Etiqueta: Sting

  • Verano boreal espera nueva versión del ya tradicional Festival de Cap Roig

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    Escribir una leyenda (sitio El Comercio)

    Sting, Liam Gallagher y Diane Krall son algunos de los artistas que serán parte de un programa distribuido en 25 noches

     

    Los ingleses Sting y Roger Hodgson, el canadiense Paul Anka y el grupo español Los Hombres G, son los exponentes del rock que más veces han estado en el Festival de Cap Roig, evento que en cada verano del Hemisferio Norte desde 2001 se ha realizado en ese hermoso santuario de la naturaleza y patrimonio arquitectónico de la costa española: los jardines que llevan el mismo nombre del encuentro, perteneciente a Calella de Palafrugell, municipio de la provincia de Gerona, en Cataluña

    Transformado en un festival ineludible del estío boreal europeo, la versión 2019 es la decimonovena y tendrá lugar entre el 12 de julio y el 21 de agosto. Pero el historial es bastante más sabroso que el interesante récord de haber cobijado, y pronto a recibir nuevamente, a decenas de artistas de la música y la danza cada año.

    Esta temporada, además del mencionado Sting, serán parte del programa Jorge Drexler, David Bisbal, Luis Fonsi, Diane Krall, Maluma, Liam Gallagher y Eros Ramazzotti, entre otros invitados. Entre las figuras locales destacan cantantes emergentes como Álvaro Soler y Aitana.

    El origen del jardín botánico y castillo que responden a la denominación Cap Roig data de 1927. Diseñado y mandado a construir por el coronel ruso Nicolás Woevodsky y su esposa, la aristócrata inglesa Dorothy Webster, la edificación y la forma y la finalidad que adquirió el lugar en su conjunto hicieron realidad el sueño de los dueños de casa de vivir en un lugar donde disfrutarán de la naturaleza pura y, por si fuera poco, cerca de la costa.

    La entidad organizadora del encuentro, Clipper’s Live, apoyada por la Fundación Bancaria La Caixa y CaixaBank, ofrecen mediante una multimillonaria inversión no solamente una atractiva oferta de espectáculos en la oportunidad (con el añadido igualmente relevante de números dirigidos al público infantil), sino que a su vez una triple visión y misión de cómo deben realizarse iniciativas de esta naturaleza: mantener el jardín botánico del recinto (capaz de albergar a más de 2.100 espectadores), su amplia edificación que es un patrimonio de la zona y un importante componente solidario, que va dirigido a pequeños en riesgo social (para mayor información haz clic en el el sitio del festival: Cap Roig). Cabe resaltar que el espectáculo obtuvo el sello «Biosphere», referido al desarrollo sostenible.

    He querido compartir en esta ocasión algunos vídeos de presentaciones históricas en el Festival Cap Roig de los artistas del ámbito rock que más veces han estado.

    Sting en Cap Roig 2011

    Roger Hodgson en Cap Roig 2011

    Los Hombres G en Cap Roig

     

     

  • Level 42, un grupo que seduce a 33 años de su «Máquina del mundo»

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    Level 42 en 1985 (sitio Albumism)

    Tres éxitos aportó el cuarteto en 1985. Pero aquel disco que cobijó esas canciones es un clásico por mucho más.

    La banda británica Level 42, muy popular en los años 80 y 90, está activa y es noticia por estos días. Según el medio Sussex Express, la agrupación liderada por el bajista y vocalista Mark King, será parte del Love Supreme Jazz Festival, que tendrá lugar en el condado inglés de East Sussex entre el 29 de junio y el 1 de julio. Allí el conjunto -tipificado regularmente de jazz-funk- compartirá escenario con Earth Wind & Fire, Elvis Costello, Steve Winwood y James Taylor Quartet, entre varios connotados exponentes.

    Algunos días después de aquel evento, el 7 de julio para ser exactos, Level 42 actuará en el Festival Pordenone Blues, que se realizará en la ciudad italiana de Pordenone. No dudo que los seguidores del grupo inglés (entre quienes me incluyo)deben ser los suficientes como para llenar un Movistar o, en el más modesto de los casos, un Caupolicán. Yendo más allá: ojalá vengan a Chile.Conforme lo destaca el sitio italiano Messaggero Veneto, 30 millones de copias vendidas de sus discos avalan el historial de este interesante conjunto, hoy transformado en un septeto. A la cifra aludida, por cierto bastante respetable (aunque no se trate ni de los Beatles ni de Elvis), cabe resaltar el lanzamiento de más una treintena de simples y 15 álbumes.

    No obstante el motivo que me lleva a escribir ahora es su sexto disco de estudio: «World Machine» (algo así como «máquina del mundo»), lanzado en octubre de 1985 (para conocer el historial de la banda, galerías y noticias oficiales pueden ver su sitio oficial en español: http://www.level42.com/).

    Brit pop con diversos guiños
    No me agradan las etiquetas, pero sé que a veces es necesario considerarlas para que los lectores se forman mentalmente aproximaciones. Si bien es cierto en el primer párrafo puse que la agrupación británica estaba tipificada como jazz-funk (así figura en Wikipedia), en un rastreo de su biografía detecté las denominaciones de jazz rock, rock, new wave, acid jazz, jazz funky, pop y dance rock. Sin embargo prefiero referirme al conjunto de Mark King como cultivador del brit pop con guiños al jazz, al tecno y a la onda disco.

    En mi imaginario musical mental lo he asociado con Sting, pero también al estilo de bandas del tono de Curiosity Killed the Cat o Johnny Hates Jazz. La presencia de un pop suave, en el formato que estructura el propio pop: canciones para cantar y bailar rápido o lento, y de agradable escucha, motiva mi pensar. Por cierto la presencia de instrumentos de viento me cautiva y la de teclados me envuelve, aunque sin restar relevancia a la guitarra, al bajo y a la batería, la base del rock and roll.

    Si bien es cierto elijo a «World Machine» porque me gusta, no es sólo por sus grandes éxitos que atrae sino por ser bastante equilibrado: no abruma ni aburre. Quizás se le podrá criticar cierto exceso de programación (Charly García y Genesis hacían cosas similares en esa década), pero facilita una escucha de once temas que se disfrutan distribuidos en sus casi 47 minutos de duración (producción original), y permite apreciar el potencial de la formación de entonces: el notable King en teclados y los no menos sobresalientes Mike Lindup en teclados y coros, Boon Gould en guitarras y Phil Gould en batería. Colaboran en este largaduración Wally Badarou en teclados, voz y otros apoyos; y Gary Barnacle en saxofón.

    «World Machine» no fue el álbum más vendido del conjunto, pero junto con arrancar de las estanterías unas tres millones de copias, aportó tres de sus grandes éxitos en las listas (descargables al final de este artículo): «Something about you», «Leaving me now» y «Lessons in love». Cabe resaltar que hubo nuevos lanzamientos de este disco en 2000 y 2007, el último de lujo y con disco extra.

  • The Police y sus bailables menos conocidos

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    The Police, sitio Taringa

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    «Roxanne», «Message in a bottle», «De Do Do Do, De Da Da Da», «Spirits in the material world» o «Every breath you take»  deben ser los clásicos del trío británico que, probablemente, figurarían entre los primeros temas mencionados por sus seguidores si se les consultara bailables de la banda. No obstante, hay otros menos conocidos cuyo atractivo permitiría redondearle a un DJ el repertorio ideal bailable del conjunto que lideró Sting.

    Y en aquello sus socios en el grupo, Andy Summers y Stewart Copeland, contribuyeron durante los ocho años en que la banda se mantuvo activa. En efecto, en un análisis global de la discografía de la agrupación británica y considerando que en cada disco se incluyeron 11 ó 10 temas,  más del 60% entran en la categoría de bailables. La mayoría son de Sting.

    No pretendo mencionar todas las canciones, pero me referiré a mis regalonas: en «Oulandos d’Amour» (1978) «Born in the 50’s», una especie de semipunk; y «Truth hits everybody», cuyo acompañamiento en guitarra y batería matiza partes de moderada intensidad con estallidos de energía, donde la voz de Sting suena como una verdadera arenga.

    En «Reggatta de blanc» (1979), distingo la energía casi lineal, con estribillo menos intenso aunque no por ello menos atrayente de «It’s alright for you» (de Sting y Copeland»); y el bailable pero con cierto tinte sereno en las voces, «On Any other day» (de Copeland). En «Zenyattá Mondatta» (1980) sobresale el reggae blanco de «Man in a suitcase» y un tema algo más acelerado con acompañamiento de órgano, «Bombs away».

    En «Ghost in the machine» (1981) se distinguen la persistencia, con importantes improvisaciones de guitarra, de «Demolition man» y los aceleradísmos «Rehumanize yourself» y «Omegaman» (este último de Summers). Finalmente destaco en «Synchronicity» (1983), «Miss Gradenko» (de Copeland», donde pese a la melodía difícil de soslayar, la batería y el bajo se hacen notar en sus diversas partes salvo en una donde la guitarra toma la delantera; y «Murder by numbers» (de Summers y Sting), una especie de jazz rock que constituye el broche de aro al álbum.

  • Documentales imperecederos: Andy Summers comparte su particular punto de vista en «Surviving The Police»

    survivingthepoliceEn el documental de 2012 el guitarrista del popular trío detalla aspectos de la trayectoria de la banda que van más allá de lo netamente musical.

    Haber sido parte de una de las bandas más populares y trascendentes de la historia de la música popular y, quizás, la más influyente de los años 80 entre los grupos encasillados en la «New Wave» en el circuito mundial, constituyen por sí solos sendos pasaportes para considerar a Andy Summers personaje de culto y vocero autorizado del respectivo legado.

    Pero lo que nos deja el guitarrista en «Sobreviviendo a The Police», es muchísimo más que eso. Dirigido por la dupla Andy Grieve-Lauren Lazin y con el nombre original en inglés «Can’t stand losing you: Surviving The Police», vi recientemente completo este documental de 2012 en una popular plataforma de pago dedicada a películas y series, y lo percibí muy distinto a lo que señalan las distintas reseñas alusivas al largometraje.

    Por de pronto no creo que Summers haya tenido una relación especialmente compleja con los otros dos integrantes del popular trío británico. Es cierto que había un tema de egos e individualidades que, personalmente, no creo que difiera mucho de otras legendarias agrupaciones de rock. La diferencia radicaba, quizás, en el hecho de que Gordon Sumner (Sting), Stewart Copeland y el guitarrista no disimulaban sus contradicciones en entrevistas y,  veces, en presencia de las cámaras.

    Curiosamente, conforme al punto de vista del propio Summers, allí radicaba la gran fortaleza del grupo, que tuvo un vacilante inicio camuflado como exponente punk para luego hacerse propietario de un estilo que rescató las influencias musicales distinguibles de cada uno: punk, reggae, ska, rock progresivo, jazz, rock and roll y fusión.

    Es más: si bien es cierto hay escenas (tanto ochenteras como las correspondientes a la gira del reencuentro en 2007 ó 2008) en que se manifiestan discrepancias y algún roce entre Sting y el propio Summers, este último les baja el perfil con alabanzas a la capacidad creativa del bajista, cantante y líder del conjunto. No hay tanto énfasis en la relación con el baterista Stewart Copeland, aunque se advierte amistad entre los tres.

    Sin embargo, igualmente queda flotando la idea de «camisa de fuerza» que pudo significar el grupo en un momento de su carrera para las trayectorias propias de cada uno de sus integrantes. Lo que si se advierte con claridad es una evolución: de una agrupación con ciertos visos de divertimento adolescente a la consolidación de una banda seria, ganadora de varios premios Grammy.

    No todo es completamente música
    No obstante lo referido en párrafos anteriores, hay que poner de relieve otros aspectos de la película que bien pueden ser bastante atractivos, no sólo para los fanáticos de The Police sino también para quienes se declaren seguidores del rock en tanto historia y para quienes se sienten atraídos por la fotografía.

    Summers, una década mayor que los otros componentes de The Police, entrado a la banda ya poseía una experiencia como músico más nutrida que aquellos. En efecto, Zoot Money y The Animals sólo fueron dos de los nombres de agrupaciones citados en su currículo antes de irrumpir en éste el trío surgido en plena fiebre punk, en la segunda mitad de los años 70.

    Cabe resaltar su afición por la fotografía, que agarró vuelo durante los lapsos de ocio de las giras y los períodos sabáticos del trío. El sentido de lo inusual y lo insólito, sumado a la soledad de ciertas circunstancias y la belleza de cuanto lugar visitó, son los conceptos que desarrolla Summers en su obra.

    Hay temas que no deben tomarse como pura farándula y, en el mismo sentido, pueden vincularse a materias de mayor interés en relación a lo que aparentan: por ejemplo, la vida sentimental de una estrella de rock cuando aquella influye en el quehacer artístico del personaje (John Lennon y Yoko Ono son los máximos referentes de este concepto).

    Se distingue en el documental la tenacidad espiritual que le permitió a Andy Summers recuperar el vínculo de hecho con su esposa con quien, en paralelo al apogeo de The Police, tuvo una hija. El guitarrista se separó en ese lapso y, tras «serenarse» los tiempos del músico, volvió con ella, lo que permitió aumentar su descendencia. Allí se expone, sin duda, el escaso tiempo que dejaban las giras, los estragos que pueden significar éstas en el plano familiar de las estrellas de rock y cómo es factible resarcirse al respecto.

  • The Police: el power trío que sacudió la Quinta Vergara

    thepolicevinaEn 1982 el Festival de Viña del Mar fue el escenario de uno de los mejores shows de rock de su historia.

    En febrero de 1982 tenía 10 años de edad, ya me gustaba mucho el fútbol por entonces, Colo Colo estaba en pretemporada, la selección se preparaba para el Mundial de España, pero había una noticia que, si bien es cierto no me llamaba mucho la atención, si me generaba un «bichito» de curiosidad.

    The Police iba a estar en el Festival de Viña del Mar y como que noté cierta carga negativa en los medios informativos por la presencia del grupo en el tradicional evento internacional. Años después comprendí que Sting, el líder de la banda, era antipinochetista y que ya en 1982 estaba al tanto de los atropellos a los derechos humanos cometidos por la dictadura chilena.

    Cuestiones como que el cantante habría realizado declaraciones políticas en contra del gobierno de facto, que esto a Sergio Riesenberg -una de las voces autorizadas de la organización del gran espectáculo veraniego (transmitido entonces por TVN)- no le agradó y que a Ana Josefa Silva -crítica de espectáculos- no le caían bien los integrantes del power trío, por ejemplo, eran parte de las cosas que se decían, o se reconocieron después, respecto de los responsables de éxitos como «Roxanne» o «De do do do, De da da da».

    No está de más recordar (casi al margen) que en ese mismo año Gran Bretaña enfrentaba a Argentina en la Guerra por la posesión de las islas Faulkland …o Malvinas.

    Unos cinco años después supe, a través de un curioso reportaje de la revista Vea, que la prensa los consideraba un grupo altanero, arrogante y simplón (y para algunos, sobrevalorado). Yo diría que primaba una animadversión pura. «Los pelaron harto», recordó mi hermana mayor.

    En fin…

    thepolicevina2Populares e influyentes
    Lo cierto es que por entonces los Police -conformado también por Stewart Copeland (batería) y Andy Summers (guitarra)- contaban con cuatro discos superventas, cerca de una docena de éxitos (o temas de alta difusión radial, llenaban recintos con decenas de miles de espectadores, en sus giras incluían lugares tan distintos como Melbourne, Hawaii o Tokio y ya eran considerados uno de los grupos de rock más influyentes en Estados Unidos, Europa y los dos más grandes países del continente sudamericano: Brasil y Argentina…Y subrayo esto sólo por mencionar algunos aspectos distinguibles del conjunto precursor del reggae blanco.

    Por si fuera poco las actuaciones del power trío en Viña del Mar han sido consideradas, no pocas veces, por periodistas y medios del rubro del espectáculo como la mejor presentación de una banda de rock en el popular certamen de la «Ciudad Jardín»; y, en general definida por otros tantos especialistas, entre las más destacadas de la historia del festival considerando allí célebres exponentes del subgénero provenientes del Hemisferio Norte, como Europe, Faith No More, el mismo Sting como solista (2011), Elton John, Rod Stewart o Lionel Ritchie.

    De hecho, en un artículo del sitio web de radio Futuro la citada actuación de The Police -que incluyó sección de vientos- es mencionada entre las presentaciones emblemáticas en la larga bitácora del evento veraniego.

    Lo de febrero de 1982 en la enorme concha acústica de la Quinta Vergara fue, incluso, definido como «clase magistral» o «verdadera jam session».

    Ante circunstancias de ese vuelo, no hay duda que las antorchas siempre serán pocas.

    The Police en Viña del Mar 1982

    The Police en Viña del Mar segunda noche

  • Cuando Sting se transformó en un «señor de cuatro décadas»

    sting1991En 1991 el músico británico celebró su cuarto cambio de folio con un gran recital.

    Han pasado casi 24 años del acontecimiento y, quien escribe, es un señor de cuatro décadas y algo más, mientras que el personaje objeto de estas líneas, está próximo a cumplir unos años más tras haber cumplido hace algunos años seis décadas de vida. Se trata de una leyenda viviente: Gordon Matthew Sumner, más conocido como Sting.

    Y el recital que comparto en esta ocasión corresponde precisamente al momento en que el ex líder de The Police cumplía 40 años de edad. Es, evidentemente, un momento para disfrutarlo por el sonido y por el talento del músico británico y su banda: la misma que había estado en Chile un año antes para el Concierto de Amnesty, salvo en el caso del tecladista: David Sancious. El resto son Vinnie Colaiuta, en batería; y Dominic Miller, en guitarra.

    Sting, como de costumbre, toca el bajo, canta y anima al público. Recuerdo que, por entonces, lo pasaron por la TV. No lo grabé pero me dieron muchas ganas de verlo hartas veces.

    No está de más señalar que el británico celebraba su cumpleaños en el marco de la gira de su tercer álbum de estudio como solista: «The Soul Cages» (!991). Hoy podemos disfrutar de este espectáculo gracias a Youtube.

  • Cuando Gustavo Cerati participó en un disco tributo a The Police

    Andy Summers y Gustavo Cerati Paulaestodo.com
    Andy Summers y Gustavo Cerati
    Paulaestodo.com

    Hace 17 años fue conocida una versión en castellano del clásico «Bring on the Night». El recordado músico argentino acompaña a Andy Summers.

    Cuando apareció en el mercado «Outlandos D’Americas», el tributo a The Police donde participaron diversos y connotados artistas de la música pop, casi de inmediato y sin demasiado análisis, ya sentía a «Bring on the Night» («Tráeme la noche») como mi tema favorito de aquel álbum.

    Corría el año 1998. Y lo anterior no sólo era porque me atrajera la música del trío liderado por Sting, sino por el añadido de que en la canción  misma estuvieran en los créditos Andy Summers, el guitarrista de la banda británica, y Gustavo Cerati, el referente de otro trío emblemático de la historia del rock de las últimas cuatro décadas: Soda Stereo.

    Había un factor que añadir: «Bring on the Night», cuyo original está en «Reggatta de Blanc» (1979), era uno de los temas que más me gustan de The Police: las cuerdas de la guitarra tienen un efecto tal dulcemente adormecedor y romántico que, puesto en otra versión, no pierde su vigor.

    Por eso, el vídeo que acá comparto, correspondiente a la grabación de aquel tema de «Outlandos D’Americas», tiene un gran valor: allí, el músico argentino, quien dejara el mundo terrenal hace algunos meses, explica los entretelones de dicho registro, los que son testimoniados también por Andy Summers y el baterista Vinnie Colaiuta, quien forma parte de la banda de Sting.

    En la versión tributo de «Bring on the Night», Cerati cambia su guitarra por el bajo y, además, canta. Summers ejecuta la guitarra y, Colaiuta, la batería.

    Testimonios

    «La oferta resultaba más que tentadora: tocar con ellos, producir lo que se produjo, imaginármelo cuando me lo comentan. La verdad es que prendí inmediatamente con la idea. Al principio dudé porque no sabía si realmente era cierto», comenta Gustavo casi en el arranque del vídeo.

    «Me dio gusto que (Gustavo) escogiera «Bring on the Night» porque es una muy buena canción, además de ser una de mis favoritas», resalta, posteriormente, Andy. «Siempre fui un fan de The Police. Digamos que de tanto escucharlo gasté sus discos», sostiene a su vez Vinnie.

    «Lo hice con acústica primero y, ahí, fui descubriendo algunas variaciones armónicas que podían darle alguna vuelta diferente a la versión original. Pero de alguna forma está a medio camino: por un lado está ahí presente Police obviamente, no sólo a través de esa canción, sino a través de Andy Summers», comenta Gustavo.

    ¿Resultado? Una atractiva nueva versión de «Bring on the Nigh».

    https://www.youtube.com/watch?v=NwoSJDhVzZw