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  • Especial «registros exclusivos»: Genesis brinda en Montreal una clase magistral de rock teatral

    genesismontreal1974Registro de 1974 en el Centro Deportivo Universitario de la ciudad canadiense refleja la época en que la mítica agrupación era un quinteto.

    Estaba en los últimos meses de enseñanza media, en 1990, y recuerdo que radio Futuro, por entonces una emisora dedicada a lo que sus creativos denominaban «música contemporánea de vanguardia», anunciaron un especial del Genesis gabrielano para un primaveral sábado a las 14 horas.

    Pongo de relieve ese día y esa hora porque porque se correspondían cada fin de semana con el programa que todos, o una mayoría abrumadora o relativa, esperaban. Por entonces, no existía el whatsapp, pero sí la correspondencia tradicional: las cartas y el  teléfono fijo como vías de comunicación habituales, aparte del cara a cara.

    Esas formas de contacto eran suficientes para que quienes definían la programación de una radio decidieran no sólo qué tipo de música se privilegiaba, sino qué tipo de especiales (disco o recital completos) eran factibles de escucharse en la Futuro.

    El turno del aludido sábado fue para una de esas «grabaciones filetes dignas de Semana Santa»: una presentación en vivo del referido quinteto británico, realizada el 21 de abril de 1974 en el Centro Deportivo Universitario de Montreal, Canadá.

    La calidad del sonido, comparado con «Seconds Out» o los posteriores álbumes en directo oficiales de Genesis, no es para quedar mudo y con la mirada muy abierta, pero sí para admirarse por su exclusividad y el hecho de pertenecer a una de las agrupaciones más importantes y populares de la historia del rock mundial, en una época no muy generosa en cantidad y calidad de registros en vivo de este tipo de música.

    Algunos datos…

    Antes de que disfruten la grabación (insisto: al igual que en el caso de aquella anterior, de Pink Floyd, y otras de naturaleza parecida, lo ideal es tener una copia original del sello que la distribuyó), sólo mencionaré dos aspectos: se trata de la formación más aclamada de la banda (Peter Gabriel en voz, Tony Banks en teclados, Phil Collins en batería y coros, Mike Rutherford en bajo y Steve Hackett en guitarra); y allí se aprecia, pese al sonido -algo precario pero no débil-, las virtudes individuales pero sobre todo los matices vocales y el histrionismo de Peter Gabriel, con el desarrollo del concepto «rock teatral» (en relación a las historias narradas entre tema y tema, cabe agregar que en los registros audiovisuales disponibles sobresalen los disfraces).

    Es relevante añadir otros datos no menores: algunas semanas después del especial mencionado, radio Concierto (que por entonces pertenecía a los mismos dueños de la Futuro; y no era una emisora dedicada a la música pop ochentera, como lo es hoy), quizás inspirada por la positiva recepción del medio de comunicación consanguíneo, dio espacio a la citada presentación en uno de sus clásicos programas de la medianoche.

    En 1990 Genesis era una trío (Collins-Banks-Rutherford), su cantante: Phil Collins ya tenía una carrera solista consolidada, el grupo ya estaba a punto de lanzar otro exitoso disco: «We can’t dance» (1991), ya circulaba un interesante y emotivo documental sobre su historia: «Genesis A history»  y habían pasado 15 años desde que Peter Gabriel dejo de ser parte del conjunto (tres años después hizo lo propio Steve Hackett).

    En abril de 1974 el quinteto estaba todavía en la gira que sucedió al lanzamiento de «Selling England by the pound» (1973) y, algunos meses después, iba a ser lanzado «The Lamb lies down on Broadway».

    ¿Lo demás? Es parte de su rica historia.

    https://www.youtube.com/watch?v=0-86pVFB4aM

  • Wind and Wuthering: entre la potencia etérea y la rockera

    Wind and Wuthering Coveralia.com
    Wind and Wuthering
    Coveralia.com

    El noveno disco de Genesis tiene los atributos suficientes como para ser mirado más allá de la idea de un álbum bisagra.

    La primera vez que vi la portada de «Wind and Wuthering» supuse de inmediato que debía ser muy diferente a otros discos de Genesis.  Tenía unos 13 años de edad. Era, no obstante, una suposición superficial, como muchas que uno tiene en la adolescencia más temprana.

    Por ese entonces, «Wind and Wuthering» era ya un clásico: había sido grabado y publicado hacía 9 años (es de 1976). Aclaro que mis 13 años de edad corresponden con 1985.

    Y los referentes de otros álbumes que yo tenía de la banda británica no eran muchos en ese momento. En un mueble en casa de mis padres había (y siguen allí donde mismo) seis long plays del mítico conjunto de rock: «Trespass», «Nursery Cryme», «Live», «A trick of the tail», el referido y «Duke». Son de mi hermano mayor.

    No iré al detalle sobre lo que me produce a esta altura cada uno de estos discos (no es la idea), pero sí comentaré lo que me ocurrió al querer conocer más acerca de «Wind and Wuthering». Eso agarró forma de conocimiento total en 1991. Ya tenía 20 años de edad y el oído más fino.

    El mejor elepé de la era post gabrielana

    Para quienes poco conocen la historia de Genesis, el elepé citado es el segundo después del retiro del cantante Peter Gabriel de la banda, el noveno de ésta en la cronología general y el último de estudio en el que participó el guitarrista Steve Hackett.

    «Es el mejor disco del conjunto de la era post Gabriel», me comentó un amigo que estudió sonido y que, a petición expresa mía, me hizo escuchar «Wind and Wuthering» en una modesta grabación de caset (con el sonido fidedigno de un peak up de tocadisco).

    Etéreo, por no decir intangible o sublime; tal como se señaló en un reportaje de «Bajo Cuerdas» (revista sobre música que existía por entonces) con letras y sonido inspirados en la naturaleza romántica de David Copperfield; «un disco bello», como sentenció una voz de la Radio Futuro en un especial acerca del guitarrista Steve Hackett, lo cierto es que coincido con todos estos sentires y, por añadidura, con mi amigo: creo que es el mejor álbum de Genesis de la era post gabrielana.

    Frenesí y serenidad

    Un sonido que envuelve y reverbera, con la virtud de lograr que los instrumentos que más se distinguen con la melodía: la guitarra y los sintetizadores, se noten todavía más y que, en los momentos de mayor frenesí, los temas adquieran mayor potencia aunque sin llegar a la opulencia del hard rock o del heavy metal, o a la exageración del prog metal en cuanto a virtuosismo y velocidad.

    Por cierto, están los espacios para los momentos calmos: he ahí «Blood on the Rooftops», con el inicial arranque de guitarra clásica de Hackett; o la delicadeza puesta en la combinación de piano y guitarra eléctricos entre el tecladista Tony Banks y el mismo Hackett en «One for the vine». Pero aquéllos son sólo un par de ejemplos de una producción que difícilmente aburre escuchada con atención.

    Es cierto que se había ido el arcángel Gabriel, pero no se perdió la capacidad de asombrar en Steve Hackett, Tony Banks, Phil Collins y Mike Rutherford. Se puede decir que «Wind and Wuthering» está a medio camino entre «A trick of the tail» y «And then there were three».

    La evidencia está en que «A trick of the Tail»  es el puente entre el sonido más intrincado de la era gabrielana y el acercamiento al pop, mientras que «And then there were three» es el paso directo entre esa concesión al pop y el pop romántico próximo al estilo Collins.

  • «I know what I like»: algo más que un armario, un cortacésped y una pintura

    portadagenesis1969-1975
    Publicación Genesis 1969-1975

    El clásico tema de Genesis, un éxito que permitió aumentar las ventas de su álbum «Selling England by the pound» de 1973, refleja la gran originalidad de las letras de la banda inglesa.

    Existe, entre la numerosa bibliografía sobre Genesis, una publicación de la editorial argentina Distal, de 1993, titulada simplemente «Genesis 1969-1975», la cual se distingue por un breve resumen de la historia del legendario grupo de rock británico en el lapso mencionado más el generoso añadido de los títulos de los álbumes del período y de sus canciones, y las letras en inglés y en español de prácticamente la totalidad de los temas que forman parte de los long plays de esos seis años, incluyendo las del emblemático «The lamb lies down on Broadway» de 1974.

    El ejercicio de leerlas es tan interesante como llamativo porque, mayoritariamente, no se trata de los típico relatos y estructuras de canciones pop, donde los lugares comunes, los conceptos universales en torno al amor de pareja y, por cierto, las frivolidades, copan los espacios de la música y llaman a acaparar los rankings con estribillos archipegadizos.

    Por tal motivo, en la citada publicación elegí un sólo tema para referirme a las letras de Genesis: probablemente el primero con espíritu de hit de la agrupación inglesa integrada (tal como en el orden de la foto de arriba y de izquierda a derecha) por Phil Collins, Steve Hackett, Tony Banks, Mike Rutherford y Peter Gabriel: «I know what a like (In your wardrobe)», algo así como «Yo sé lo que me gusta (en tu armario)». La canción pertenece al álbum «Selling England by the pound» de 1973.

    Antes de meterme de lleno en el vistazo a la letra, al respecto detallaré algunos párrafos de la historia del Genesis gabrielano relatada en un especial sobre el grupo, publicado por la revista «Leyendas» de la editorial argentina Magendra, más o menos en la misma época del texto aludido anteriormente:

    Exhibición de pinturas: «The Dream»

    «Por primera vez en la historia de Genesis, un simple, «I know what a Like», extraído de «Selling…» logró entrar a los rankings de disco simples, alcanzando el puesto número 19, y ayudó a vender el álbum con mayor rapidez en toda Europa».

    genesisleyendas
    Genesis Revista Leyendas

    «Banks, el responsable de la música de «I know what a like», supo desde un principio que este tema tenía todo lo indispensable para convertirse en un éxito rotundo. Esta seguridad por parte del músico quedó más que confirmada luego que Peter Gabriel escribió para dicha composición. La inspiración literaria le llegó a Gabriel luego de visitar una exhibición de pinturas llamada «The Dream» a cargo de una mujer de nombre Betty Swanwick. Sus maravillosos e imaginativos versos «Yo soy un simple cortador de césped/ podés reconocerme por mi forma de caminar», obligaron a Swanwick a agregar un cortador de césped en la parte frontal de su obra cuando la rehizo, a pedido de la banda, para la portada del álbum».

    Siempre me llamaron la atención las partes recitadas de «I know what I like». La aludida en el párrafo anterior corresponde al último verso del tema, con un Gabriel reposado, aunque igualmente histriónico, que dice: «When the sun beats down and I lie on the bench/ I can always hear them talk/ Me, I’m just a lawnmower/You can tell me by the way I walk (cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar. Yo, sólo soy un cortacésped. Puedes reconocerme por mi manera de andar)».

    El inicio tiene un espíritu casi similar en su totalidad: «It’s one o’clock and time for lunch, pamdidambidam/When the sun beats down and I lie on the bench/I can always hear them talk (ya es la una, la hora de almorzar, pamdidambidam. Cuando el sol pega fuerte y me estiro en el banco siempre les oigo hablar)».

    Y luego comienza la parte cantada: «There’s always been Ethel; Jacob, wake up! You’ve got to tidy your room now»/ And then Mister Lewis: / «Isn’t it time that he was out on his own?/ Over the garden wall, two little lovebirds/ Cuckoo to you! /Keep them moving sharp…(siempre está Ethel: «¡Despierta, Jacob!, tienes que arreglar tu habitación». Y después el señor Lewis: «¿No es ya hora de que se las arregle solo?» Sobre el muro del jardín dos periquitos te hacen cucú. Déjalos con sus bromas pesadas)».

    genesisleyendas2
    Peter Gabriel Revista Leyendas

    Enseguida irrumpe el estribillo: «I know what a like and I like what I know/Getting better in your wardrobe/Stepping one beyond your show, your show (yo sé lo que me gusta, y me gusta lo que sé. Me siento mejor en tu armario. Un paso más allá de tu show, tu show)». Por cierto hay algo más.

    La parte restante de la letra es así, previa al estribillo: «Sunday night, Mr. Farmer called, said:/»Listen son, you´re wasting time/There´s future for you in the fire escape trade/Come up to town!»/But I remembered a voice from the past;/»Gambling only pays when you´re winning»/-I had to thank old a Miss Mort for schooling a failure/Keep the mowing sharp…(el domingo por la noche me llamó el señor Farmer, me dijo: «escucha, hijo, estás perdiendo el tiempo. Tu futuro está como empleado en la salida de emergencia. Ven a la ciudad». Pero entonces recordé una voz del pasado: «Jugar es sólo provechoso cuando ganas». Tuve que dar las gracias a la vieja Mort por enseñarle a un fracasado. Déjalos con sus bromas pesadas)».

    La canción narra la vida simple,  sin ambiciones y feliz de un joven guardabosques que se gana la vida cortando el pasto con su máquina.

    Extravagante, extraña y curiosa es la letra de este juguetón tema, donde la guitarra de Hackett simula el sonido de una cortadora de pasto, Mike Rutherford toca un sitar eléctrico además del bajo, Banks adorna la gama de sonidos con los teclados y Collins se luce en la batería con un ritmo pop, al que se añaden a atractivas percusiones.

    Dicho de otro modo, aquel sonido opera como el complemento para el gran histrionismo de Gabriel, que era posible apreciar incluso de manera mucho más dinámica en vivo por aquel entonces.

    Las lecturas que pueden hacerse de la canción pueden ser igualmente extravagantes y curiosas, lo que avala una vez más el rico universo genesiano.

    http://www.youtube.com/watch?v=X1LNLB-Cs10