
En 2007 el músico argentino fue nuevamente protagonista del famoso festival de la «Ciudad Jardín», pero esta vez en solitario.
«Pude desaparecer/pude decir que no/pero el fin de la pasión es que lo oculto se vea», canta Gustavo Cerati en la primera estrofa de «Medium», el tema que eligió el músico argentino para iniciar su actuación en el Festival de Viña del Mar de 2007 (cuyo vídeo comparto al final de este artículo), la que se ha transformado en más que legendaria con el curso del tiempo.
Y en ese mismo lapso, el cantante, compositor y guitarrista de Soda Stereo -fallecido en 2014- ya tenía argumentos más que suficientes para ser considerado una leyenda: con 47 años, una carrera que brilló con luces propias como integrante de la banda que lo llevó al estrellato, Soda Stereo; y una vigente trayectoria como solista que ya había enterado siete discos y un reconocimiento que no desentonó con la citada etapa previa en su biografía artística.
Por si fuera poco, ya había triunfado 20 años antes en el mismo escenario de la Quinta Vergara con la banda que lideró durante 15 años. Y, en efecto, la presentación de 2007 no sólo respondió a su perfil de estrella sino que fue, igualmente, un resumen de todo lo que había hecho por 25 años en el plano que lo distinguió: el musical.
Sonido que envuelve, potencia y multiplicidad de sentidos
Un sonido que envuelve, cuyos efectos de guitarra y de teclados dan la sensación de suspenderse en el aire de modo infinito, con un bajo y una batería cuya potencia y variaciones de ritmo brindan un muro sonoro de impide el aburrimiento. Influencias pueden haber muchas (allí hubo guiños a The Police, U2, The Cure, la psicodelia de fines de los 60 y hasta Led Zeppelin), pero no es fácil definir el universo de Cerati, donde además las letras constituyen en sí mismas una multiplicidad de sentidos y significados.
En total 14 temas fueron parte del repertorio en cerca de una hora y 25 minutos de actuación. «Bomba de tiempo», «Adiós», «Lago en el cielo», «Crimen» y «Puente» fueron parte de la sección solista de Cerati, que éste mismo entrelazó en el listado de temas interpretados con algunos regalitos para los seguidores de Soda Stereo: «Juego de Seducción», «Té para tres» y «Prófugos».
Su banda estuvo conformado allí por Leandro Fresco en teclados, Richard Coleman en guitarras, Fernandó Nalé en bajo y Fernando Samalea en batería. Cabe resaltar que Coleman (muy amigo de Cerati) y Samalea fueron integrantes de Fricción, agrupación considerada de culto en el rock trasandino que, como Las Ligas, acompañó un tiempo a Charly García.
https://www.youtube.com/watch?v=FrMdAce6A8s
Actuación fue además la última de su destacada guitarrista.
En 1982 el Festival de Viña del Mar fue el escenario de uno de los mejores shows de rock de su historia.
Populares e influyentes