
Por Gonzalo Figueroa Cea
-Me imagino a Stewart haciendo esas muecas tan propias de él – dice Orestes.
-Con coordinados y vigorosos movimientos de brazos, muñecas y manos mientras sus baquetas golpean platillos, caja, toms…en forma coordinada y armónica, valga la redundancia -agrega Robin Palomar, quien espera que su amigo complemente.
-… Y mantiene un ritmo sostenido con un pie azotando el bombo de su hermosa batería Tama – completa Orestes.
Ambos disfrutan un recital donde The Police demuestra ante un bullicioso público todos los atributos que lo convirtieron no sólo en una de las bandas de rock más importantes del mundo en los años 80, sino que también en una de las más influyentes de la música de guitarras duras en sus sesenta años de existencia.
¿Por qué Orestes y Robin se lo imaginan? Porque se trata de un registro de audio de gran calidad: un disco doble de vinilo no oficial del trío inglés: “Budokan Radio On”, publicado en 1988 por el sello holandés The Sphynx Records. Palomar lo importó tras pagarle on line un precio muy conveniente a un contacto altamente confiable.
El evento aludido tuvo lugar el 2 de febrero de 1981 en el célebre estadio dedicado a las artes marciales en Japón llamado «Nippon Budokan», emplazado en el paque Kitanomaru, de Tokio. Cuenta con 17 temas que suman una hora y 20 minutos de energía neta en las humanidades de Andy Summers, Stewart Copeland y Gordon Matthew Sumner (Sting).
Y los dos policemaníacos lo disfrutan en el pequeño pero acogedor local de venta de cidís, dividís y libros, propiedad de Robin. Por fortuna, es el comienzo de marzo y la cuarentena todavía está lejos de producirse, razón por la cual ellos disfrutan de café y exquisitos croissant mientras escuchan a la banda del hemisferio Norte que más influyó en el período de internacionalización del rock en castellano, en plena década del 80.
-Ya habían grabado «Zenyatta Mondatta» – enfatiza Orestes.
-De hecho arrancan con «Don’t stand so close to me» – dice Robin.
-Sting debe estar con el contrabajo eléctrico y… canta más agudo que en el disco – sostiene la visita.
-Sospecho que eso se explica por el ruido ensordecedor del entusiasmo de la gente – explica el dueño del local.
-Parece que siempre han sido muy entusiastas los japoneses en materia de espectáculos musicales y deportivos en general –comenta Orestes.
Tras ocupar un lapso para hablar de sus respectivas familias (afortunadamente gozan de buena salud), retoman el diálogo sobre el power trío. Allí coinciden en su gran admiración por el que consideran el gran tema del referido registro de audio: «Roxanne».
-Me encanta la forma como improvisan aquí – sostiene Orestes.
-Stewart es como un espectador que participa -expresa Robin.
-Claro, porque de pronto se produce como un diálogo entre el bajo y la guitarra – subraya Orestes.
-Se nota la gran sintonía que hay entre Andy y Sting – manifiesta al respecto Palomar.
-Hay espacio para el jazz, el reggae, cierto minimalismo… – complementa su amigo.
-Claramente con una guitarra, un bajo y una batería se podían y se pueden maravillas.
-Sonar como una orquesta. Dar la impresión que cada instrumento multiplicará sonidos y efectos simultáneamente.
-…Y dicen que se peleaban bastante -recuerda Robin.
-Las tensiones los potenciaban –responde Orestes.
Hasta la fecha del recital referido The Police ya había publicado tres exitosos álbumes y gozaba de popularidad en Europa Occidental, América del Norte, Sudamérica, Oceanía, Asia y África. «Ghost in the machine» fue grabado y lanzado ese año y, tras un año sabático, en 1983 apareció «Synchronicity». El recital del disco referido en el presente artículo, además de éxitos como los referidos y «So lonely», «Can’t stand losing you», «Message in a bottle», «Walking on the moon» y «De do do do, de da da da», incluyó en su repertorio «Bring on the night», «The bed’s too big with at you», “Fallo ut” y «Deathwish», entre otros grandes temas del power trío.
Cabe resaltar que los registros no oficiales de The Police en vivo destacan por su abundancia. En efecto, si tomamos como referencia sólo Japón el mismo año 1981 figuran en Internet grabaciones de audio y vídeo del 26 y del 29 de enero, y la del 2 de febrero.
A continuación les comparto algunos enlaces interesantes alusivos al legendario long play referido:
GRABACIÓN EN VÍDEO (no está completa)

En el documental de 2012 el guitarrista del popular trío detalla aspectos de la trayectoria de la banda que van más allá de lo netamente musical.
El debut del trío, que completaban Héctor «Zeta» Bosio y Charly Alberti, fue un energético impulso en una época de definiciones del rock argentino.
En 1982 el Festival de Viña del Mar fue el escenario de uno de los mejores shows de rock de su historia.
Populares e influyentes
