
Reciente éxito de single «El Vino», interpretada por la cantante nacional, refleja que las grandes cosechas nunca son obra de casualidades.
Decidí descartar circunstancialmente otros espacios, quizás más formales u oficiales (úsese el concepto que estimen) para escribir sobre los recientes hitos de Lucy Helena, la gran cantante nacional, mi amiga.
Decidí ocupar, como hubiese planteado Virginia Woolf, mi cuarto propio, mi tribuna; en este a caso mi propio sitio web dedicado a la música: «Rocas Alucinantes».
Es cierto: es un espacio dedicado al rock, pero tal como lo ha dicho la propia artista homenajeada, la música es una sola y quienes cantan o quienes ejecutan algún instrumento musical no piensan en fronteras o en diferencias, sino que en seducir, cautivar, hacer soñar y, de un modo muy especial, motivar la admiración total sobre todo cuando se llega a lo sublime de esa escucha.
Esa universalidad ha sido refrendada por Bono, la voz líder del grupo de rock U2, cuando reconoció una vez su gusto por las interpretaciones de Frank Sinatra porque, según el irlandés, Sinatra como cantante «al igual que nosotros, tiene jactancia y convicción»…Elvis Presley habría agregado «desenfado» y, John Lennon, «olvidarse del que dirán». Y cuando hay calidad y una efectiva transmisión de sentimientos, la obra es superlativa, el artista se hace notar ante el público y las señales de admiración se multiplican.
A un año y medio de una memorable actuación en la sala de la Sociedad Chilena del Derecho de Autor (SCD) de Plaza Vespucio, en la populosa comuna de La Florida – registrado en el álbum oficial «En vivo» de la querida Lu-, los hitos no han sido pocos para la artista chilena. Además de la consolidación de un club de fans (entre ellos uno Premium), el ingreso de su material a las principales plataformas de descarga de música (entre éstas, Spotify y ITunes), la entrada a un mercado enorme como el mexicano y una creciente difusión radial, creo que justamente el poderío de sus canciones ha sido, más que el cimiento para generar nuevas audiencias, el verdadero factor de seducción en sí mismo.
«He sentido amor», «Quiero volver a ti» y, este 29 de abril, «El Vino» han llegado a lo más alto de las listas. Artistas de la talla de Maluma, Luis Fonsi, Adele, Thalía o Sting, por nombrar sólo a algunos de los más renombrados, han sido superados por estos recientes éxitos de Lu. Por si fuera poco recientemente llegó al podio de la artista más popular en la radio mexicana Gema, gracias al apoyo de los propios fans, seducidos precisamente por aquella magia que sólo brinda la música interpretada con calidad y cariño.
Todo aquello no es suficiente para quienes somos seguidores de la cantante nacional. El pop más romántico nunca estuvo más sintonizado con la bachata, la salsa y otras músicas, bailables (así en plural, como les gusta enfatizar a los españoles). Compositores connotados como Pelo D’Ambrosio o Juan Antonio Labra puede ser testigos de peculiares versiones o interpretaciones de sus sus temas por parte de Lu. Músicos tan legendarios como Óscar Arriagada o cantantes de gran prestigio como Patricia Frías han acompañado en vivo a Lucy Helena, quien proyecta su carrera no sólo en América Latina, sino que en el mundo.
Bono sostuvo una vez que algo así es «jactancia y convicción». Yo agrego al respecto profesionalismo, compromiso, perseverancia, crecimiento y cariño.
¡La música no tiene fronteras!