
Por Gonzalo Figueroa Cea
El festival materializó su décima versión y el sello cumplió 20 años. Talentosos invitados engalanaron evento en línea del 5 y 6 de febrero últimos.
La música es universal por mucho folclor, rock y romanticismo que exista. Para sentir y sobre todo disfrutar aquel estilo que nos inyecta de energía mediante alguna emoción genuina o una correcta interpretación, no necesitamos ser eruditos. Y tampoco lo necesitamos para transmitir ese sentir puro a otras generaciones. Esa es la gracia principal y, la posibilidad de presenciar en forma abierta un importante evento musical en línea cuando una pandemia nos ha privado de la posibilidad de ser testigos en directo, es de todos modos una bendición.
Y desde aquel punto de vista (pongamos, al menos, el muy modesto mío), agradecemos a Mylodon Records la posibilidad de admirar el décimo Santiago Art Rock, el segundo en algo menos de dos meses y el segundo en «Progfinamiento» (concepto usado para referirse a la realización de los recitales de denominación SAR y rock progresivo por Internet ante la vigencia potente del Covid-19). Evidentemente cabe agradecer también el apoyo de la revista Rockaxis, Arena Jam y Tarkus, entre otras firmas, para la concreción del gran encuentro virtual.
Y me cuelgo un poco de la última idea para poner de relieve un necesario lugar común: sería injusto referirse sólo a algunas de las bandas participantes pero también sería un atentado a cierta libertad de acción individual de degustar (así lo expongo) la música de estas, si voy al detalle del desempeño de cada una (además, con franqueza, sería un ejercicio algo tortuoso para leerlo: son 21 agrupaciones). Siempre será mejor, en ese sentido, extenderse poco en las palabras y disfrutar mucho las actuaciones.
Uno podría admirar a un grupo de matiz familiar como Kafod, sorprenderse con el legendario conjunto italiano Il Balleto di Bronzo, apreciar el sonido actualizado de los emblemáticos Aparato Raro, observar la potencia contagiosa de los españoles Storm o la irreverencia de los japoneses Koenji Hyakkei, pero es difìcil olvidar a otros insignes invitados del internacionalísimo y reciente Santiago Art Rock: los nacionales Kamken, Ancestro, Bizirik, Anachronos, Quarks, Tumulto Herencia Rock, SETI, Protegido, Ánima, Primavera Negra, Forceland, Evolución, Akinetón Retard, Javier Sepúlveda-Pulse of Nature, los españoles Mezquita y los mexicanos Cast.
Finalizo el presente artículo con palabras distinguidas a Juan Barrenechea, el «motor» de Mylodon Records, sello que cumplió 20 años de vida. En efecto este SAR X (o décimo Santiago Art Rock) lleva aquella mención al importante aniversario de esta compañía independiente, que tal como señalaron varios de los invitados ha sido un gran embajador-exportador y puente entre nuestros músicos y (valga la redundancia) las músicas de otros países. Te invito a conocer la generosa oferta de este sello haciendo clic aquí: MYLODON RECORDS.
Para disfrutar del reciente Santiago Art Rock haz clic en los siguientes enlaces:
SANTIAGO ART ROCK PRIMERA JORNADA
SANTIAGO ART ROC SEGUNDA JORNADA
Ver también: Y Santiago Art Rock 2020 fue un progfinamiento de alto vuelo
Deja una respuesta