
Por Gonzalo Figueroa Cea
«Roxanne», «Message in a bottle», «De Do Do Do, De Da Da Da», «Spirits in the material world» o «Every breath you take» deben ser los clásicos del trío británico que, probablemente, figurarían entre los primeros temas mencionados por sus seguidores si se les consultara bailables de la banda. No obstante, hay otros menos conocidos cuyo atractivo permitiría redondearle a un DJ el repertorio ideal bailable del conjunto que lideró Sting.
Y en aquello sus socios en el grupo, Andy Summers y Stewart Copeland, contribuyeron durante los ocho años en que la banda se mantuvo activa. En efecto, en un análisis global de la discografía de la agrupación británica y considerando que en cada disco se incluyeron 11 ó 10 temas, más del 60% entran en la categoría de bailables. La mayoría son de Sting.
No pretendo mencionar todas las canciones, pero me referiré a mis regalonas: en «Oulandos d’Amour» (1978) «Born in the 50’s», una especie de semipunk; y «Truth hits everybody», cuyo acompañamiento en guitarra y batería matiza partes de moderada intensidad con estallidos de energía, donde la voz de Sting suena como una verdadera arenga.
En «Reggatta de blanc» (1979), distingo la energía casi lineal, con estribillo menos intenso aunque no por ello menos atrayente de «It’s alright for you» (de Sting y Copeland»); y el bailable pero con cierto tinte sereno en las voces, «On Any other day» (de Copeland). En «Zenyattá Mondatta» (1980) sobresale el reggae blanco de «Man in a suitcase» y un tema algo más acelerado con acompañamiento de órgano, «Bombs away».
En «Ghost in the machine» (1981) se distinguen la persistencia, con importantes improvisaciones de guitarra, de «Demolition man» y los aceleradísmos «Rehumanize yourself» y «Omegaman» (este último de Summers). Finalmente destaco en «Synchronicity» (1983), «Miss Gradenko» (de Copeland», donde pese a la melodía difícil de soslayar, la batería y el bajo se hacen notar en sus diversas partes salvo en una donde la guitarra toma la delantera; y «Murder by numbers» (de Summers y Sting), una especie de jazz rock que constituye el broche de aro al álbum.
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