Etiqueta: Literatura

  • Las citas del Robusto Señor Rock, capítulo 2

    https://www.lavanguardia.com/

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    18 de junio de 2021

    Continúo en la senda de esta sección de citas, por cierto documentadas, de famosos o sobre famosos del rock o de la música popular en general. Cuatro voces, cuatro reflexiones, cuatro ideas…que alguna vez se dijeron…o fueron escritas.

    «Si puedo encontrar a un joven cantante blanco con el sonido y el espíritu de un hombre negro, ganará millones de dólares». (Sam Phillips en los años 50, como anticipándose al fenómeno de Elvis Presley ) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.

    «Jerry Lee Lewis era un simple cantante country hasta que escuchó mi música. Yo le enseñé lo que era rock and roll». (Little Richard) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.

    «Fiel a su palabra, John perdió el juicio. Al parecer, culpaba a todos por la muerte de su madre y estaba decidido a vengarse. Su ira y su congoja no tenían límites. Seis semanas más tarde, cuando volvió al Colegio Superior de Arte, fue más vil que nunca. Sus condiscípulos recuerdan haberlo visto sentado en la soledad de una escalera de atrás, mirando fijamente por la ventana y llorando. Se mantenía en un estupor anestésico de alcohol y, con suma frecuencia, pasaba el día entero un poco ebrio. Empezó a ver tragedia, deformidad y fealdad en todo. Extraía un placer especial de burlarse de los mendigos callejeros y los lisiados. Su conducta típica solía ser acercarse a un desventurado parapléjico con quien se encontraba en la calle y hacerle bromas crueles acerca de sus miembros inútiles. «¿Adónde se han ido tus piernas, compadre? ¿Se han escapado con tu esposa?» Sus blancos favoritos eran los ancianos; parecía resuelto a causar un ataque cardíaco a cualquier ciudadano maduro, asustándolo. Tan rabioso estaba, que aporreaba a cualquiera que se atreviera a enfrentar sus agresiones, y salvo su banda, todos empezaron a alejarse de él. Ciertamente, ninguna muchacha en su sano juicio quería salir con él. Una joven llamada Thelma Pickles fue la que más duró, pero esa relación terminó cuando ella le gritó en Ye Cracke: «¡No te desquites conmigo sólo porque tu madre ha muerto!»

    Y entonces, en 1958, John conoció a Cynthia Powell, que lo iba a salvar». (Peter Brown y Steven Gaines) Fuente: «Los Beatles (una biografía confidencial)» (1991, Javier Vergara Editor S.A.)

    «Yo tenía una novia medio moderna, que había venido de Bélgica y sabía mucho sobre grupos nuevos. Tashi me aconsejaba sobre la manera de vestir y los grupos, conocía a algunos muy novedosos. Lo que más me gustaba era la mano medio Police, era un fanático, absoluto. Cuando tocaron en New York City, los corrí hasta el Sheraton para pedirles autógrafos. De golpe, en el tumulto, me encontré con Sting. Tengo una foto que es genial: está Sting y mi cara, así, saliendo. En realidad la hice ampliar para darme importancia». (Gustavo Cerati) Fuente: «Corazones en llamas (Historias del rock argentino en los 80») de Laura Ramos y Cynthia Lejbowicz (1991, Clarín /Aguilar)

  • Las citas del Robusto Señor Rock, capítulo 1

    https://www.latercera.com/canal/culto/

    11 de junio de 2021

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    Inauguro esta sección con citas, por cierto documentadas, de famosos o sobre famosos del rock o de la música popular en general. En esta ocasión frases o reflexiones de personajes como…la aclamada voz que inmortalizó «My way» y otros clásicos, el «rey del rock and roll», uno de los «fab four» y una reconocida fotógrafa argentina.


    «El rock & roll es la forma de expresión más brutal, fea, viciosa, artificiosa, depravada, sucia…apestosa, afrodisíaca…la música «de guerra» de todos los delincuentes de la faz de la Tierra». (Frank Sinatra, 1957) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.

    «Sólo puedo ser yo mismo cuando atravieso la puerta de mi habitación y la cierro por dentro». (Elvis Presley) Fuente: «Estrellas del rock», 1997, ediciones Altaya.

    «Me lo pasaba murmurando de un lado al otro hasta que al fin se me ocurrieron estas palabras: «Picks up the rice in a church where a wedding has been» (junta el arroz en una iglesia donde ha habido una boda). Esas palabras salieron simplemente como un fluir de conciencia, pero comenzaron a establecer el tono de toda la canción, porque después tienes que preguntarte: ¿Qué quise decir? Es algo extraño: la mayoría de la gente deja el arroz ahí, a menos que la mujer trabaje haciendo la limpieza. Así que existe la posibilidad de que se dedique a limpiar la iglesia, ¿o es algo más intenso? Podría ser una mujer soltera y solitaria de esa parroquia, que no va a poder casarse, y fue eso lo que elegí. Así que ésta se convirtió en una canción sobre la gente sola». (El ex The Beatles, Paul McCartney, sobre «Eleanor Rigby») Fuente: «Paul McCartney: Hace muchos años» de Barry Miles, 1997, Emecé Editores.

    «Hay fotos que me conmueven más que otras por el contexto, la circunstancia y cierta cosa que ocurre en el aire y no alcanzo a definir. Las fotos de Federico Moura en estudio, unos meses antes de su muerte en 1988, por ejemplo, y también las de Luca Prodan. En ambas sesiones de fotos tuve la sensación de que algo no andaba bien. Federico ya tenía los síntomas del HIV y Luca, esa profunda mirada triste. Ambos llegaron al estudio con sus karmas, que se reflejaron en la imágenes». (Andy Cherniavsky) Fuente: «Acceso directo (Memorias de una fotógrafa del rock argentino en los años 80, 2020, editorial Planeta.

  • “El Deporte Rey” de Desmond Morris: una radiografía a la tribu del fútbol

    https://iddigitalschool.com/blogcomunicacion/

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    18 de diciembre de 2012

    La publicación es de principios de los 80, concentra gran parte de sus análisis en el balompié inglés, pero sus planteamientos mantienen plena vigencia: más allá de su innegable mayor industrialización, el fútbol es un fenómeno masivo provisto de grandes organizaciones humanas con códigos y costumbres propios.

    Es curioso decirlo, pero conforme a la traducción real, “The Soccer Tribe” debió llamarse “La Tribu del Fútbol” en lugar de “El Deporte Rey”, título elegido para distribuir en Latinoamérica los ejemplares en español del referido libro del antropólogo inglés Desmond Morris. Sin duda “The Soccer Tribe” hubiese encajado mucho mejor en el espíritu de la publicación.

    Y no se trata de ser seguidor del fútbol o no serlo, sino que de desarrollar un espíritu crítico, que el mismo Morris propuso en 1982 con “El Deporte Rey”, publicación de 238 páginas, completo análisis, vigente hasta hoy -pese al enorme crecimiento y profesionalización del negocio- de todas las características del fútbol moderno, considerando el accionar de todos sus protagonistas.

    Morris se “remonta” a tiempos más allá de las desarrolladas civilizaciones de miles de años atrás, para efectuar sus primeros análisis comparativos y referirse al fenómeno integral del deporte más popular del mundo: analiza el comportamiento de las tribus para comprobar asombrosas similitudes de sentido entre el fútbol moderno y ciertas prácticas de supervivencia del hombre.

    Cabe, entre esas prácticas, la caza de animales de gran envergadura mediante una gran capacidad física -combinación de fuerza y velocidad- y la utilización de armas para lograr la meta: vencer al animal (matarlo) y, acto seguido, traerlo a casa como trofeo e iniciar los festejos respectivos con el resto de los miembros.

    En estas prácticas de supervivencia y en otras actividades, como corridas de toro o matanzas de animales (y, por cierto, de humanos) del famoso coliseo romano -por citar sólo un par de ejemplos-, hubo y hay un abominable componente de violencia, sangre y muerte, pero hay dos aspectos que no pueden pasarse por alto y que son puestos de relieve en el libro de Morris: el sentido de espectáculo dirigido a las masas y la idea de lucha seria, lo que se vincula también al espíritu del fútbol aunque éste no se trate de una actividad sangrienta y mortífera.

    En síntesis, el balompié es tan sólo un juego de pelota pero con tintes de profesionalización y de seriedad que le otorgan un atractivo especial para millones de seres humanos.

    Los perfiles psicológicos de futbolistas, árbitros, entrenadores, dirigentes e hinchas; verdaderas clasificaciones de los mismos de acuerdo a sus comportamientos; la forma de organizarse de cada club, el sentido de pertenencia de los hinchas, las cábalas, la evolución de los esquemas y del reglamento del deporte, los códigos internos de los futbolistas y los códigos de los hinchas, el sentido de tradición y sacrificio del deporte, las grandes tragedias, la violencia en las graderías, los escudos y banderas y el por qué de los colores de una camiseta, sólo por citar algunos ejemplos, son parte de esta “cultura tribal” expuesta por Desmond Morris en “El Deporte Rey”.

    Estos temas conforman este estupendo libro que, aunque concentró la mayor parte de su enorme trabajo de investigación en Inglaterra (con rico material gráfico y estadístico), posee conclusiones aplicables en todo el “planeta fútbol” e, incluso, a 30 años de su primera edición.

  • Juan Chapple: «sigo reivindicando el cuento»

    Por Gonzalo Figueroa Cea

    Escritor y periodista lanzará próximamente «El día más salvaje y otros cuentos de la penumbra», el que ya está a la venta en conocidas librerías.

    Rocas Alucinantes fue testigo de la entrevista que el escritor y periodista Juan Chapple concedió recientemente a Waldo Carrasco en el canal YouTube de Libros y Bibliotecas. Fueron 38 minutos de rica conversación en torno a un universo literario amplio, donde la prosa y la poesía en cuanto a formas; el temor, lo sombrío, lo siniestro o el ámbito sociopolítico en tantos temas, y Borges, Allan Poe, María Luisa Bombal, C.S. Lewis o Cortázar en materia de autores, coparon buena parte del intercambio de opiniones, ideas y miradas, sobre todo planteadas por el entrevistado. 

    Y no es casual: «El día más salvaje y otros cuentos de la penumbra», el libro portador de diez narraciones y un epílogo que Chapple lanzará próximamente, fue el objeto central de aquella entrevista. La obra ya tuvo algo así como un  prelanzamiento en la librería Que Leo, de Algarrobo, acontecimiento añadido a la presencia de ejemplares en las librerías Antártica de varias regiones, Altamira y Nacional (Lastarria), a las que se les sumará otros locales afines próximamente. 

    Cabe destacar además artículos sobre la publicación en diversos medios, entre éstos, Las Últimas Noticias y radio Biobío. Las alusiones al texto han sido muy positivas y confirman una línea virtuosa -y también galardonada- iniciada por el autor en «Vertederos» (2005) y «Un astro umbrío en el pérfido día brillante» (2013), aunque el concepto de cuento es el que distingue a la nueva producción, editada por Libros de la Medianoche, y con un llamativo diseño de Daniela de la Fuente.

    Tal como bien está expuesto en varios de los referidos artículos y, en cierto sentido por el propio autor, «El día más salvaje y otros cuentos de la penumbra» está dominado por el lado oscuro de los personajes y de las situaciones: el miedo, el horror, lo insólito y la incertidumbre traspasan las humanidades de personas comunes y corrientes, aunque lo suficientemente frágiles como para generar quiebres que llaman la atención y motivan a seguir leyendo hasta el final.

    «Soy un gran practicante del cuento, como también lo soy de la novela y de la poesía. Pero el cuento tiene esa magia de poder concluir en una jornada. Es una cosa bien extraña lo que ocurre cuando la gente dice ‘no tengo tiempo para leer’. Pero un cuento te lo puedes leer en 15 minutos . Lo que no hay es lo que tu dijiste Waldo, tan certeramente: no hay hábitos», enfatiza Juan Chapple, en el marco de la entrevista. 

    «El libro de cuentos no sé por qué está disminuido. Tengo la sensación. Siempre que voy a las librerías me queda más clara la sensación de que está la novela por sobre los libros de cuento como si fuera el género princeps la novela, y no es así. Al contrario», añade el escritor.

    «El cuento es un género totalmente aparte de la novela, que no tiene las mismas indicaciones ni los mismos puntos de sentido. El que escribe cuentos o escribe novelas casi es un personaje distinto. Resulta que a mí me han salido las dos cosas y me siento bendecido por eso. No sé por cuál entidad oscura me siento bendecido -risas-. Ciertamente es por lo que escribo, no es por Dios -risas-. (…) Son dos cosas muy distintas. Por eso antes se hablaba, hoy día se habla poco de eso, de los cuentistas, de los novelistas, es como si una cosa y otra diera lo mismo. Y no da lo mismo -profundiza Juan.

    «El cuento tiene eso. En términos pragmáticos-pedagógicos es una oportunidad tremenda para conectarte todos los días con la lectura con algo distinto. Y yo les recomendaría a las personas que empezaran ahí cuando no tienen el hábito porque, claro, si vas a pescar una novela de 200, 400 ó 600 páginas, de repente es una corriente dura de remar cuesta arriba», sintetiza el autor de «El día más salvaje y otros cuentos de la penumbra».

    «Sigo reivindicando el cuento porque, no es que el cuento sirva para lo otro, puede servir pero no es que en sí sirva para lo otro. El cuento es un mundo aparte. Y hay grandes ejemplos de eso, entre ellos Poe, Borges, la Silvina Ocampo, etcétera», agregó Chapple.  

    Si deseas escuchar esta interesante entrevista haz clic aquí: ENTREVISTA A JUAN CHAPPLE