Biografía, plagada de fotos, es una verdadera guía para conocer con simpleza la trayectoria y la obra del “Rey del Rock & Roll”.
Tal como señala la tapa, “Elvis: una vida increíble” traza la evolución de la música del “Rey del Rock and Roll” y una crónica de su influencia en los tiempos que vivió.
Provista de fotografías en blanco y negro y también a todo color, complementada con breves e interesantes reseñas por época, incluyendo de discos, esta publicación de Ediciones Saldaña, lanzada en 2012, detalla con atractivos títulos ese trayecto vital de quien fuera y es el intérprete blanco de música popular más vendedor y referencial de todos los tiempos.
Caben allí lo que fue su niñez, adolescencia y temprana juventud entre Tupelo y Memphis, la casi súbita popularidad cuando apenas había pasado la veintena de edad, su involucramiento con el ejército estadounidense, su regreso a la vida civil convencional y la artística, la cercanía con sus padres (sobre todo con su madre), la irrupción del consumo de drogas (ida sin retorno) su irregular paso por el cine, sus amores, su telúrica vida sentimental y como padre de familia y esposo, la agitada agenda en Las Vegas y, sobre todo, sus zigzagueantes últimos años de vida, con las drogas como invitado protagónico.
A su vez irrumpen otros personajes paralelos que influyen, en mayor o menor grado, en gran parte del accionar de la vida artística y personal de Elvis: el “Coronel” Parker, San Phillips y sus estudios Sun, el grupo vocal de apoyo: The Jordanaires y el grupo de colaboradores “Mafia de Memphis, como también hechos ineludibles, como la pobreza que se extiende desde el período de niñez hasta poco tiempo después de grabar su primer disco, dedicado a su mamá.
Sin duda aquel lapso vital, que abarcó casi la mitad de su existencia, forjó en el “Rey del Rock and Roll” un sentido del esfuerzo especial, donde el aplomo para enfrentar adversidades y hacer una adecuada lectura de cada satisfacción, fue fundamental para llegar al estrellato. Allí irrumpieron casi súbitamente el reconocimiento de la crítica, el fervor de las multitudes y un retorno de millones de dólares, que transformaron ese referido aplomo en un creciente desenfado, que hasta cierto punto sirvió para mantener al cantante en forma durante muchos años antes de dar paso a una decadencia que, no obstante, no hizo demasiada mella en lo artístico. Se dice que la muerte de su madre fue decisiva en esa especie de espiritual caída libre.
Aunque se citan influencias puntuales tanto en lo musical como en lo interpretativo, es importante recordar que Elvis creció y se sintió atraído por el ambiente musical de una época privilegiado: las influencias entre blancos y negros, más allá de todas connotación social, racial e incluso de estilo. Se trataba de una cultura de cruces entre el country, el blues, el rythm and blues y todas las variantes asociadas, que robustecieron un estilo propio, lo que es sólo un referente importante cuando hablamos del artista más popular del siglo XXI junto a The Beatles.
¡Un leyenda!
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