Continúo en la senda de esta sección de citas, por cierto documentadas, de famosos o sobre famosos del rock o de la música popular en general. Cuatro voces, cuatro reflexiones, cuatro ideas…que alguna vez se dijeron…o fueron escritas.
«Si puedo encontrar a un joven cantante blanco con el sonido y el espíritu de un hombre negro, ganará millones de dólares».(Sam Phillips en los años 50, como anticipándose al fenómeno de Elvis Presley ) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.
«Jerry Lee Lewis era un simple cantante country hasta que escuchó mi música. Yo le enseñé lo que era rock and roll».(Little Richard) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.
«Fiel a su palabra, John perdió el juicio. Al parecer, culpaba a todos por la muerte de su madre y estaba decidido a vengarse. Su ira y su congoja no tenían límites. Seis semanas más tarde, cuando volvió al Colegio Superior de Arte, fue más vil que nunca. Sus condiscípulos recuerdan haberlo visto sentado en la soledad de una escalera de atrás, mirando fijamente por la ventana y llorando. Se mantenía en un estupor anestésico de alcohol y, con suma frecuencia, pasaba el día entero un poco ebrio. Empezó a ver tragedia, deformidad y fealdad en todo. Extraía un placer especial de burlarse de los mendigos callejeros y los lisiados. Su conducta típica solía ser acercarse a un desventurado parapléjico con quien se encontraba en la calle y hacerle bromas crueles acerca de sus miembros inútiles. «¿Adónde se han ido tus piernas, compadre? ¿Se han escapado con tu esposa?» Sus blancos favoritos eran los ancianos; parecía resuelto a causar un ataque cardíaco a cualquier ciudadano maduro, asustándolo. Tan rabioso estaba, que aporreaba a cualquiera que se atreviera a enfrentar sus agresiones, y salvo su banda, todos empezaron a alejarse de él. Ciertamente, ninguna muchacha en su sano juicio quería salir con él. Una joven llamada Thelma Pickles fue la que más duró, pero esa relación terminó cuando ella le gritó en Ye Cracke: «¡No te desquites conmigo sólo porque tu madre ha muerto!»
Y entonces, en 1958, John conoció a Cynthia Powell, que lo iba a salvar».(Peter Brown y Steven Gaines) Fuente: «Los Beatles (una biografía confidencial)» (1991, Javier Vergara Editor S.A.)
«Yo tenía una novia medio moderna, que había venido de Bélgica y sabía mucho sobre grupos nuevos. Tashi me aconsejaba sobre la manera de vestir y los grupos, conocía a algunos muy novedosos. Lo que más me gustaba era la mano medio Police, era un fanático, absoluto. Cuando tocaron en New York City, los corrí hasta el Sheraton para pedirles autógrafos. De golpe, en el tumulto, me encontré con Sting. Tengo una foto que es genial: está Sting y mi cara, así, saliendo. En realidad la hice ampliar para darme importancia».(Gustavo Cerati) Fuente: «Corazones en llamas (Historias del rock argentino en los 80») de Laura Ramos y Cynthia Lejbowicz (1991, Clarín /Aguilar)
Inauguro esta sección con citas, por cierto documentadas, de famosos o sobre famosos del rock o de la música popular en general. En esta ocasión frases o reflexiones de personajes como…la aclamada voz que inmortalizó «My way» y otros clásicos, el «rey del rock and roll», uno de los «fab four» y una reconocida fotógrafa argentina.
«El rock & roll es la forma de expresión más brutal, fea, viciosa, artificiosa, depravada, sucia…apestosa, afrodisíaca…la música «de guerra» de todos los delincuentes de la faz de la Tierra». (Frank Sinatra, 1957) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.
«Sólo puedo ser yo mismo cuando atravieso la puerta de mi habitación y la cierro por dentro». (Elvis Presley) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.
«Me lo pasaba murmurando de un lado al otro hasta que al fin se me ocurrieron estas palabras: «Picks up the rice in a church where a wedding has been» (junta el arroz en una iglesia donde ha habido una boda). Esas palabras salieron simplemente como un fluir de conciencia, pero comenzaron a establecer el tono de toda la canción, porque después tienes que preguntarte: ¿Qué quise decir? Es algo extraño: la mayoría de la gente deja el arroz ahí, a menos que la mujer trabaje haciendo la limpieza. Así que existe la posibilidad de que se dedique a limpiar la iglesia, ¿o es algo más intenso? Podría ser una mujer soltera y solitaria de esa parroquia, que no va a poder casarse, y fue eso lo que elegí. Así que ésta se convirtió en una canción sobre la gente sola». (El ex The Beatles, Paul McCartney, sobre «Eleanor Rigby») Fuente: «Paul McCartney: Hace muchos años» de Barry Miles, 1997, Emecé Editores.
«Hay fotos que me conmueven más que otras por el contexto, la circunstancia y cierta cosa que ocurre en el aire y no alcanzo a definir. Las fotos de Federico Moura en estudio, unos meses antes de su muerte en 1988, por ejemplo, y también las de Luca Prodan. En ambas sesiones de fotos tuve la sensación de que algo no andaba bien. Federico ya tenía los síntomas del HIV y Luca, esa profunda mirada triste. Ambos llegaron al estudio con sus karmas, que se reflejaron en la imágenes». (Andy Cherniavsky) Fuente: «Acceso directo (Memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80, 2020, editorial Planeta.
Tres éxitos aportó el cuarteto en 1985. Pero aquel disco que cobijó esas canciones es un clásico por mucho más.
La banda británica Level 42, muy popular en los años 80 y 90, está activa y es noticia por estos días. Según el medio Sussex Express, la agrupación liderada por el bajista y vocalista Mark King, será parte del Love Supreme Jazz Festival, que tendrá lugar en el condado inglés de East Sussex entre el 29 de junio y el 1 de julio. Allí el conjunto -tipificado regularmente de jazz-funk- compartirá escenario con Earth Wind & Fire, Elvis Costello, Steve Winwood y James Taylor Quartet, entre varios connotados exponentes.
Algunos días después de aquel evento, el 7 de julio para ser exactos, Level 42 actuará en el Festival Pordenone Blues, que se realizará en la ciudad italiana de Pordenone. No dudo que los seguidores del grupo inglés (entre quienes me incluyo)deben ser los suficientes como para llenar un Movistar o, en el más modesto de los casos, un Caupolicán. Yendo más allá: ojalá vengan a Chile.Conforme lo destaca el sitio italiano Messaggero Veneto, 30 millones de copias vendidas de sus discos avalan el historial de este interesante conjunto, hoy transformado en un septeto. A la cifra aludida, por cierto bastante respetable (aunque no se trate ni de los Beatles ni de Elvis), cabe resaltar el lanzamiento de más una treintena de simples y 15 álbumes.
No obstante el motivo que me lleva a escribir ahora es su sexto disco de estudio: «World Machine» (algo así como «máquina del mundo»), lanzado en octubre de 1985 (para conocer el historial de la banda, galerías y noticias oficiales pueden ver su sitio oficial en español: http://www.level42.com/).
Brit pop con diversos guiños
No me agradan las etiquetas, pero sé que a veces es necesario considerarlas para que los lectores se forman mentalmente aproximaciones. Si bien es cierto en el primer párrafo puse que la agrupación británica estaba tipificada como jazz-funk (así figura en Wikipedia), en un rastreo de su biografía detecté las denominaciones de jazz rock, rock, new wave, acid jazz, jazz funky, pop y dance rock. Sin embargo prefiero referirme al conjunto de Mark King como cultivador del brit pop con guiños al jazz, al tecno y a la onda disco.
En mi imaginario musical mental lo he asociado con Sting, pero también al estilo de bandas del tono de Curiosity Killed the Cat o Johnny Hates Jazz. La presencia de un pop suave, en el formato que estructura el propio pop: canciones para cantar y bailar rápido o lento, y de agradable escucha, motiva mi pensar. Por cierto la presencia de instrumentos de viento me cautiva y la de teclados me envuelve, aunque sin restar relevancia a la guitarra, al bajo y a la batería, la base del rock and roll.
Si bien es cierto elijo a «World Machine» porque me gusta, no es sólo por sus grandes éxitos que atrae sino por ser bastante equilibrado: no abruma ni aburre. Quizás se le podrá criticar cierto exceso de programación (Charly García y Genesis hacían cosas similares en esa década), pero facilita una escucha de once temas que se disfrutan distribuidos en sus casi 47 minutos de duración (producción original), y permite apreciar el potencial de la formación de entonces: el notable King en teclados y los no menos sobresalientes Mike Lindup en teclados y coros, Boon Gould en guitarras y Phil Gould en batería. Colaboran en este largaduración Wally Badarou en teclados, voz y otros apoyos; y Gary Barnacle en saxofón.
«World Machine» no fue el álbum más vendido del conjunto, pero junto con arrancar de las estanterías unas tres millones de copias, aportó tres de sus grandes éxitos en las listas (descargables al final de este artículo): «Something about you», «Leaving me now» y «Lessons in love». Cabe resaltar que hubo nuevos lanzamientos de este disco en 2000 y 2007, el último de lujo y con disco extra.
En 1982 el Festival de Viña del Mar fue el escenario de uno de los mejores shows de rock de su historia.
En febrero de 1982 tenía 10 años de edad, ya me gustaba mucho el fútbol por entonces, Colo Colo estaba en pretemporada, la selección se preparaba para el Mundial de España, pero había una noticia que, si bien es cierto no me llamaba mucho la atención, si me generaba un «bichito» de curiosidad.
The Police iba a estar en el Festival de Viña del Mar y como que noté cierta carga negativa en los medios informativos por la presencia del grupo en el tradicional evento internacional. Años después comprendí que Sting, el líder de la banda, era antipinochetista y que ya en 1982 estaba al tanto de los atropellos a los derechos humanos cometidos por la dictadura chilena.
Cuestiones como que el cantante habría realizado declaraciones políticas en contra del gobierno de facto, que esto a Sergio Riesenberg -una de las voces autorizadas de la organización del gran espectáculo veraniego (transmitido entonces por TVN)- no le agradó y que a Ana Josefa Silva -crítica de espectáculos- no le caían bien los integrantes del power trío, por ejemplo, eran parte de las cosas que se decían, o se reconocieron después, respecto de los responsables de éxitos como «Roxanne» o «De do do do, De da da da».
No está de más recordar (casi al margen) que en ese mismo año Gran Bretaña enfrentaba a Argentina en la Guerra por la posesión de las islas Faulkland …o Malvinas.
Unos cinco años después supe, a través de un curioso reportaje de la revista Vea, que la prensa los consideraba un grupo altanero, arrogante y simplón (y para algunos, sobrevalorado). Yo diría que primaba una animadversión pura. «Los pelaron harto», recordó mi hermana mayor.
En fin…
Populares e influyentes
Lo cierto es que por entonces los Police -conformado también por Stewart Copeland (batería) y Andy Summers (guitarra)- contaban con cuatro discos superventas, cerca de una docena de éxitos (o temas de alta difusión radial, llenaban recintos con decenas de miles de espectadores, en sus giras incluían lugares tan distintos como Melbourne, Hawaii o Tokio y ya eran considerados uno de los grupos de rock más influyentes en Estados Unidos, Europa y los dos más grandes países del continente sudamericano: Brasil y Argentina…Y subrayo esto sólo por mencionar algunos aspectos distinguibles del conjunto precursor del reggae blanco.
Por si fuera poco las actuaciones del power trío en Viña del Mar han sido consideradas, no pocas veces, por periodistas y medios del rubro del espectáculo como la mejor presentación de una banda de rock en el popular certamen de la «Ciudad Jardín»; y, en general definida por otros tantos especialistas, entre las más destacadas de la historia del festival considerando allí célebres exponentes del subgénero provenientes del Hemisferio Norte, como Europe, Faith No More, el mismo Sting como solista (2011), Elton John, Rod Stewart o Lionel Ritchie.
De hecho, en un artículo del sitio web de radio Futuro la citada actuación de The Police -que incluyó sección de vientos- es mencionada entre las presentaciones emblemáticas en la larga bitácora del evento veraniego.
Lo de febrero de 1982 en la enorme concha acústica de la Quinta Vergara fue, incluso, definido como «clase magistral» o «verdadera jam session».
Ante circunstancias de ese vuelo, no hay duda que las antorchas siempre serán pocas.
En materia de diversión y desenfreno, para la juventud no hay límites.
Liviana y chistosa son algunos de los adjetivos que califican para definir a «Rock’n Love», película de 2011 dirigida por David Mackenzie. Ocupo aquellos adjetivos porque no es de extrañar que a algunos críticos de cine o personas que buscan mayor profundidad y contenido en los filmes, encuentren la citada cinta, de factura británica, una porquería.
Creo que «Rock’n Love» debe ser vista con la curiosidad a la que simplemente invita la entretención. Las secuencias, que dan la impresión de un casi nunca acabar en la incómoda e inesperada situación en la que se ven envueltos un muchacho y una muchacha rockeros, llevan a un obvio aunque simpático desenlace regido por la obviedad aunque con dosis de suspenso. Los amigos y amigas de los protagonistas hacen las veces de «arroz graneado» en el sentido de adorno.
Pero no es justo detenerse sólo allí: el accidental encuentro entre dos bandas de estilos distintos entre sí en un imponente festival realizado bajo las inclemencias del tiempo en Edimburgo, es más que «fondo de pantalla» para los protagonistas. El enredo de madeja inicial tiende a poner de relieve cierta rivalidad entre las agrupaciones (una formada por varones y, la otra, por mujeres), pero al mismo tiempo tiempo algún tipo de admiración.
Divino tesoro
«La juventud va a todas las paradas», dirían acá en Chile. No importan las circunstancias: llueve, truene o hagan 40 grados, un evento que reúne a mucha gente en torno a una predilección en común, siempre tiene algún cimiento de éxito y, si si hay muchos jóvenes de ambos sexos, «es más power todavía», como los mismos protagonistas podrían decir.
En el mismo tenor de la observación anterior: las condiciones higiénicas y las incomodidades, aunque sean parte de una o varias jornadas maratónicas, no son obstáculos para un momento de diversión y, por cierto, ir «más allá» de ese somero relajo.
El reparto de Rock’n Love lo conforman Luke Treadway, Natalia Tena, Sophie Wu, Gavin Mitchell, Alastair Mackenzie, Mathew Baynton, Ruta Gedmintas, Joseph Mydell, Gilly Gilchrist, Newton Faulkner, Jonny Phillips, Laura McMonagle, Jo Mango, Cora Bissett, Kelly Clare, Kari Corbett y Rebeca Benson.
Como todas la materias populares en Internet, la música de guitarras duras tiene un vasto espacio.
Como ocurre con cualquier palabra clave de alta popularidad, al poner “rock” en los buscadores de Google y Yahoo, éstos (al menos acá en Chile) arrojan enlaces a Wikipedia, una conocida emisora radial de factura nacional, las 20 mejores canciones del subgénero según un registro de Youtube, el orígen de dicha música según las “7 edades del Rock” por TVN, el sitio chileno de “Escuelas de Rock”, un vínculo a la radio Futuro mediante la frase “No les falta rock”, una alusión al cantante Peter Rock (quien está muy delicado de salud) en las noticias del noticiario de TV “24 Horas” y, por cierto, muchísimo más porque hay multiplicidad de variantes conforme al numerador de la parte inferior de cada página de inicio.
Sin embargo, como en la vida afortunadamente no hay tan pocas cosas que se puedan elegir con total libertad, cada seguidor o seguidora del rock tiene sus sitios predilectos. Yo tengo los míos. Hay tres que son argentinos y muy buenos, aunque de características muy diferentes: por ejemplo MELLOTRON tiene un fuerte énfasis en lo que es la música progresiva, fundamentalmente bandas o exponentes como Yes, Genesis, Pink Floyd, Marillion, Steve Hackett o Steven Wilson. Las novedades en materia de recitales, audios y vídeos es su fuerte.
ROCK.COM.AR, igualmente conocida como “El sitio del rock en Argentina” tiene un perfil más general, cuyo fuerte es más popular en cuanto al tipo de tendencias musicales. Hay audios, entrevistas y comentarios de discos, entre otros atractivos. ROLLING STONE ARGENTINA, en tanto, llama la atención por un set de noticias, música, cine, televisión y entrevistas, tal como su edición de papel, cuyas portadas se pueden ver en la misma plataforma. Algo similar ocurre con ROCKAXIS, que es nacional, aunque con un fuerte tinte más rockero.
Mención destacada merece el sitio de MYLODON RECORDS, especializado en música progresiva, sobre todo nacional. Al final del listado pongo a los sitios de las radios nacionales FUTURO y CONCIERTO, con tantos elementos atrayentes y noticias frescas como las otras, aunque la primera con mayor énfasis en el rock, fundamentalmente clásicos a nivel mundial aunque sin menospreciar bandas chilenas y novedades; y, el segundo, en una línea similar aunque más suave: es decir, pop.
Película peruana retrata el espíritu de la juventud a fines de los años 60.
Ambientada a fines de los años 60 «Rocanrol 68″(2013), dirigida por Gonzalo Benavente Secco, es una liviana comedia del cine peruano acerca del espíritu juvenil que irradiaba a los seguidores del subgénero musical más popular del planeta en el período conocido míticamente como el de mayores sueños e intentos de transformación de la sociedad occidental.
Si bien es cierto la pareja protagónica pudiese encasillarse en el rótulo de «clase alta», éste no es un elemento trascendente en la dirección que toma la película, a pesar que se advierte un claro autoritarismo y un guiño de excesiva formalidad de los padres del personaje masculino principal, Manolo (lo que puede atribuirse a la condición de uniformado del progenitor).
No obstante, dada su aproximación al cómic por cierta obviedad de los diálogos y lo caricaturesco de los perfiles de los personajes, esos papeles sólo influyen en el sentido de realzar la tensión que causa lo teóricamente prohibido, dada la juventud temprana de los protagonistas y sus amigos con sus deseos de conseguir lo que quieren y su predilección por la música rock.
Resaltan allí Manolo (Sergio Gjurinovic), deseoso de conquistar un amor y ser cineasta algún día; la extravagancia de su hermana, Bea (Gisela Ponce de León), y de Bobby (Manuel Gold), amigo del protagonista; y la proveedora de la «inyección hippie», Emma (Mariananda Schempp), la protagonista.
«Rocanrol 68» es una película entretenida, que contribuye a comprender las motivaciones de la juventud a fines de los años 60, conocer sus gustos por las estrellas del rock de entonces, provenientes por cierto en forma mayoritaria de Estados Unidos y Gran Bretaña, pero sin dejar de lado (al menos en lo auditivo) el rock peruano de grupos como Los York’s, Telegraph Avenue o Traffic Sound.
Los Beatles con Muhammad Ali «Imágenes de Los Beatles» (Tim Hill)
El clásico tema de los «fab four», parte de la película y del disco «A Hard Day’s Night», gatilló un simpático recuerdo de mi infancia.
Debe haber sido por ahí por el año 1977, más o menos. Tengo fresquito en mi mente, por entonces, un ciclo de películas de los Beatles en la televisión. Yo tenía como unos 5 ó 6 años y, como hace sólo un tiempo le escuché decir a mi cuñada, quien es psicóloga, una cosa del tono «los niños tienen un pensamiento concreto», no es raro que yo recuerde algunas cosas simples, no por ello menos curiosas, asociadas a ese filme.
Recuerdo, por ejemplo, a George Harrison en un lugar donde los «fab four» iban a dar un recital y de repente se quejaba con un tipo: «¡epa!, ¡ésa es mi guitarra! ¿qué haces con ella?»….Años, después, redescubrí, tras ver de nuevo el mismo largometraje, que el beatle quejumbroso no era George sino que Ringo Starr.
Ringo estaba con sus compañeros de banda a punto de grabar un especie de clip televisivo. Estaba muy molesto y se manifestó agresivamente con un asistente que manipulaba algunos accesorios de su batería: «¡Oye! ¿Qué haces con mi batería? ¡Déjala», manifestó.
Acto seguido, John Lennon agarra su guitarra y, acto seguido, inicia la interpretación de la estupenda canción «If I fell», atractiva y potente como todos los temas que interpretan los Beatles en «A Hard day’s Night» («La Noche de un Día Agitado» o «Que noche la de aquel día»), la película a la que me refería. Y que también es un disco.
Por tal motivo, he querido compartir este excelente tema, cuyo título traducido al castellano es «Si me enamorase», y la secuencia correspondiente en el citado filme y con subtítulos:
El clásico tema de Genesis, un éxito que permitió aumentar las ventas de su álbum «Selling England by the pound» de 1973, refleja la gran originalidad de las letras de la banda inglesa.
Existe, entre la numerosa bibliografía sobre Genesis, una publicación de la editorial argentina Distal, de 1993, titulada simplemente «Genesis 1969-1975», la cual se distingue por un breve resumen de la historia del legendario grupo de rock británico en el lapso mencionado más el generoso añadido de los títulos de los álbumes del período y de sus canciones, y las letras en inglés y en español de prácticamente la totalidad de los temas que forman parte de los long plays de esos seis años, incluyendo las del emblemático «The lamb lies down on Broadway» de 1974.
El ejercicio de leerlas es tan interesante como llamativo porque, mayoritariamente, no se trata de los típico relatos y estructuras de canciones pop, donde los lugares comunes, los conceptos universales en torno al amor de pareja y, por cierto, las frivolidades, copan los espacios de la música y llaman a acaparar los rankings con estribillos archipegadizos.
Por tal motivo, en la citada publicación elegí un sólo tema para referirme a las letras de Genesis: probablemente el primero con espíritu de hit de la agrupación inglesa integrada (tal como en el orden de la foto de arriba y de izquierda a derecha) por Phil Collins, Steve Hackett, Tony Banks, Mike Rutherford y Peter Gabriel: «I know what a like (In your wardrobe)», algo así como «Yo sé lo que me gusta (en tu armario)». La canción pertenece al álbum «Selling England by the pound» de 1973.
Antes de meterme de lleno en el vistazo a la letra, al respecto detallaré algunos párrafos de la historia del Genesis gabrielano relatada en un especial sobre el grupo, publicado por la revista «Leyendas» de la editorial argentina Magendra, más o menos en la misma época del texto aludido anteriormente:
Exhibición de pinturas: «The Dream»
«Por primera vez en la historia de Genesis, un simple, «I know what a Like», extraído de «Selling…» logró entrar a los rankings de disco simples, alcanzando el puesto número 19, y ayudó a vender el álbum con mayor rapidez en toda Europa».
Genesis Revista Leyendas
«Banks, el responsable de la música de «I know what a like», supo desde un principio que este tema tenía todo lo indispensable para convertirse en un éxito rotundo. Esta seguridad por parte del músico quedó más que confirmada luego que Peter Gabriel escribió para dicha composición. La inspiración literaria le llegó a Gabriel luego de visitar una exhibición de pinturas llamada «The Dream» a cargo de una mujer de nombre Betty Swanwick. Sus maravillosos e imaginativos versos «Yo soy un simple cortador de césped/ podés reconocerme por mi forma de caminar», obligaron a Swanwick a agregar un cortador de césped en la parte frontal de su obra cuando la rehizo, a pedido de la banda, para la portada del álbum».
Siempre me llamaron la atención las partes recitadas de «I know what I like». La aludida en el párrafo anterior corresponde al último verso del tema, con un Gabriel reposado, aunque igualmente histriónico, que dice: «When the sun beats down and I lie on the bench/ I can always hear them talk/ Me, I’m just a lawnmower/You can tell me by the way I walk (cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar. Yo, sólo soy un cortacésped. Puedes reconocerme por mi manera de andar)».
El inicio tiene un espíritu casi similar en su totalidad: «It’s one o’clock and time for lunch, pamdidambidam/When the sun beats down and I lie on the bench/I can always hear them talk (ya es la una, la hora de almorzar, pamdidambidam. Cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar)».
Y luego comienza la parte cantada: «There’s always been Ethel; Jacob, wake up! You’ve got to tidy your room now»/ And then Mister Lewis: / «Isn’t it time that he was out on his own?/ Over the garden wall, two little lovebirds/ Cuckoo to you! /Keep them moving sharp…(siempre está Ethel: «¡Despierta, Jacob!, tienes que arreglar tu habitación». Y después el señor Lewis: «¿No es ya hora de que se las arregle solo?» Sobre el muro del jardín dos periquitos te hacen cucú. Déjalos con sus bromas pesadas)».
Peter Gabriel Revista Leyendas
Enseguida irrumpe el estribillo: «I know what a like and I like what I know/Getting better in your wardrobe/Stepping one beyond your show, your show (yo sé lo que me gusta, y me gusta lo que sé. Me siento mejor en tu armario. Un paso más allá de tu show, tu show)».Por cierto hay algo más.
La parte restante de la letra es así, previa al estribillo: «Sunday night, Mr. Farmer called, said:/»Listen son, you´re wasting time/There´s future for you in the fire escape trade/Come up to town!»/But I remembered a voice from the past;/»Gambling only pays when you´re winning»/-I had to thank old a Miss Mort for schooling a failure/Keep the mowing sharp…(el domingo por la noche me llamó el señor Farmer, me dijo: «escucha, hijo, estás perdiendo el tiempo. Tu futuro está como empleado en la salida de emergencia. Ven a la ciudad». Pero entonces recordé una voz del pasado: «Jugar es sólo provechoso cuando ganas». Tuve que dar las gracias a la vieja Mort por enseñarle a un fracasado. Déjalos con sus bromas pesadas)».
La canción narra la vida simple, sin ambiciones y feliz de un joven guardabosques que se gana la vida cortando el pasto con su máquina.
Extravagante, extraña y curiosa es la letra de este juguetón tema, donde la guitarra de Hackett simula el sonido de una cortadora de pasto, Mike Rutherford toca un sitar eléctrico además del bajo, Banks adorna la gama de sonidos con los teclados y Collins se luce en la batería con un ritmo pop, al que se añaden a atractivas percusiones.
Dicho de otro modo, aquel sonido opera como el complemento para el gran histrionismo de Gabriel, que era posible apreciar incluso de manera mucho más dinámica en vivo por aquel entonces.
Las lecturas que pueden hacerse de la canción pueden ser igualmente extravagantes y curiosas, lo que avala una vez más el rico universo genesiano.
Me gustan también «Michelle» de los Beatles o «Beautiful» de Marillion, pero la breve canción del mítico «Nursery Cryme» me cautiva más.
La delicada guitarra de Steve Hackett, el coro liderado por Peter Gabriel (correctamente secundado por Phil Collins) son los elementos más llamativos de «Harlequin», el simple y bello tema de Genesis, parte del tercer álbum de la banda británica, publicado en 1971.
Dejando al margen el aspecto de las letras, «Fearless» de Pink Floyd, el inicio de «Thick as a Brick» de Jethro Tull, «Mood for a Day» de Yes, «Michelle» de The Beatles o «Beautiful» de Marillion, por citar algunos ejemplos, son algunos de los temas suaves del rock que más me atraen pensando en los bebés, pero «Harlequin» los supera en mis predilecciones.