Etiqueta: «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo

  • Libros imprescindibles: «La discoteca ideal de la música pop»

    Discoteca idea de la música pop 3La publicación, subtitulada «Los 1000 mejores discos del pop-rock, cumplió 20 años, pero su valor puede resumirse como una síntesis de los más distinguible del siglo XX en el arte de la combinación de sonidos, al menos en lo popular.

    No pretendo en estas líneas referirme a la figura de José Ramón Pardo como especialista en música popular, dado que su sola mención en Internet bastará para hacerse una idea de su contribución al entendimiento de este arte en su variante más masiva, sobre todo desde la irrupción del rock and roll, en los años 50. Al respecto sólo citaré que, en más de cuatro décadas, su aporte se distribuye en televisión, radio, diarios y revistas, fundamentalmente en España.

    Este cimiento de presentación ya explica un poco la envergadura de la obra que es analizada en esta reseña: «La discoteca ideal de la música pop» (subtítulo: «Los 1000 mejores discos del pop-rock»), libro de Enciclopedias Planeta, cuya primera edición tuvo lugar en julio de 1997.

    Son en total 650 páginas, que contemplan en lo más grueso mil breves reseñas sobre los discos considerados como los más destacados conforme a un criterio que, fundamentalmente, combina la ecuación ventas, impacto en términos de influencia  y el hecho de haber puesto y hasta vencido modas en cada época

    Como base se desarrolla en 25 páginas una nutrida historia acerca de la música popular, no sólo en términos de procedencias sino de influjos en todo el mundo. Allí, en lo medular, el country en la melodía y el rythm and blues en el ritmo, como legados respectivos de la música de blancos y la de los negros en algo más de un siglo desde las primeras inmigraciones en tierras de lo que es hoy Estados Unidos, constituyen esa base. El jazz como causa es igualmente parte de la historia, como lo es el folclore y la etiqueta «música étnica» en tanto componentes de un mestizaje continuo que, incluso, llega hasta nuestros días.

    La obra es de tal envergadura que, evidentemente, Pardo no estuvo solo en su elaboración: colaboraron con él José Miguel López, como especialista en ritmos étnicos y fusiones; Miguel Ángel Burgueño, versado música de los años setenta, fusión y música contemporánea; y Laura Pardo, conocedora de sonidos alternativos, punkies y grunge.

    Un auténtico diccionario enciclopédico

    «La discoteca ideal de la música pop» es un auténtico diccionario enciclopédico de la música popular tomando en cuenta allí, esencialmente, los últimos 50 años del siglo XX. Y, aunque suena a herejía epocal, es un escáner de ahora con la sola diferencia que se han sumado nombres de exponentes influyentes porque, obviamente, no ha pasado sólo un año, sino que 20.

    La subjetividad, como en casi en todo orden de cosas, pesa, pero coincidiremos en que si en la publicación los Beatles tienen 12 reseñas; los Rolling Stones, 10; Bob Dylan, nueve; Elvis, siete; y David Bowie y Van Morrison, cinco, no significa que su música sea, por imprenta, superior a la de Eric Clapton, Bruce Springsteen, Simon & Garfunkel, Led Zeppelin, Michael Jackson, Stevie Wonder, Pink Floyd, Queen, Cream, The Doors, los Bee Gees o Madonna por el hecho de que éstos aparecen con menos menciones…No.

    El abanico que nos ofrece esta enciclopedia (un clásico de José Ramón Pardo) es amplísimo y no sólo sirve para ordenar el mapa mental en torno a la música popular en cinco décadas y conocer más al respecto, sino en ofrecer sorpresas, sobre todo para los interesados menos o medianamente versados: por ejemplo, me motivó a conocer a Afghan whigs, grupo tipificado de «alternativo»; el álbum «Super Session» de Al Kooper, Mike Bloomfield y Stephen Stills; la Average White Band (AWB); Billy J. Kramer & Dakotas, banda calificada como «beat» y contemporánea los Beatles; y The ventures y Dick Dale & the Del-Tones, agrupaciones instrumentales surf surgidas más o menos en la misma época de los Beach Boys y los Shadows.

    La gracia está en que este diccionario de la música popular no se queda ahí: recuerden que son 650 páginas…No hay motivo para aburrirse.

     

  • Aerosmith: «Toys in the Attic», álbum todo terreno en materia de rankings

    aerosmithtoysintheatticDisco de 1975 confirma a la banda norteamericana entre las grandes del rock de guitarras duras.

    Aunque no es una de mis bandas de cabecera, me gusta -y mucho- Aerosmith. Si bien es cierto no computo por parte de la prensa especializada la mención del grupo de New Hampshire en alguna clasificación o «santísima trinidad» que lo sitúe al lado de conjuntos como Led Zeppelin, Deep Purple, Black Sabbath, AC/DC o Judast Priest, posee un hard rock que equilibra sabiamente la potencia intrínseca de la música de guitarras duras y la contundencia comercial del pop que visita regularmente las listas.

    En una oportunidad, un músico nacional de rock me comentó que la influencia de Aerosmith -cuyo primer álbum fue lanzado a fines de 1973- se ve claramente en bandas ochenteras de hard rock como Poison, Bon Jovi, Warrant o White Lion, con inspiración más glam, dado el sofisticado uso de maquillaje, peinados de peluquería y vestimentas sumado a un espíritu de música de guitarras duras más comercial y de matiz más romántico.

    «Juguetes en el entretecho»

    En esta ocasión, comparto mi comentario sobre el tercer disco de la banda, «Toys in the Attic» (algo así: como «Juguetes en el entretecho»), clasificado antes de la medianía de la tabla en el ranking de los 500 mejores long plays de la historia del rock and roll según la revista Rolling Stone, publicado en 2003.

    A su vez, la banda liderada por el cantante Steve Tyler, conforme a la clasificación que José Ramón Pardo y su equipo hacen en el grueso libro de 650 páginas, «La discoteca ideal de la música pop» («Los 1.000 mejores discos del pop-rock»), de 1997, figura con el citado largaduración, lanzado en 1975.

    «Los juguetes en el entretecho» no sólo se distinguen en las cifras -en la misma publicación de Pardo resalta una presencia de más de dos años en las listas y una venta superior a las cinco millones de copias-, sino por la versatilidad e histrionismo de Tyler como vocalista y la templada contundencia de sus compañeros de banda.

    Arropado por la dureza de las guitarras y la correspondiente base rítmica, «Toys in the Attic» da tiempo para acelerar, brindar ciertas pausas y, en medio del dominio más proclive a lo duro de estos herederos del rock and roll, cabida para el romanticismo, como el de la canción «You see me crying».

    Son 37 minutos y fracción de regularidad justificada dado el escaso margen de aburrimiento que ofrece el álbum, aunque los aficionados podrán apreciar mejor, entre los nueves temas de la producción, «Sweet emotion» o «Walk this way».

    Para la grabación del citado trabajo Aerosmith estaba conformado, además de Tyler (quien además de cantar, tocó allí la armónica y el piano, y acompañó en la percusión), por Tom Hamilton (bajo y guitarra rítmica), Joey Kramer (batería y voz), Joe Perry (primera guitarra, guitarra acústica, bajo y voz, entre otros instrumentos y funciones) y Brad Whitford en guitarras.

    Bibliografía: «La discoteca ideal de la música pop» («Los 1.000 mejores discos del pop-rock»), de 1997.

     

  • Jerry Lee Lewis: rock, escándalo e historia

    Jerry Lee Lewis (www.coveralia.com)

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    El cantante y pianista estadounidense inmortalizó clásicos del género como «Whole Lotta Shakin’ Goin’ On»  y «Great Balls of Fire».

    Jerry Lee Lewis es una estrella de los inicios del rock and roll, en la segunda mitad de los años 50 y primeros años 60, a la altura de Elvis Presley, Chuck Berry, Buddy Holly o Little Richard en términos de calidad y trascendencia.

    Sin embargo, la carrera artística de Jerry Lee Lewis corre paralelo a diversos escándalos que le han dado mayor notoriedad, como su casamiento con su prima Myra siendo ésta menor de edad (13 años) , dos matrimonios más sin haber concretado de inmediato el divorcio y una fuerte dependencia con el alcohol, entre otros aspectos no precisamente felices.

    En efecto, algunos de estos acontecimientos tuvieron repercusión en el plano profesional de este cantante y pianista nacido en Luisiana el 29 de octubre de 1935: por ejemplo, el matrimonio con su prima Myra le cuesta la cancelación de una gira por Inglaterra.

    Sin embargo, su desenfadada forma de cantar y sobre todo de tocar el piano, se distinguen como los aspectos característicos en el escenario y argumentos suficientes para su incuestionable fama de «grande del rock and roll de todos los tiempos».

    El guitarrista Jimi Handrix y el tecladista Keith Emerson deben, en cierto sentido, a Jerry Lee Lewis la inspiración de la enorme energía que es posible poner en un escenario, caracterizada por una especie de relación de amor y de odio entre el músico y su instrumento.

    En el caso de Jerry Lee Lewis esta relación se dio por su peculiar forma de interpretar los temas: tocando el piano de pie sobre el mismo instrumento y, muchas veces, en forma vehemente.

    Entre los clásicos de este cantante y pianista del rock and roll figuran «Whole Lotta Shakin’ Goin’ On», «Great Balls of Fire», «What’d I Say» (original de Ray Charles) y «Me and Bobby McGee» (original de Kriss Krisstofferson), entre otros.

    Su historia motivó una película biográfica en 1989, «Great Balls of Fire», donde el actor Dennis Quaid lo interpretó.

    Fuente de inspiración: «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo y «Estrellas del Rock» de editorial Altaya.

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=_1VaTAlyYJc]

  • Música popular y música pop, sinónimos del rock

    Conceptos
    Rock, música pop y música popular

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    The Beatles es parte de la historia del rock y, Frank Sinatra, no. Pero el grupo británico y el cantante estadounidense son muy populares, tienen muchos éxitos y son parte de la música popular.

    De acuerdo a la bibliografía existente, los conceptos de «música popular» o de «música pop» son amplísimos en sus sentidos. Cabe allí también el concepto de rock, aunque no necesariamente las tendencias musicales asociadas al rock tengan relación con «música popular», con «música pop» o viceversa. Por ejemplo, The Beatles y Frank Sinatra tienen en común ser parte de la cultura de la «música popular» o la cultura de la «música pop» porque son muy populares o son superventas.

    No obstante, The Beatles es fácilmente encasillable en el «rock» y, en cambio, Frank Sinatra no es asociado a esta forma musical. A su vez, un grupo de trash metal como Morbid Angel puede ser clasificado fácilmente como «rock» pero no como «música popular» o como «música pop» necesariamente.

    La presencia de los exponentes del rock en los rankings es, sin duda, un aspecto asociado a popularidad y, por consiguiente, avala que aquéllos exponentes del rock clasifiquen dentro de las categorías de «música popular» o de «música pop». Sin embargo, la continuidad de ese éxito popular, el reconocimiento y la influencia también son aspectos asociados a la popularidad aunque no sean necesariamente sinónimos de ésta.

    Fuentes de inspiración: «Estrellas del Rock» de editorial Altaya y «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo.

  • Chuck Berry: gran influencia en la historia del rock

    Chuck Berry

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    Junto con influir a grupos de la talla de The Beatles y Led Zeppelin, Chuck Berry tiene suficientes éxitos y un tremendo historial para figurar, por sí solo, entre los grandes de la historia del rock.

    The Beatles y Led Zeppelin figuran entre las bandas que interpretaron en los inicios de sus respectivas carreras temas de Chuck Berry, el primer ídolo de color en los inicios del rock and roll.

    Guitarrista y compositor, su influencia es innegable y basta con recordar clásicos como «Johnny B. Goode», «Roll Over Beethoven» y «Sweet Little Sixteen».

    Nacido en 1926 en San José, California, según los datos más fiables, Charles Edward Anderson Berry tuvo su despegue artístico como Chuck Berry en 1955, motivado en parte por su admirado Muddy Waters.

    «Maybellene», «Thirty Day», «No Money Down», «Too Much Monkey Business», «Rock ‘N’ Roll Music», además de los temas ya citados y varios más destacaron en una carrera cuyos altibajos -incluyendo aspectos extramusicales, como denuncias de acoso sexual y de violaciones a menores-, no alcanzan a opacar la trascendencia artística del hombre que bautizó con sus actuaciones en vivo el «paso del pato» («duke walk»).

    Fuente de inspiración: «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo y «Estrellas del Rock» de editorial Altaya.

    VER VÍDEO DE CHUCK BERRY, «JOHNNY B. GOODE» EN VIVO

  • Alan Freed: primer promotor del rock and roll

    Alan Freed (sitio RCB Radio)

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    En 1952 el locutor radial detectó el enorme potencial popular de las influencias musicales entre el country y el rythm and blues. De ahí el enorme éxito de su programa radial y de las giras que organizó. 

    El nombre de Alan Freed probablemente poco y nada dice a las nuevas generaciones. No obstante, el locutor radial fue fundamental en la difusión del rock and roll y su impulso. De hecho fue una de las primeras personas que detectó el potencial comercial que podía generar, a principios de los años 50, el intercambio de influencias musicales entre las juventudes negras y blancas en Estados Unidos, fundamentalmente por el rythm and blues y el country.

    Con 26 años de edad, en 1952 tuvo un abrumador éxito de audiencia con el programa «Moondog’s Rock & Roll Party» y aquél fue la base de la realización en vivo de una serie de nuevos espacios radiales, donde repitió la fórmula de presentar bandas de rythm and blues aunque también ya convocaba en directo masivas congregaciones de jóvenes.

    El rock and roll no tardó en tener presencia en estas iniciativas y, en efecto, este espíritu itinerante y masivo de difundir el rock se prolongó hasta finales de la década de los 50. Figuras como Fats Domino, Jerry Lee Lewis, Chuck Berry y Buddy Holly tuvieron su espacio en estos históricos encuentros liderados por el locutor nacido en Pennsylvania.

    Alan Freed, arruinado y olvidado, falleció en 1965 producto de una infección urinaria cuando tan sólo contaba con 38 años de edad.

    Fuente de inspiración: «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo y «Estrellas del Rock» de editorial Altaya.

  • Rock and roll: origen en el rythm and blues

    Rythm and blues

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    También conocido por sus iniciales: RB, esta tendencia musical está considerada como el padre del rock and roll en el aspecto rítmico.

    El rythm and blues fue difundido por músicos de raza negra en Estados Unidos durante el siglo XIX y alcanza su mayor desarrollo y esplendor en las primeras décadas del siglo XX.

    Conceptos como soul, blues o doo wop, por ejemplo, están fuertemente ligados al rythm & blues, padre rítmico del rock and roll. Figuras de la talla de Muddy Waters, John Lee Hooker, Howlin Wolf y B.B. King empiezan a tener preponderancia entre los años 30, 40 y 50, y logran tener fieles herederos en artistas de la talla de Chuck Berry y Little Richard cuando ya el rock and roll es un fenomeno extraordinariamente popular en la segunda mitad de los años 50.

    A pesar de los conflictos raciales en Estados Unidos, en la década de los 50 la juventud blanca se transforma en importante destinataria de los sellos discográficos independientes que publican discos de rythm and blues. Es decir, disfrutan del atractivo ritmo que los grupos y artistas de color le imprimen a dicha música.

    Pero esto es sólo el comienzo.

    Fuente de inspiración: «La Discoteca Ideal de la Música Pop» de José Ramón Pardo y «Estrellas del Rock» de editorial Altaya.