Etiqueta: Rick Wakeman

  • A 48 años de «Fragile» o… cuando Yes se transformó en clásico

    Fragile de Yes (revistaladosis)
    Portada de «Fragile» (sitio Revista Ladosis)

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    Uno de los discos más alabados de la legendaria agrupación británica es también el primero con la formación más cotizada. 
    Jon Anderson y Chris Squire se conocieron cuando expiraban los muy emblemáticos años 60. No fue un encuentro casi inducido como el de John Lennon y Paul McCartney cuando cruzaron por primera vez miradas en 1957, sino que casi accidental. Pero también fue bendito: nació así una de las más grandes bandas de rock de todos los tiempos. Como dato curioso cabe mencionar que uno de los primeros temas que Chris y Jon interpretaron juntos fue una recreación, en el marco de un improvisado ensayo, de «Every little thing» de los inigualables Beatles.
    Al cantante y bajista se les unieron poco después, tras la respectiva búsqueda, un baterista, un guitarrista y un tecladista.. La agrupación fue bautizada como Yes y, tras algunos años, ya en plena actividad, con algunas giras y discos en el recorrido colectivo, una reputación virtuosa en curva ascendente y el hito de compartir épocas con otros grandes conjuntos del rock progresivo, como Emerson, Lake and Palmer  y Jethro Tull, llegó el momento en que dieron origen al álbum que, una vez publicado, les dio hasta ese momento el primer gran impulso tanto en popularidad como en reconocimiento crítico.
    Casualmente diferencias personales y musicales dejaron en el camino al guitarrista Peter Banks y al tecladista Tony Kaye, quienes fueron reemplazados por Steve Howe y Rock Wakeman, respectivamente. Howe y Wakeman, bastante más abiertos que sus predecesores en cuanto a la autoexigente idea de Yes de evolucionar, ayudaron a extender el arcoiris sonoro del quinteto. De este modo se estableció la formación más aplaudida: Jon Anderson en voz, Chris Squire en bajo, Bill Bruford en batería, Steve Howe en guitarras y Rick Wakemen en teclados.
    Y, «Fragile», que contó con la producción de Eddie Offord y el diseño del admirado Roger Dean (un planeta que da la idea de fragilidad, cubierto de bonsais y una nave de madera que vuela por encima), es en síntesis el universo musical de Yes, con temas que permiten distinguir los atributos individuales y clásicos como «Roundabout», «Heart of the sunrise», «Long distance Runaround» y «South side of the sky».
    Si bien es cierto las características del rock progresivo suelen asociarse a arreglos complejos, cambios repentinos de ritmo e intensidad, letras abstractas y de alto vuelo poético narrativo, interpretaciones y coros al unísono de ese intrincado espíritu, los Yes siempre parecieron disfrutar lo que hacían…Y eso es lo que parece: hacer que lo díficil suene fácil y hasta entretenido. Además de los temas mencionados así se aprecia en «Cans and Brahms» (una especie de reinterpretación de Brahms en los teclados tocados por Wakeman), «We have heaven» (algo así como la voz de Anderson en una pista principal y en varias simultáneas), «Five per cent for nothing» (el particular tratamiento de la batería por parte de Bruford), «The fish» (subtitulada como «Schindleria praematurus», donde Squire demuestra claramente que el bajo puede liderar la melodía) y «Mood for a day» (la destreza medieval de Howe en guitarra acústica).
    Aquí les dejo ese último tema más «Clap»…en vivo:
  • Vangelis: «Spiral», sonidos en distintas direcciones

    Vangelis Spiral
    Vangelis «Spiral»
    Progarchives.com

    Ya con 70 años de edad, quizás estará de más decir que el músico griego ha demostrado todo lo que sabe. Pero ésa es la gracia: uno nunca deja de sorprenderse con él. Y con el disco de 1977 me ocurre, una vez más, aquello.

    Al igual como ocurre con otros maestros de la teclas y de la música electrónica, como el japonés Tomita, el alemán Klaus Schulze, el francés Jean Michel Jarre o el británico Rick Wakeman, el desempeño musical del griego Vangelis Papathanassiou me genera mil pensamientos y sensaciones que se cruzan y entrecruzan. Por cierto, siento una gran admiración por todos ellos y podría llenar hojas de hojas escribiendo al respecto.

    Sin embargo, no pretendo hacer aquello ni tampoco comentar, aplicando teoría y práctica musical pura, la música de cualquiera de ellos . Evidentemente no es la pretensión de este modesto blog.

    En el caso de Vangelis, al margen del breve comentario «espiritual» acerca del disco que elegí: «Spiral» de 1977, hay dos aspectos que no puedo dejar de soslayar: ¿pudo ser el tecladista de Yes? Pudo serlo. No sólo por su amistad con el líder de la banda, Jon Anderson, y sus colaboraciones con aquél ya como dúo, sino porque promediando los años 70, mientras Wakemen iba y volvía, y el suizo Patrick Moraz reemplazó a éste por un tiempito, el tecladista griego «sonaba fuerte» como un eventual sucesor de aquéllos en el quinteto británico de rock progresivo.

    ¿Cuál es el otro aspecto de la música de Vangelis que no puedo dejar de lado? Muy simple: la facilidad de ir de lo épico, como en «1492» (música del filme sobre el descubrimiento de América) a lo espacial, como en el caso de «Spiral», su duodécimo álbum, publicado en 1977, cuando el tecladista ya había establecido Inglaterra como centro de operaciones, tras un paso por Francia.

    Spiral: ecos en pleno espacio sideral

    Vangelis
    Vangelis
    Vangelismovements.com

    Tal como lo insinúo en el título: «Spiral», de 39 minutos de duración y cinco temas, es como un conjunto de sonidos que arrancan hacia distintas direcciones, se juntan, se entrelazan, divergen, convergen, a veces se convierten en ecos en pleno espacio sideral, se aceleran, otras tantas veces se serenan, permiten hacernos soñar, nos brindan la sensación de hacernos volar, etcétera.

    En efecto, el tema que le da nombre al disco y que es el primero de la secuencia, me recuerda a los tiempos en que daban noticias científicas en el noticiario de canal 13 o cuando daban el programa «Cosmos», de Carl Sagan, en la misma estación.

    Allí ponían imágenes de satélites, planetas o galaxias mientras paralelamente se escuchaba «Spiral» y el conductor o comentarista se refería a algún importante descubrimiento científico o a algún acontecimiento alusivo a la NASA, por ejemplo. ¿Quienes narraban las informaciones alusivas? Los recordados José María Navasal y Hernán Olguín, y otros hombres del periodismo nacional que también han dejado huella como Bernardo de la Maza o Julio Prado.

    Eso fue a fines de los años 70 y durante una gran parte de los 80. En fin, tiempos en que, quizás por factores no precisamente culturales, la cultura (valga la redundancia) en la TV «visitaba» con regularidad los hogares chilenos…Y, a veces, con música de Vangelis.

    [youtube=http://www.youtube.com/watch?v=OIl0rlR7zgU]