«Y ahora qué pasa, eh?»: un disco imprescindible de Los Violadores

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Portada del álbum (sitio Discogs)

Por Gonzalo Figueroa Cea

El álbum del cuarteto es una de las diez mejores producciones del punk argentino según una publicación del sitio Rock.com.ar.

Justo en un año «bisagra»: 1986, cuando finalizaba mi enseñanza básica en mi condición de casi quinceañero, conocí la música de Los Violadores. Fue una inyección de energía entretenida a pesar que la música del cuarteto liderado por Pil Trafa no se refería precisamente a flores o historias románticas convencionales. Es más: el punk no es mi música regalona y nunca me he tragado demasiado su proselitismo (estoy de acuerdo con el fondo de sus ideas, pero sus formas de expresarlas me generan, en general, repulsión).

Pero ¿qué me ocurría en lo puntual con la música de Los Violadores?: no es que creyera que Pil Trafa (Enrique Chalar, cantante y líder) fuera Charly García o el guitarrista Stuka (Gustavo Fossá) Gustavo Cerati, pero si me atraía y atrae la potencia contagiosa de las canciones de este grupo no sólo para bailarlas e imaginarme tocando algún instrumento, sino para prestar atención a sus letras y cantar entusiastamente los estribillos al unísono de la radio (hoy puede ser al unísono del mismo móvil o del notebook), tal como ocurría en las fiestas adolescentes de entonces con «Prófugos» de Soda Stereo, «Luna de Miel» de Virus, «La calle es su lugar (Ana)» de G.I.T. o «La Voz de los 80» de Los Prisioneros.

Básicamente sería una fanfarronería de mi parte señalar que Los Violadores fueron la banda que mejor interpretó el sentir de la juventud argentina en la dictadura que tuvo lugar en su país entre 1976 y 1983, pero la repercusión de sus temas y sobre todo la del segundo álbum, incluso fuera de las fronteras de la nación vecina, dio cierta universalidad a su música y sobre todo un aliciente para muchachos que sintonizaban con el conjunto en el malestar en contra del sistema político- económico-social a través de mensajes tan atrevidos como directos.

Al respecto, en el caso de nuestro país, Chile, en plena dictadura no todo se reducía a los mensajes directos de Los Prisioneros o de los nacientes Fiskales Ad-Hok o los más subliminales de Aparato Raro, Emociones Clandestinas o Upa!, sino que a las letras provocativas y convocantes de Los Violadores. Quizás eso fue lo que motivó a Esteban Bycho Costa, con el apoyo de invitados extras – periodistas, músicos y productores- a realizar para el sitio web argentino rock.com.ar una especie de escalafón personal y muy subjetivo, pero no por ello menos interesante, sobre los «10 discos esenciales del punk argentino», donde figura el largaduración de 1985 «Y ahora que pasa, eh?» del cuarteto de Buenos Aires, que por entonces, además de Pil Trafa y Stuka, integraban el bajista Roberto Wojciech (el «polaco») y el baterista Sergio Gramática.

Ese disco de Los Violadores figura en el listado mencionado junto a producciones de agrupaciones como Attaque 77, No Demuestra Interés (NDI), Doble Fuerza y Mal Momento, entre otras. «Revolución Inter», «Comunicado 166», «Sin ataduras», «Uno, dos, ultraviolento» , «Nada ni nadie nos puede doblegar» y «Como la primera vez» son clásicos de aquél álbum, que contiene nueve temas.

Los Violadores son parte de la historia del rock latinoamericano, no solamente por popularidad e influencias, sino también por ser representativos de lo que son las idiosincracias múltiples de Sudamérica y, a su vez, del espíritu de rebelión de sus juventudes en momentos especialmente complejos de la región.

Esteban Bycho Costa resume la relevancia de aquel álbum a partir del principal hit, que se transformó, según el propio columnista, en un «emblema» para la juventud punk y, con el correr del tiempo, de varias bandas: «Uno, dos, ultraviolento», mención con la que concuerdo plenamente: «no importó que «Uno, dos, ultraviolento tuviera lenguaje nadsat para que el público que no había visto ni leído «La naranja mecánica» la adoptara como un himno. Gritar «ultraviolento» ya era un desafío a la sociedad, pero además la canción planteaba algo todavía más allá: ¿y ahora qué pasa? «Nos quieren transformar, no lo lograrán», advirtieron».

En relación a esta gran y legendaria banda del rock argentino, les comparto los artículo alusivos más una interesante y reciente entrevista a Pil Chalar (ex Pil Trafa) y un acceso al emblemático disco:

10 discos esenciales del punk argentino, parte 1

10 discos esenciales del punk argentino, partes 2

10 discos esenciales del punk argentino: bonus track

Pil Chalar, líder de la mítica banda punk Los Violadores: «Estamos viendo los funerales del rock»

Y ahora qué pasa, eh? (álbum)

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