Supe hace poco que Steve Hackett, quien fuera guitarrista de Genesis en la primera mitad de los años 70 -período de la formación más aclamada del grupo británico- cuenta con un nuevo baterista, Craig Blundell, y que el próximo año realizará una gira basada en dos de los mejores discos tanto de su etapa genesiana como de su carrera solista. Se trata de «Selling England by the pound», en el primer caso; y de «Spectral Mornings» en lo que concierne al segundo.
Un par de aspectos extras relevantes al respecto son el cuadragésimo aniversario del lanzamiento de «Spectral Mornings» en 2019 y la publicación de su nuevo álbum de estudio, «At the Edge of Light», fijada para el 25 de enero del año que se avecina. La nueva producción, que saldrá a la calle y a las redes en sus diversas versiones, sucede a «The Night Siren», de 2017, y parte de su repertorio está considerado en el futuro tour del músico.
Respecto a Blundell, quien ha sostenido que se unirá a la gira que Hackett hará entre abril y noviembre próximos, ha tocado junto a Steven Wilson y, en efecto, seguirá concentrado en el accionar de la banda de aquél hasta marzo. Blundell reemplazará a Gary O’Toole, quien formara parte de la agrupación del ex Genesis durante 18 años, tanto en calidad de baterista como de cantante.
Por tal motivo, he querido compartir dos clásicos del insigne guitarrista de rock progresivo, pertenecientes a los dos primeros largaduraciones citados. Uno, obviamente, es de la etapa de Genesis y corresponde a la versión en vivo de «Seconds Out» (1977), mientras que el segundo es de la etapa solista y la interpretación respectiva también es en directo, aunque de 2004.
Registro de 1974 en el Centro Deportivo Universitario de la ciudad canadiense refleja la época en que la mítica agrupación era un quinteto.
Estaba en los últimos meses de enseñanza media, en 1990, y recuerdo que radio Futuro, por entonces una emisora dedicada a lo que sus creativos denominaban «música contemporánea de vanguardia», anunciaron un especial del Genesis gabrielano para un primaveral sábado a las 14 horas.
Pongo de relieve ese día y esa hora porque porque se correspondían cada fin de semana con el programa que todos, o una mayoría abrumadora o relativa, esperaban. Por entonces, no existía el whatsapp, pero sí la correspondencia tradicional: las cartas y el teléfono fijo como vías de comunicación habituales, aparte del cara a cara.
Esas formas de contacto eran suficientes para que quienes definían la programación de una radio decidieran no sólo qué tipo de música se privilegiaba, sino qué tipo de especiales (disco o recital completos) eran factibles de escucharse en la Futuro.
El turno del aludido sábado fue para una de esas «grabaciones filetes dignas de Semana Santa»: una presentación en vivo del referido quinteto británico, realizada el 21 de abril de 1974 en el Centro Deportivo Universitario de Montreal, Canadá.
La calidad del sonido, comparado con «Seconds Out» o los posteriores álbumes en directo oficiales de Genesis, no es para quedar mudo y con la mirada muy abierta, pero sí para admirarse por su exclusividad y el hecho de pertenecer a una de las agrupaciones más importantes y populares de la historia del rock mundial, en una época no muy generosa en cantidad y calidad de registros en vivo de este tipo de música.
Algunos datos…
Antes de que disfruten la grabación (insisto: al igual que en el caso de aquella anterior, de Pink Floyd, y otras de naturaleza parecida, lo ideal es tener una copia original del sello que la distribuyó), sólo mencionaré dos aspectos: se trata de la formación más aclamada de la banda (Peter Gabriel en voz, Tony Banks en teclados, Phil Collins en batería y coros, Mike Rutherford en bajo y Steve Hackett en guitarra); y allí se aprecia, pese al sonido -algo precario pero no débil-, las virtudes individuales pero sobre todo los matices vocales y el histrionismo de Peter Gabriel, con el desarrollo del concepto «rock teatral» (en relación a las historias narradas entre tema y tema, cabe agregar que en los registros audiovisuales disponibles sobresalen los disfraces).
Es relevante añadir otros datos no menores: algunas semanas después del especial mencionado, radio Concierto (que por entonces pertenecía a los mismos dueños de la Futuro; y no era una emisora dedicada a la música pop ochentera, como lo es hoy), quizás inspirada por la positiva recepción del medio de comunicación consanguíneo, dio espacio a la citada presentación en uno de sus clásicos programas de la medianoche.
En 1990 Genesis era una trío (Collins-Banks-Rutherford), su cantante: Phil Collins ya tenía una carrera solista consolidada, el grupo ya estaba a punto de lanzar otro exitoso disco: «We can’t dance» (1991), ya circulaba un interesante y emotivo documental sobre su historia: «Genesis A history» y habían pasado 15 años desde que Peter Gabriel dejo de ser parte del conjunto (tres años después hizo lo propio Steve Hackett).
En abril de 1974 el quinteto estaba todavía en la gira que sucedió al lanzamiento de «Selling England by the pound» (1973) y, algunos meses después, iba a ser lanzado «The Lamb lies down on Broadway».
A propósito de la reciente visita del músico británico A Chile, comparto algo de su historial en la música pop al margen de su carrera solista.
Phil Collins no alcanzaba a cumplir los 20 años de edad cuando arribó a Genesis. Corría 1970 y, los integrantes de entonces: el cantante Peter Gabriel, el tecladista Tony Banks y el bajista Mike Rutherford (todos apenas veinteañeros) buscaban un guitarrista y un baterista (Anthony Phillips y John Mayhew se habían marchado). En una audición, Collins los dejó notablemente sorprendidos.
El muchacho, entonces muy delgado, de pelo largo y barba (no muy diferente a tantos jóvenes que por esos días seguían caminos similares), les demostró a quienes serían sus futuros compañeros que para él la batería era más que un instrumento de marcación: se le podía sacar múltiples variantes de sonido.
Además se dieron cuenta que Phil podía acompañar con distinción a Peter en los coros y ser la segunda voz de la banda. Posteriormente se les unió Steve Hackett como guitarrista y, de este modo, se estructuró la formación, no necesariamente de mayores ventas, pero sí más aplaudida por la prensa especializada y la predilecta de una legión importante de sus fans.
El quinteto grabó entre 1971 y 1975 cinco discos (entre éstos uno en vivo) dignos de cualquier estantería dedicada al rock progresivo, junto a obras de Pink Floyd, Yes, Emerson Lake and Palmer, Jethro Tull, King Crimson y otras agrupaciones representativas del estilo. En ese período Phil fue cantante principal en dos canciones de corte folk, dominadas por las guitarras: «For absent friends» y «More fool me», incluidas en «Nursery Cryme» (1971) y «Selling England by the pound» (1973), respectivamente.
Tras partir Gabriel de Genesis en la mitad de esa década (acontecimiento que no destacó por pasar precisamente inadvertido), Banks asumió el liderazgo mayor en el plano creativo y Phil la condición de «frontman» en el escenario, en el que gracias a sus dotes de actor (ya tenía experiencia al respecto y, sin duda, el legado de Peter algo influyó), con el curso de los años supo sacarle mayor provecho y soltura a su simpatía y, por ende, generar una gran comunicación con el público.
Sin perder su autonomía, profesionalismo y productividad, Genesis hizo concesiones al pop y se transformó en un grupo superventas e ideal para estadios de fútbol. Desde 1976 hasta 1992 grabaron 11 estupendos discos, tres de ellos en directo (eso sí, me quedó lejos con los dos primeros de estudio: «A trick of the tail» y «Wind and Wuthering»). Cabe agregar en la discografía posterior algunos box set y el álbum en vivo de la reunión de 2007.
Momentos especiales
Tratándose de un artículo sobre Collins, curiosamente no pretendo centrarme en su carrera solista (iniciada en 1981). Como ya se habrán dado cuenta parte de aquel objetivo ya he cumplido. Además en los grupos de FB dedicados a su trayectoria propia sus seguidores ya han disfrutado -y disfrutan- de múltiple material asociado a su producción personal y de toda información alusiva a su reciente visita a Chile. ¡Salud por ello!
Sí comparto con ustedes aquí (versiones en vivo vía descarga Youtube) algunos de mis temas regalones de él vinculados al período genesiano.
Conforme a un criterio similar al que usé en mi publicación sobre canciones bailables menos famosas de The Police, en el caso de Phil descarté hits salvo un par («Mama» y «No son of mine»). El lapso referido es 1976-1992.
El clásico tema de Genesis, un éxito que permitió aumentar las ventas de su álbum «Selling England by the pound» de 1973, refleja la gran originalidad de las letras de la banda inglesa.
Existe, entre la numerosa bibliografía sobre Genesis, una publicación de la editorial argentina Distal, de 1993, titulada simplemente «Genesis 1969-1975», la cual se distingue por un breve resumen de la historia del legendario grupo de rock británico en el lapso mencionado más el generoso añadido de los títulos de los álbumes del período y de sus canciones, y las letras en inglés y en español de prácticamente la totalidad de los temas que forman parte de los long plays de esos seis años, incluyendo las del emblemático «The lamb lies down on Broadway» de 1974.
El ejercicio de leerlas es tan interesante como llamativo porque, mayoritariamente, no se trata de los típico relatos y estructuras de canciones pop, donde los lugares comunes, los conceptos universales en torno al amor de pareja y, por cierto, las frivolidades, copan los espacios de la música y llaman a acaparar los rankings con estribillos archipegadizos.
Por tal motivo, en la citada publicación elegí un sólo tema para referirme a las letras de Genesis: probablemente el primero con espíritu de hit de la agrupación inglesa integrada (tal como en el orden de la foto de arriba y de izquierda a derecha) por Phil Collins, Steve Hackett, Tony Banks, Mike Rutherford y Peter Gabriel: «I know what a like (In your wardrobe)», algo así como «Yo sé lo que me gusta (en tu armario)». La canción pertenece al álbum «Selling England by the pound» de 1973.
Antes de meterme de lleno en el vistazo a la letra, al respecto detallaré algunos párrafos de la historia del Genesis gabrielano relatada en un especial sobre el grupo, publicado por la revista «Leyendas» de la editorial argentina Magendra, más o menos en la misma época del texto aludido anteriormente:
Exhibición de pinturas: «The Dream»
«Por primera vez en la historia de Genesis, un simple, «I know what a Like», extraído de «Selling…» logró entrar a los rankings de disco simples, alcanzando el puesto número 19, y ayudó a vender el álbum con mayor rapidez en toda Europa».
Genesis Revista Leyendas
«Banks, el responsable de la música de «I know what a like», supo desde un principio que este tema tenía todo lo indispensable para convertirse en un éxito rotundo. Esta seguridad por parte del músico quedó más que confirmada luego que Peter Gabriel escribió para dicha composición. La inspiración literaria le llegó a Gabriel luego de visitar una exhibición de pinturas llamada «The Dream» a cargo de una mujer de nombre Betty Swanwick. Sus maravillosos e imaginativos versos «Yo soy un simple cortador de césped/ podés reconocerme por mi forma de caminar», obligaron a Swanwick a agregar un cortador de césped en la parte frontal de su obra cuando la rehizo, a pedido de la banda, para la portada del álbum».
Siempre me llamaron la atención las partes recitadas de «I know what I like». La aludida en el párrafo anterior corresponde al último verso del tema, con un Gabriel reposado, aunque igualmente histriónico, que dice: «When the sun beats down and I lie on the bench/ I can always hear them talk/ Me, I’m just a lawnmower/You can tell me by the way I walk (cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar. Yo, sólo soy un cortacésped. Puedes reconocerme por mi manera de andar)».
El inicio tiene un espíritu casi similar en su totalidad: «It’s one o’clock and time for lunch, pamdidambidam/When the sun beats down and I lie on the bench/I can always hear them talk (ya es la una, la hora de almorzar, pamdidambidam. Cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar)».
Y luego comienza la parte cantada: «There’s always been Ethel; Jacob, wake up! You’ve got to tidy your room now»/ And then Mister Lewis: / «Isn’t it time that he was out on his own?/ Over the garden wall, two little lovebirds/ Cuckoo to you! /Keep them moving sharp…(siempre está Ethel: «¡Despierta, Jacob!, tienes que arreglar tu habitación». Y después el señor Lewis: «¿No es ya hora de que se las arregle solo?» Sobre el muro del jardín dos periquitos te hacen cucú. Déjalos con sus bromas pesadas)».
Peter Gabriel Revista Leyendas
Enseguida irrumpe el estribillo: «I know what a like and I like what I know/Getting better in your wardrobe/Stepping one beyond your show, your show (yo sé lo que me gusta, y me gusta lo que sé. Me siento mejor en tu armario. Un paso más allá de tu show, tu show)».Por cierto hay algo más.
La parte restante de la letra es así, previa al estribillo: «Sunday night, Mr. Farmer called, said:/»Listen son, you´re wasting time/There´s future for you in the fire escape trade/Come up to town!»/But I remembered a voice from the past;/»Gambling only pays when you´re winning»/-I had to thank old a Miss Mort for schooling a failure/Keep the mowing sharp…(el domingo por la noche me llamó el señor Farmer, me dijo: «escucha, hijo, estás perdiendo el tiempo. Tu futuro está como empleado en la salida de emergencia. Ven a la ciudad». Pero entonces recordé una voz del pasado: «Jugar es sólo provechoso cuando ganas». Tuve que dar las gracias a la vieja Mort por enseñarle a un fracasado. Déjalos con sus bromas pesadas)».
La canción narra la vida simple, sin ambiciones y feliz de un joven guardabosques que se gana la vida cortando el pasto con su máquina.
Extravagante, extraña y curiosa es la letra de este juguetón tema, donde la guitarra de Hackett simula el sonido de una cortadora de pasto, Mike Rutherford toca un sitar eléctrico además del bajo, Banks adorna la gama de sonidos con los teclados y Collins se luce en la batería con un ritmo pop, al que se añaden a atractivas percusiones.
Dicho de otro modo, aquel sonido opera como el complemento para el gran histrionismo de Gabriel, que era posible apreciar incluso de manera mucho más dinámica en vivo por aquel entonces.
Las lecturas que pueden hacerse de la canción pueden ser igualmente extravagantes y curiosas, lo que avala una vez más el rico universo genesiano.