, el Luna Park o la cancha de Vélez Sarfield.

    Para finalizar los dejo con un par de grandes momentos de esa época:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=M3fpOQ-1-BA]

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=BqNws961gLI]

  • “Kansas” (1974), el álbum debut de Kansas

    Kansas

    El grupo norteamericano empezó a marcar su sello inconfundible con este disco: temas de larga duración, mucha variedad musical, potencia rockera y claros guiños a la música de partituras.

    Kansas deslumbra con su primer álbum, publicado en 1974, mediante armonías y melodías propias de un rock progresivo que va más allá de la noción tradicional de bajo, guitarra y batería más sintetizadores.

    En un set de nueve temas con un promedio de duración de seis minutos por cada uno, la presencia del violín, el piano que dulcifica alguna secuencia y las guitarras acústicas dan un tinte más próximo a la música selecta al primer disco del grupo estadounidense sin perder la contundencia intrínseca del rock progresivo.

    Dicho de otra manera, música inspirada en el prog británico de entonces, sobre todo del Genesis gabrielano, caracterizan este primer largaduración de Kansas, provisto también de letras que aluden a las religiones orientales y la literatura de Herman Hesse.

    La energía propia del rock, el virtuosismo y las sensibles voces principalmente de Kerry Livgren y Steve Walsh se hacen notar. Como es característico del rock progresivo, hay varios instrumentos que adquieren notoriedad al unísono varias veces y, otras tantas, sólo uno o dos lideran la melodía, otorgándole una belleza diferente al tema y la necesaria variedad que otorga brillantez al disco.

    Referente del rock progresivo de los 70

    Quizás no hay clásicos de la popularidad de “Carry on my Wayward Son”, “Point of Know Return” o “Dust in the Wind”, pero hay temas que tienen un sello de distinción especial, como “Journey from Mariabronn”, con un final donde las teclas nos brindan un toque envolvente y épico, y “Aperçu”, con un potente y delicado coro, un interesante “diálogo” entre los teclados, el violín y la guitarra al margen de los lucimientos individuales requeridos para las circunstancias, además de toda una variedad de sonidos que un grupo como Kansas es capaz de aportar en alrededor de casi 10 minutos.

    Kansas estaba formado en ese entonces por Phil Ehart en batería, Dave Hope en bajo y coros, Kerry Livgren en guitarras, teclados y voz; Robby Steinhartd en violín y coros, Steve Walsh en voz, coros y teclados; y Rich Williams en guitarras. La portada del álbum es una pintura de John Steuart Curry, donde destaca la presencia del líder abolicionista John Brown.

    En síntesis, un excelente álbum, un referente del rock progresivo de los años 70 y la posibilidad de disfrutar de casi una hora de rock progresivo con los múltiples ingredientes que ofrece la música de Kansas.

    Para finalizar los dejo con un clásico en vivo de este gran álbum:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=hHlWXYxQ0Ls&feature=related]

  • Devoción Sonora: grata sorpresa rockera radial

    Marillion

    Ya van diez ediciones de este programa que tiene como responsables a Felipe Espinoza e Ibrahim Cohen. El último especial fue dedicado al Marillion de la era Fish. Me gustó el formato y el dinamismo del proyecto radial.

    Los primeros años del grupo inglés de rock progresivo o neo rock progresivo, Marillion, fueron el foco central de la reciente edición del programa «Devoción Sonora», emitida este miércoles 10 a través de la señal de la Radio de la Universidad Católica y conducido por Felipe Espinoza  (Feliprog) e Ibrahim Cohen.

    El programa, cuya edición reciente es la número 10, privilegia principalmente la música, pero en sus relatos iniciales, entre medio de los temas y finales, los muchachos se refieren a aspectos interesantes acerca del grupo o el exponente al cual va dedicado el especial.

    En el caso del especial de Marillion, los discos «Fugazi» (1984) y «Clutching at Straws» (1987) fueron aquellos referentes. «Fugazi», acrónimo de la guerra de Vietnam (una especie de alusión a instantes de fatalidad, desesperanza y donde, incluso, quedan en duda las lealtades entre los compañeros y amigos), alude principalmente a situaciones dolorosas en las relaciones humanas, fundamentalmente las de pareja: la traición, el despecho y los daños, por ejemplo. Temas como «Assassing» y «Punch and Judy», puesto en el programa, lo revelan.

    El otro disco citado, «Clutching at Straws», alude en cierto sentido a los vericuetos de la fama que les ha tocado vivir como agrupación de rock, pero poniendo un fuerte acento en el uso y el abuso de las drogas y el alcohol. De este álbum fueron divulgados en la ocasión los tres temas iniciales y «Last Straw». Cabe resaltar que este disco fue el último de Fish como integrante del grupo. La grabación de «Fugazi», en cambio, tuvo lugar en tiempos de transición entre el baterista saliente, Mike Pointer, y el entrante, Ian Mosley.

    Espinoza y Cohen resaltan la enorme influencia de Marillion como grupo del Neo Rock Progresivo, rótulo puesto en los años 80 y donde el conjunto liderado por Fish se constituyó como líder entre varias bandas. En dicha clasificación sobresalieron también y con colores propios IQ y Pendragon.

    Sin duda una grata serie de temas y referencias sobre este conjunto que, tras 15 años, actuará en nuestro país el próximo jueves 18 en el Teatro  Caupolicán. Sin duda un estupendo regalo para los fans de Marillion, quienes también tendrán la posibilidad de escuchar un especial de la «etapa Hogarth» de este grupo la próxima semana en el mismo programa: «Devoción Sonora».

    ¡Felicitaciones, muchachos!

    Para finalizar los dejo con un clásico de la era Fish y en vivo:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=JDO_O1CS6d0]

  • “Doble vida”: el cuarto álbum de estudio de Soda Stereo

    Portada «Doble Vida»

    Con el disco de 1988, el trío argentino no sólo ratifica una madurez en el plano musical sino el éxito internacional.

    “Doble Vida” fue el cuarto álbum de estudio del grupo de rock argentino Soda Stereo y el quinto de toda la trayectoria del trío desde su fundación en 1982. Fue grabado en junio de 1988 en Nueva York, Estados Unidos, bajo la producción de Carlos Alomar, ex guitarrista de David Bowie.

    Soda Stereo, cuyo popularidad por aquel entonces iba en fuerte ascenso así como la internacionalización de sus álbumes, había publicado los discos “Soda Stereo” (1984), “Nada Personal” (1985), “Signos” (1986) y “Ruido Blanco” (en vivo, de 1987) antes de “Doble Vida”.

    Cabe destacar también la gran reputación ganada en esa época por el grupo musicalmente hablando tanto en forma colectiva como también individualmente:  su líder natural, Gustavo Cerati, como compositor, guitarrista y cantante; Héctor Bosio (alias “Zeta” por ese entonces) como bajista y en los coros; y Charly Alberti (Carlos Ficicchia) como baterista.

    Éxito de crítica y público

    Aquel aspecto no sólo era ratificado por sus seguidores en las encuestas anuales de final de año de las principales publicaciones trasandinas de rock que otorgaban una mayoritaria preferencia por el conjunto, sino porque “Doble Vida” obtuvo deslumbrantes cifras de venta en Latinoamérica y fue aclamado tanto por sus mismos fans como por la crítica especializada.

    Con un potente sonido dominado por el funk, diversos tipos de efectos de guitarra, percusiones y una notoria presencia de vientos, además de las elegantes letras de Cerati y canciones compuestas mayoritariamente por el guitarrista, “Doble Vida” es capaz de cautivar y agradar a los oídos más refinados.

    Entre los nueve temas del disco, de 42 minutos 28 segundos de duración, figuran “Corazón Delator” y “En la Ciudad de la Furia”. De este último se realizó un excelente videoclip realizado por el recordado director de cine y de presentaciones audiovisuales argentino, Alfredo Lois, quien también dirigió el video de otro clásico de Soda Stereo: “Cuando pase el Temblor”.

    Para finalizar, acá está el videoclip de «En la Ciudad de la Furia»:

    http://www.youtube.com/watch?v=h5WfrL2ku5E

  • “Wish you Were Here”, el album que sucedió a “The Dark Side of the Moon”

    «Wish you Were Here»

    El gran disco de 1975 tuvo la difícil misión de proseguir con el alto nivel alcanzado por Pink Floyd con el álbum de 1973. Sin duda, ambas producciones son grandes clásicos.

    “Wish you were Here” es el noveno álbum del grupo inglés Pink Floyd y, aunque “A Nice Pair” de 1973 figura como el long play que le antecedió, este último es considerado una recopilación de los dos primeros discos. Por lo tanto al emblemático y superventas “The Dark Side of the Moon”, de 1973,  es definido como el natural antecesor  de “Wish you Were Here”.

    Y la relación entre los dos discos citados no es casual: dado el estruendoso éxito de crítica y ventas de “The Dark Side of the Moon” y tras las giras de rigor, el grupo trabajó durante dos años en forma ardua, tanto en preparación de material como en ensayos, para dar forma al excelente “Wish you Were Here”.

    Si bien es cierto la crítica no fue muy benevolente al principio con el álbum de 1975, éste igualmente se transformó en un superventas y, a larga, en uno de los grandes clásicos del cuarteto británico de rock progresivo, conformado por Roger Waters en bajo y voz, David Gilmour en guitarra y voz, Rick Wright en teclados y coros, y Nick Mason en batería.

    Leyenda y legado

    Más allá de la leyenda sobre la sorpresiva y casi irreconocible presencia de Syd Barrett, ex miembro y fundador del grupo, en el estudio de Abbey Road durante la presentación del disco, “Wish you Were Here” es un disco que sobresale, en parte, justamente por el singular homenaje a su amigo, un genio de la composición y quien dejo de pertenecer al grupo siete años antes por las escalofriantes secuelas de las drogas en su cuerpo.

    “Shine on You Crazy Diamond”, dividido en dos largas, hipnóticas y envolventes partes (aunque en el mismo álbum figura como dividido en nueve), es justamente una referencia a Syd y uno de los temas ineludibles del disco. No obstante, cabe destacar legados como el que le da nombre a la producción, con su inconfundible inicio acústico; y los aportes íntegros de la composición de Waters en “Welcome to the Machine” y “Have a Cigar”.

    A continuación el tema «Wish You Were Here» durante un recital de mediados de los años 90, reproducido en el álbum «Pulse»:

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=ldXFxtqKGmU]

  • “Thick as a Brick”, el álbum más mencionado en la historia de Jethro Tull

    Portada «Thick a s Brick»

    El grupo británico, liderado por Ian Anderson, sorprendió en 1972 con este disco que combina la energía propia del rock con la delicadeza de la música sinfónica y del jazz.

    “Thick as a Brick”, el sexto álbum del grupo británico de rock progresivo Jethro Tull, ha sido considerado, no pocas veces, por medios especializados como el mejor álbum de la historia del rock después de “Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band” de The Beatles.

    Publicado en 1972, “Thick as a Brick”, cuya traducción en castellano es “denso como un ladrillo”, consiste en un largo tema de casi 44 minutos dividido en dos partes. Fue compuesto por Ian Anderson, el líder, cantante y flautista de la agrupación. Las letras fueron escritas por él y por Gerald Bostock, un niño ficticio definido como un talento precoz que escribe el poema en el cual se basa el disco. La portada del disco tuvo como inspiración el diario de un pequeño pueblo.

    La producción, que alcanzó el primer lugar de las listas de ventas en Estados Unidos y el quinto puesto en Inglaterra, es una especie de sinfonía rock que combina la serenidad y la armonía propias de las partes calmas de la música selecta y el folk con la energía, alta intensidad, velocidad y virtuosismo instrumental característico del rock y ciertos guiños al jazz.

    En ese mar de cambios de ritmo y melodía, sobresalen diversos instrumentos de cuerda, viento y percusión, pero fundamentalmente la inconfundible flauta traversa de Ian Anderson; Martin Barre en guitarra eléctrica; John Evans en órgano, Jeffrey Hammond-Hammond en bajo; y Barriemore Barlow en batería.

    Para finalizar los dejo con la primera parte de “Thick as a Brick”, interpretada en vivo en 1978:

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  • Scott McKenzie: «San Francisco» (1967), un himno hippie

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=bch1_Ep5M1s]

    Este gran clásico de 1967 lo popularizó el cantante estadounidense Scott McKenzie, quien falleció hace sólo un par de días a los 73 años de edad. Un artífice de este tremendo éxito, una especie de himno de los hippies (hermosa canción donde invitaba a los jóvenes de entonces a llevar flores en el cabello), fue compuesta por su amigo John Phillips, también desaparecido y fundador de The Mamas and the Papas.

  • Rush: “A Farewell to Kings”, un “rey” entre los discos progresivos

    A Farewell to Kings

    El quinto álbum de estudio del grupo de rock canadiense afianzó una propuesta conceptual ya observada en “2112”.

    Rush fue uno de los grupos que combinó inteligentemente los aspectos típicos del rock de guitarras duras, caracterizados por la energía de los instrumentos base: guitarra, bajo y batería, y los elementos más representativos del rock progresivo: el dominio de los sintetizadores, temas de larga duración alternados con otros en formato de canción, mucho virtuosismo instrumental y experimentación, y la conceptualización: el relato de una historia o el desarrollo de uno o unos pocos tópicos, a través de la letra, por disco.

    El grupo canadiense ya había realizado en 1976 un trabajo exitoso, “2112”, que englobaba las características citadas. El excelente “A Farewell to Kings”, publicado en septiembre de 1977, ratifica la idea mencionada. El tema que da inicio al disco es un referente al respecto: la suave guitarra de inspiración medieval ejecutada por Alex Lifeson es el preámbulo de una energética irrupción del trío en su conjunto: el mismo Lifeson con su guitarra eléctrica, Geddy Lee con su bajo e inconfundible aguda voz, y la batería de Neil Peart.

    Constante desafío a los oídos

    En el mismo tema un juguetón y veloz “diálogo” entre el bajo y la batería son la base para un posterior lucimiento de la guitarra eléctrica. El resto de las piezas del disco es un constante desafío a los oídos debido al virtuosismo instrumental, diversos efectos de guitarra, exploración múltiples de sonidos, ritmos e intensidades diferentes por parte de la batería y el bajo; el envolvente complemento de los sintetizadores, el sonido de la naturaleza y los matices vocales de Geddy Lee, que le dan emoción a las letras de Peart, alusivas a la monarquía, el feudalismo y la ciencia ficción, entre otras conceptos.

    “Closer to the Heart” y “Xanadu” figuran entre los temas que componen “A Farewell to kings”.

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